09/10/2013 | 7mo PREMIO NACIONAL “POR LAS MUJERES EN LA CIENCIA”
Distinguen a la Dra. María Fabiana Drincovich por su trabajo en el desarrollo de frutos mejorados
“Ciencias de la Vida” fue la temática de esta edición del premio L’Oréal UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” en colaboración con el CONICET.

En una ceremonia encabezada por el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, Lino Barañao y el presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Roberto Salvarezza, se entregó la Edición 2013 del Premio Nacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” en colaboración con el CONICET.

El acto contó con la presencia de la Senadora Nacional por la provincia de Entre Ríos, Elsa Ruiz Díaz, miembro de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de la Nación y el presidente de L’Oréal Argentina, Germán Herrera.

El ministro Barañao resaltó que “este es un reconocimiento a la manera femenina de hacer ciencia, a la forma que tiene la mujer de ver el mundo que se transmite en la manera de hacer ciencia”. Además destacó que “ha pasado algo histórico, en dos días la ciencia ocupó la Casa de Gobierno y el Congreso de la Nación. El otro hecho histórico es que ese protagonismo estuvo a cargo de mujeres, por un lado con la presentación de la repatriada número 1.000 y por el otro entregando el premio L´Oreal a la mujer en la ciencia” y agregó que “no es casualidad que esta política científica haya sido impulsada por una Presidenta mujer”.

Por su parte, Salvarezza indicó que las premiadas, elegidas entre 95 proyectos presentados, “son reconocidas por su excelencia científica y su trayectoria en temas que son de profundo interés para la sociedad”. En este sentido, destacó que el trabajo de la ganadora, María Fabiana Drincovich, “puede traer grandes aportes para el país. Contar con frutos de alta calidad, contribuye no solo desde lo productivo y lo económico, sino desde las importantes ventajas para el consumidor, mejorando su alimentación y su salud”.

“Este premio se ha transformado en un motivo muy importante para promover y estimular la participación de las mujeres en el ámbito de la ciencia. Que estas investigadoras sean reconocidas y que sus historias de vida transciendan a los medios de comunicación, representa un fuerte estímulo para muchas de las jóvenes que están decidiendo hoy su vocación”, agregó Salvarezza. En el año 2007 el CONICET contaba con 2400 investigadoras y 2700 investigadores; y en 2012 se ha revertido esta tendencia, “contamos con 3888 mujeres, y 3255 hombres, con lo cual las mujeres han pasado a ser mayoría en nuestro organismo. Esto hace que sea mucho más democrático, inclusivo, donde la equidad es evidente y todos tienen las mismas oportunidades”.

Primer premio: Mejor alimentación, más vida

María Fabiana Drincovich, doctora en bioquímica e investigadora principal del CONICET en el Centro de Estudios Fotosintéticos y Bioquímicos (CEFOBI, CONICET-UNR), resultó ganadora del primer premio por su proyecto “Herramientas para la obtención de frutos carnosos con calidad organoléptica y nutricional mejorada y mayor vida poscosecha”.
El proyecto fue realizado en colaboración con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) con el objetivo de prolongar el tiempo de vida de los frutos y que lleguen a los consumidores con calidades nutricionales y mejoras en la intensidad de su aroma, color y sabor.

“Trabajo con duraznos que son muy perecederos y si se aumentara su tiempo de vida poscosecha podrían conquistarse nuevos mercados. Se cosecha en verano y por el factor de la contraestación se van a poder exportar al hemisferio norte”, comenta la investigadora.

Además, según Drincovich se han conseguido aportes relevantes en cuanto a los procesos moleculares que se desencadenan durante el desarrollo, maduración y protección frente al daño por frío durante la refrigeración de los frutos para la comercialización.

La investigadora asegura que el premio no sólo es importante para poder continuar con la investigación “sino porque incentiva la participación de la mujer argentina en la ciencia”.

Menciones: dos avances en ciencia básica contra el cáncer

Mariana Maccioni, doctora en química e investigadora independiente del CONICET en el Centro de Investigaciones en Bioquímica Clínica e Inmunología (CIBICI, CONICET-UNC), obtuvo un Premio Mención por su proyecto “Rol de los receptores tipo Toll en la compleja interrelación entre inflamación, inmunidad y Cáncer”.

