15/06/2015 | CIENCIAS AGRARIAS, DE INGENIERÍA Y DE MATERIALES- VINCULACIÓN TECNOLÓGICA
Científicos del CONICET presentaron sus desarrollos en usos alternativos de la soja
Uno de ellos, además, fue ganador junto a su equipo del concurso Proyectos Nuevos Usos de la Soja.
De izq. a der.: Josefa Martucci, Roxana Ruseckaite, Emiliano Ciannamea y Pablo Marcelo Stefani. Foto: CONICET Fotografía.

El Seminario Anual de la Asociación de la Cadena de la Soja (ACSOJA), celebrado en Rosario, Santa Fe, contó con la participación de investigadores del Consejo que expusieron sus avances en la tecnología de tratamiento de la soja para la producción de nuevos productos como materiales biodegradables a base de proteínas de soja, snacks de soja crocante y la utilización de la soja como sustrato para el crecimiento de bacterias que mejoran la salud de alimentos de base vegetal.

En los momentos los previos a la mesa de debate, se presentó al ganador del concurso organizado por la Asociación, “Proyectos Nuevos Usos de la Soja”. El Dr. Pablo Marcelo Stefani, investigador independiente del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA, CONICET-UNMDP) y su equipo fue quien recibió el primer lugar por su proyecto de adhesivos basados de proteínas de soja.

El equipo de trabajo premiado se completa con la Dra. Roxana Ruseckaite, investigadora principal, la Dra. Josefa Martucci, investigadora adjunta, ambas del INTEMA, y el Dr. Emiliano Ciannamea, becario posdoctoral en la Planta Piloto de Ingeniería Química de Bahía Blanca (PLAPIQUI, CONICET-UNS).

“Es un trabajo que venimos haciendo hace ya 10 años. El objetivo es producir adhesivos ambientalmente amigables por una modificación química sencilla del la proteína de soja de residuos de la industria aceitera. Hemos demostrado el potencial de los productos desarrollados como sustitutos de los adhesivos sintéticos comerciales”, explicó Stefani.

“El premio de ACSOJA fue muy importante para nosotros y esperamos que sirva de punto de partida para estimular la trasferencia de otros conocimientos generados hacia el medio productivo y social”, concluyó.

En la mesa de debate Ricardo Martín Torrez, becario posdoctoral del Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de alimentos (CIDCA, UNLP-CONICET), explicó el desarrollo que llevaron a cabo para el diseño y producción de snacks de soja, mediante un proceso de fluidización. “El proyecto surgió al observar que siendo Argentina el mayor productor de soja por persona, a nivel local su consumo como grano entero era escaso y eso nos motivó a desarrollar un proceso para la obtención de soja crocante. El proceso consistió de una etapa de remojado y un tratamiento térmico de secado-tostado en lecho fluidizado. De esta manera se obtuvo un producto de bajo contenido de agua, poroso, crocante y con un sabor agradable”, comentó Torrez.

“Seguidamente, en representación del Centro de Referencia para Lactobacilos del CONICET (CERELA-CONICET), la doctora Marisa Selva Garro, investigadora adjunta del CONSEJO, explicó su línea de investigación sobre el mejoramiento de la calidad alimentaria de vegetales mediante el uso de fermentos con bacterias lácticas y/o bifidobacterias. El principal sustrato que se utiliza para el crecimiento de estos microorganismos es la soja, con el objetivo de, según comentó, “mejorar los efectos benéficos para la salud y nutrición del consumidor“. “Se pueden obtener así productos fermentados de soja con cultivos lácticos  que tengan una acción diferencial sobre los vegetales. Por ejemplo, reducción de factores antinutricionales, como azúcares, o degradación de proteínas para hacerlos más digeribles”, agregó.

Por último expuso Adriana Noemi Mauri, investigadora independiente en el Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos (CIDCA, UNLP-CONICET), y presentó su desarrollo de bolsas saborizadas en base a proteínas de soja para la cocción de alimentos cárnicos. “La novedad es que a diferencia de las que se encuentran en el mercado, éstas son biodegradables y comestibles, y el saborizante, que está en el mismo material, se trasfiere a la carne sin modificar su textura”, explicó la doctora en Ciencia de los Materiales. Estas bolsas están preparadas a partir de dispersiones acuosas de aislado proteico de soja (APS), glicerol y saborizantes curry que se pueden utilizar en cocina al horno convencional o a microondas.

“La obtención de estos materiales biodegradables a partir de proteínas de soja busca por un lado contribuir a resolver los problemas ambientales ocasionados por el gran uso de los polímeros sintéticos derivados del petróleo, y por el otro generar productos de mayor valor agregado, teniendo en cuenta que las proteínas pueden aislarse de la harina de soja, subproducto de la industria aceitera”, comentó.

De este modo el CONICET se hizo presente en el seminario que tenía entre sus objetivos la presentación de los nuevos usos de la soja, demanda atendida con la participación de estos científicos que se abocan a la investigación y la búsqueda de transferencia del conocimiento al sector productivo y social.