31/10/2014 | CICLO DE ENTREVISTAS CONICET
Colombia, Tucumán y Santa Fe unidas por estudios científicos
Un becario pos-doctoral del CONICET trabaja en la fabricación y caracterización de materiales semiconductores nanométricos.
Marin

Oscar Marín Ramírez -de la Universidad del Quindío, Colombia- es becario pos-doctoral del CONICET en el Laboratorio de Física del Sólido del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) en donde además forma parte del grupo NanoProject. Asimismo, desarrolla actividades en el Instituto de Física del Litoral (IFIS, CONICET-UNL). Es químico y sus investigaciones comprenden, entre otros temas, las propiedades eléctricas y optoelectrónicas de nanoestructuras semiconductoras emergentes.

 

¿Qué son los semiconductores nanométricos?

Son la base de la electrónica moderna: estos materiales no son directamente conductores de corriente como los metales, pero tampoco son aislantes como el vidrio o la madera. A baja temperatura no pueden conducir electricidad y se comportan como un aislante, pero al incrementarla su conductividad eléctrica aumenta. En este caso estudio estructuras semiconductoras del orden de los nanómetros, es decir, hasta mil veces más pequeñas que el espesor del cabello humano. Investigo cómo se comportan sus propiedades ante diferentes excitaciones externas como cambios en el potencial eléctrico, la iluminación o qué pasa cuando se modifica su ambiente circundante, entre otros.

 

¿Cómo se fabrican?

Debido a su extrema pequeñez estos materiales se tienen que depositar sobre otros que tengan un tamaño manipulable, al cual llamamos sustrato. En la actualidad, trabajamos en estrategias de crecimiento de nanohilos de óxido de zinc (ZnO) a temperatura ambiente. Este material se fabrica a muy altas temperaturas, lo cual aumenta el costo de producción y limita de manera considerable el sustrato sobre el que se lo hace crecer -no se pueden usar plásticos, por ejemplo-. Con este proceso de crecimiento a baja temperatura reduciremos los costos de producción de los nanohilos de ZnO y ampliaremos su rango de aplicaciones.

 

¿En qué se aplicarían los resultados?

En la fabricación de LEDs, fotodetectores, biosensores y dispositivos de almacenamiento de información, entre otros. Los dispositivos electrónicos y optoelectrónicos están muy ligados al bienestar social y económico. Donde miremos siempre encontraremos cómo los materiales de este tipo facilitan la vida. Se encuentran en casi todo lo que usamos o necesitamos, desde una simple linterna LED, un celular de última generación y hasta en el satélite Arsat-1.

 

¿Cuáles han sido los principales hallazgos de la investigación?

Encontramos propiedades eléctricas muy interesantes en el silicio poroso con posibles aplicaciones en desarrollo de memorias, las cuales habían sido observadas en sistemas más costosos y complicados. Ahora estamos avanzando en la deposición de nanohilos de ZnO a 24º C, que permitirá crecer nanohilos de este compuesto sobre sustratos termosensibles, ampliando el rango de dispositivos basados en ZnO que se pueden fabricar. Estos resultados ya están publicados, nos encontramos en el proceso de perfeccionamiento de estas técnicas de fabricación. Además estudiamos heteroestructuras fotoluminiscentes de ZnO y silicio poroso que emiten luz blanca. Estos resultados están en proceso de publicación.

 

¿Por qué vino a estudiar al país?

En los últimos años, Argentina ha realizado un enorme esfuerzo institucional para apoyar la ciencia y la tecnología. Conociendo este nuevo repunte, la tradición y el buen nivel científico del país, decidí continuar mis estudios acá. En simultáneo, me otorgaron becas de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica en otros centros académicos del país, pero elegí Santa Fe por el tema de trabajo. Me doctoré en Química en la UNL, y si bien hago mi pos-doctorado en Tucumán he mantenido una colaboración estrecha con investigadores santafesinos, razón por la cual realizo una pasantía en el IFIS.

Sus directores pos-doctorales son David Comedi, investigador independiente del CONICET en el Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y Roberto Koropecki, investigador principal del CONICET en el Instituto de Física del Litoral (IFIS, CONICET-UNL). Parte del trabajo se realiza en colaboración con Monica Tirado, profesora asociada de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología de la UNT.

  • Por Enrique A. Rabe. CCT Santa Fe.