Los receptores tipo Toll (TLRs por sus siglas en inglés) son proteínas que se encuentran principalmente en células del sistema inmunológico, que actúan como receptores de componentes provenientes de células dañadas del propio organismo humano o de estructuras presentes en microorganismos externos, sean virus, bacterias o parásitos. Cuando los TLRs reconocen a estos ligandos en forma apropiada, como ‘señales de peligro’, se puede desencadenar una fuerte respuesta inmune antitumoral.

Además, según la investigadora, las células tumorales también expresan algunos TLRs, lo que genera interrogantes respecto a cuál sería su rol en el microambiente tumoral, cuál sería el efecto de activarlos durante la inmunoterapia y si existe alguna correlación entre su expresión y la gravedad de la enfermedad.

“Nuestro objetivo es estudiar cómo se asocian algunos tipos de subpoblaciones de células del sistema inmunológico con el pronóstico del paciente con cáncer de mama, y analizar si hay alguna asociación con los TLRs del sistema inmune y del tumor. Conocer esto permitiría posteriormente el desarrollo de nuevos compuestos sintéticos capaces de activar estos receptores en forma segura y eficaz para su utilización en la terapia antitumoral”, explica Maccioni.

La científica cordobesa, que también recibió el premio Houssay en Ciencias Biomédicas 2013, comentó: “Estoy muy contenta, es un reconocimiento muy importante que comparto con mi grupo de investigación del CIBICI y de la Facultad de Química de la Universidad Nacional de Córdoba, que son las personas que trabajan conmigo y que hacen que esto sea posible”.

Vanesa Gottifredi, investigadora independiente del CONICET, es una de las científicas que regresó al país en el 2002. En la actualidad dirige el Laboratorio de Ciclo Celular y Estabilidad Genómica del Instituto Leloir, donde desde 2007 estudia los mecanismos involucrados en la reparación del ADN en células tumorales.

Su proyecto “Evaluación de la efectividad de nuevas herramientas con potencial para incrementar letalidad tumoral”, uno de los Premios Mención, busca desarrollar una herramienta que permita eliminar un proceso que usan estas células para sobrevivir.

“Las investigaciones en cáncer buscan por lo general ‘reponer’ genes dañados en la célula. Nosotros proponemos sacar procesos que, al facilitar la replicación de ADN dañado, promueven la sobrevida tumoral”, explica.

Según Gottifredi, el material genético de cualquiera de nuestras células sufre al menos 10 mil lesiones por día como consecuencia de estrés metabólico, una cifra que puede incrementarse en veinte veces tras una hora de exposición solar. Entonces, para evitar la muerte celular excesiva en tejidos sanos, las células desarrollaron procesos que les permiten ‘tolerar’ determinada cantidad de mutaciones sin detener el proceso de copiado del ADN.

“Sin embargo, las células tumorales pueden aprovechar esos mismos mecanismos para sobrevivir a situaciones que aumentan el número de lesiones del ADN, como en el caso de las terapias quimioterapéuticas convencionales”, comenta.

El proyecto contempla evaluar el efecto de la inhibición de esos procesos en células tumorales. De esta forma, las lesiones se acumularían y, eventualmente, esto podría facilitar la toxicidad de tratamientos quimioterapéuticos en células tumorales.

El equipo de Gottifredi va a realizar la prueba de concepto en líneas celulares de cáncer de ovarios, una enfermedad para la que en la actualidad hay grandes problemas de tratamiento. “Si el proceso funciona debería servir para más de un tumor, porque los mecanismos que facilitan la replicación de ADN lesionados están presentes en todas las células tumorales”, se entusiasma.

Lanzado en el año 2007, el principal objetivo del Premio Nacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la ciencia” en colaboración con CONICET, es reconocer y apoyar la excelencia del trabajo de la mujer en el ámbito científico, y promover la participación de las mujeres en la ciencia a nivel nacional. El Premio está dirigido a mujeres con grado de doctorado, de hasta 50 años de edad, y que lleven a cabo sus trabajos de investigación en nuestro país. Este año fueron convocados proyectos en Ciencias de la Vida: Ciencias Médicas, Biología, Bioquímica, Veterinaria, Biotecnología y Fisiología.