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CONICET y la Fundación Miguel Lillo inauguraron en Tucumán la “Estación Biológica Batiruana”

Será utilizada para estudiar la taxonomía y sistemática de diversos grupos de animales y plantas.


La recientemente inaugurada Estación Biológica Batiruana. Foto: gentileza de María Andrea Lobo Maidana (Comuna de Yánima).
Gustavo Scrocchi, Claudia Szumik, Raul Lobo, Andrea Lobo Maidana, Alejandra Molina, Graciela Maidana y Daniel Mora Foto: gentileza investigadora de la UEL, Dra Romina Sehmhan.

El pasado 19 de diciembre, en Villa Batiruana, zona ubicada en la Comuna de Yánima, 126 kilómetros al sur de San Miguel de Tucumán, se inauguró la Estación Biológica Batiruana (EBB). Este edificio que albergará a científicos del CONICET es el primero de su tipo en la provincia del noroeste argentino y se utilizara, entre otras actividades, para el estudio taxónomico de distintas especies animales y vegetales.

Del acto participaron investigadores, miembros de la Carrera del Personal de Apoyo, becarios y autoridades locales, destacándose la presencia del director del Centro Científico Tecnológico (CCT) de Tucumán, doctor Atilio Castagnaro, y de los flamantes directivos de Unidad Ejecutora Lillo (UEL, CONICET-Fundación Miguel Lillo) –de la cual depende la Estación-, la doctora Claudia Szumik y el doctor Gustavo Scrocchi Manfrini; directora y vicedirector, respectivamente.

“La taxonomía y la sistemática son las disciplinas de la Biología que se encargan de descubrir, clasificar y organizar el conocimiento sobre todos los seres vivos; en otras palabras, de reconstruir el árbol de la vida en su totalidad”, explicó Szumik en su discurso sobre los estudios que se realizarán en la EBB. “El trabajo del biólogo -añadió- no es sólo el de visitar lugares inhóspitos, sino también dar a conocer al resto de la sociedad las investigaciones que realizan; dar a conocer lo maravillosos que pueden ser las plantas, los animales y los ambientes naturales”. Para cumplir con este cometido, la bióloga considera que la forma correcta de hacerlo es en armonía con la naturaleza, respetando su entorno y a los otros seres vivos con los que se comparte el ambiente.

Asimismo, Szumik aclaró que la Estación Batiruana es un lugar que no sólo continuará los relevamientos de flora y fauna de los ambientes de Yungas y Chaco Serrano muy bien conservados, sino que también va a facilitar el dictado de cursos y talleres para estudiantes de biología, pero también para alumnos de escuelas de la zona. “A futuro queremos promover también fuentes alternativas de trabajo para actividades de ecoturismo, y la creación de un museo que trate de la identidad del lugar y el acceso al conocimiento de las investigaciones que realizamos”, expresó.

Un ejemplo de lo mencionado es la pintada de murales que se llevó a cabo durante el mes de noviembre en la fachada de este centro de investigación. Esta obra que conjugó arte y ciencia nació de una iniciativa interinstitucional en la que participaron miembros del CONICET, de la FML y estudiantes de la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo de la Universidad Nacional de Tucumán (FML-IML, UNT). Con esta obra se propusieron expresar la flora y fauna del Chaco Serrano y las Yungas, ambientes biológicos del sur de esa provincia. 

Finalmente, es importante aclarar que la EBB fue cedida en comodato por la Hidroeléctrica Tucumán S.A, y que su puesta en funcionamiento fue posible gracias al financiamiento otorgado por instituciones como el CONICET y la FML, la Secretaría de Estado de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Tucumán (SIDETEC), y la Comuna de Yánima.