21/03/2013 | NOTICIAS INSTITUCIONALES
Comenzó Bioeconomía Argentina 2013
Investigadores y especialistas de Argentina y el resto del mundo tratarán durante dos días el rol de la bioeconomía de cara a los desafíos que plantea el siglo XXI.
El Simposio Bioeconomía Argentina 2013 se llevará a cabo del 21 al 22 de marzo. Foto: CONICET Fotografía.

Del 21 y 22 de marzo se lleva a cabo el Simposio Bioeconomía Argentina 2013, organizado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, donde debatirán las políticas de promoción que se implementan en Argentina y diferentes países en materia de biocombustibles y producción sustentable de biomasa para diversos usos, entre otros.

La bioeconomía es un concepto que se refiere al impacto de las ciencias en el sistema económico. La biomasa es, a su vez, la materia orgánica que puede ser usada como fuente de energía o para la producción de diferentes compuestos.

Durante la apertura del Simposio el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Dr. Lino Barañao aseguró que “el que haya tantas entidades participando del evento es un hecho inédito y marca un cambio cultural que se está dando en nuestro país. Implica una bisagra en cómo articulamos las instituciones publico-privadas en materia de desarrollo del sistema biotecnológico”.

Y es que diferentes empresas agrotecnológicas e industrias se dieron cita en el Simposio, para debatir los temas relacionados con el avance de la explotación de biomasa a futuro.

En ese sentido el Dr. Alejandro Mentaberry, coordinador ejecutivo del Gabinete Científico Tecnológico (GAGTEC) del Ministerio de Ciencia e investigador del CONICET, explicó que el conocimiento generado a partir de las ciencias biológicas y el progreso de la tecnología permiten avanzar en materia de bioeconomía y resolver el procesamiento de la biomasa en forma más integral, eficaz y con menor impacto sobre el medio ambiente.

A su vez la Dra. Ruth Ladenheim, Secretaria de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva del Ministerio, comentó que en el sector agroindustrial se identificaron una serie de núcleos para el desarrollo, “y uno de esos núcleos son justamente las biorrefinerías”, que permiten obtener diferentes bioproductos como alimentos, energía y biocombustibles a partir de la biomasa.

 

La bioeconomía en el contexto internacional.

En su presentación “Bioeconomía: una introducción desde la antropología y la química biológica”, el Dr. Barañao se refirió a la historia de la selección de cultivos y los cambios biotecnológicos que ocurrieron a lo largo de los siglos a partir de la selección de variedades genéticamente modificadas en forma natural. Además habló del desarrollo de las técnicas de agricultura a lo largo de la historia de la humanidad y los avances en esta materia para garantizar la seguridad alimentaria.

Por su parte Christian Patermann, del Consejo de Bioeconomía del Gobierno Alemán, habló del rol de la bioeconomía en la Unión Europea. Explicó que, además del incremento global de la demanda de alimentos para humanos y animales y fibras, “hay también un aumento de la demanda especializada, sobre todo de las clases ricas de todo el mundo que quieren consumir más carnes, lácteos, huevos o productos con el foco puesto en la salud”, dijo.

Según las estadísticas que presentó, sólo un tercio de las áreas cultivables que estaban disponibles en 1950 lo estarán para 2020. En ese contexto, aseguró que los “residuos de cultivos y animales son el oro del mañana” y llamó a desarrollar métodos para reducir las pérdidas postcosechas, que totalizan casi el 25 por ciento de la producción.

Evaristo de Miranda, coordinador de la Secretaria de Monitoreo y Estudios Internacionales de la Presidencia de la República de Brasil, habló a su vez del contexto y políticas en esta materia en Brasil. Presentó las estadísticas de evolución en la producción de granos en los últimos 40 años y su aumento sostenido durante ese período.

Para de Miranda, la tecnología y la innovación permiten optimizar los rindes, impacto ambiental y la calidad de los productos agrícolas y, en consecuencia, agroindustriales. En su ponencia explicó no sólo los diferentes tipos de cultivos y productos que se trabajan en Basil, sino además diferentes líneas de trabajo en materia de organismos modificados genéticamente,

Murray McLaughlin, del Centro de Innovación Bioindustrial de Canadá, habló a su vez de la implementación de políticas de bioeconomía a nivel operativo en ese país. Según resaltó, Canadá tiene un potencial muy grande en materia de bioeconomía, ya que las características del terreno y su ambiente la vuelven propicia para este tipo de desarrollos.

Presentó las iniciativas bio-híbridas en su país y las políticas que se implementaron para llevarlas a cabo, así como los núcleos productivos implementados

Para más información sobre el Simposio Bioeconomía Argentina 2013 visite http://bioeconomia.mincyt.gov.ar