11/10/2016 | CIENCIAS EXACTAS Y NATURALES
De linajes, distribuciones e historia natural
Del 5 al 8 de octubre especialistas de todo el mundo se reunieron en el Museo Argentino de Ciencias Naturales y presentaron sus últimos avances en evolución, diversificación de especies y biogeografía.
Participantes de la 35º Reunión Anual de la Sociedad Willi Hennig y la XII Reunión Argentina de Cladística y Biogeografía. Foto: CONICET Fotografía.

¿Qué relación existe entre las lagartijas y animales aparentemente tan lejanos como, por ejemplo, las tortugas o los flamencos? ¿Comparten algún ancestro común y, de ser así, cuándo ocurrió esta diversificación? ¿Qué impacto tiene la distribución de una especie en un determinado ecosistema y cómo se adaptaron a lo largo de los siglos a los cambios ambientales?

En esta línea, entre el 5 y 8 de octubre se realizaron en conjunto la 35º Reunión Anual de la Sociedad Willi Hennig y la XII Reunión Argentina de Cladística y Biogeografía en el Museo Argentino de Ciencias Naturales ‘Bernardino Rivadavia’ (MACN-CONICET). Las temáticas giraron en torno a dos ejes: el estudio de las relaciones de ‘parentesco’ entre las especies – conocido como filogenética -, y la biogeografía – es decir el análisis de la distribución geográfica de los organismos.

“Hoy en día conocer la historia evolutiva es uno de los ejes principales para entender la biología. Y los especialistas que trabajan temas de diversidad usan herramientas tanto de la sistemática [el estudio de las relaciones genealógicas entre las especies] como de su distribución geográfica”, comentó Martín Ramírez, investigador principal del CONICET, vide Director del MACN y uno de los organizadores del encuentro.

Durante cuatro días más de 130 investigadores y estudiantes de doctorando de todo el mundo participaron de cerca de cien charlas y conferencias plenarias sobre temas que abarcaron desde las metodologías para inferencia de relaciones filogenéticas, y el estudio de las mismas entre especies de múltiples grupos de organismos; pasando por el uso de técnicas computacionales para identificar y sistematizar la presencia de ciertos genes y su relación con la apariencia física; hasta la determinación de las características de un ambiente a partir de los organismos que lo habitaron y habitan, por dar algunos ejemplos.

“Este encuentro tuvo un fuerte componente metodológico, porque reconstruir la historia evolutiva es muy complejo y tiene una veta computacional que es muy intensiva. Y en Argentina están algunos de los mejores programadores de algoritmos para reconstrucción de filogenia del mundo”, agregó Ramírez.

 

Importa la familia, importa el lugar, importa la historia

Conocer la distribución de los organismos agrega una dimensión espacial a las hipótesis evolutivas, y tiene un potencial enorme para vincularlo con todas las variables climáticas y ambientales, que permiten saber porqué las especies viven donde viven.

“Pero si además le sumamos una explicación sobre el origen, no es solo determinar qué especies habitan en un determinado lugar sino determinar también la historia de las que vivieron antes y cómo fue la adaptación a las nuevas condiciones. Saber cómo respondieron los organismos a los cambios ambientales y lo que sucedió históricamente permite proyectar también hacia el futuro y tratar de predecir cómo van a responder frente al cambio climático”, agrega Ramírez.

En ese marco, la biogeografía fue uno de los dos grandes temas del encuentro. Investigadores de Argentina y Estados Unidos presentaron trabajos sobre la distribución de especies endémicas – es decir, que sólo viven en una determinada región -, y la forma de determinar su presencia a través de, por ejemplo, paisajes específicos u otros animales; el destino de determinados insectos de la región andina como consecuencia del cambio climático global o el efecto de la interacción entre especies de insectos y mamíferos.

El gran tema fue la cladística, es decir el estudio de las relaciones evolutivas entre individuos en base a sus similitudes. Las exposiciones estuvieron orientadas a entender los procesos de diversificación que sufrieron a lo largo de los años, las especies a las que dieron origen, las técnicas computacionales e informáticas que pueden usarse para entender mejor estas relaciones y la relación entre los diferentes organismos.

“La cladística es una técnica que permite analizar las relaciones filogenéticas de la diversidad biológica. A través de estos estudios se pueden entender las relaciones evolutivas entre los organismos, que son la base de cualquier estudio de biología comparada”, explicó durante el encuentro Julián Faivovich, investigador independiente del CONICET en el MACN y otro de los organizadores. Y agregó: “Así se pudo determinar, hace muchos años, qué vino primero: el huevo o la gallina. Y la respuesta es que el huevo apareció mucho antes”.