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Científicas del CONICET designadas en Comité Científico de la UNESCO

El Programa Internacional de las Ciencias de la Tierra tiene representantes argentinas.


María Julia Orgeira y Claudia Marsicano, ambas investigadoras principales del CONICET, fueron designadas miembros del Comité Científico del Programa Internacional de las Ciencias de la Tierra (IGPC, por sus siglas en inglés) de la UNESCO y la Unión Internacional de Ciencias de la Tierra. Este programa busca construir puentes entre las geociencias y los científicos de todo el mundo con el fin de estimular la investigación básica y compartir el conocimiento científico como un bien común de la humanidad.

Una es geóloga y la otra bióloga-paleontóloga. Ambas obtuvieron recientemente la membresía dentro del Comité Científico en el área Global Change (Cambio Global) por sus vastos antecedentes científicos y académicos en el tema. A este plantel femenino y argentino, se le suma la geóloga Liliana Castro, docente e investigadora de la Universidad de Buenos Aires (IGEBA, UBA). Los nombramientos son por un período de cuatro años.

 

La experiencia de Orgeira como Team Leader

Además de Global Change, el Programa IGPC promueve otras cuatro áreas: Recursos de la Tierra, Riesgos Geológicos, Hidrogeología y Geodinámica. Cada área cuenta con un miembro principal, o team leader, que junto a un presidente conforman el Consejo, o Council, de seis miembros del IGCP.

De hecho, la doctora María Julia Orgeira (IGEBA, CONICET-UBA) fue miembro del Council durante el período 2016-2018; la primera mujer argentina en llegar a ser parte de este prestigioso comité. Fue ella incluso quien propuso y recomendó a Marsicano y a Castro -entre otros candidatos- cuando ocupó ese rol. Hoy en día, entonces, continuará desempeñándose como miembro del Comité Científico (Scientific Board) junto a sus colegas argentinas.

Geóloga, geofísica y profesora universitaria, sus proyectos de investigación están vinculados principalmente al registro geológico del Cenozoico tardío, alrededor de los últimos tres millones de años.

Los estudios que realiza Orgeira emplean técnicas geofísicas variadas, así como también geoquímicas y sedimentológicas. Estas técnicas rescatan evidencias geológicas y geofísicas en secuencias sedimentarias que muestran variaciones paleoambientales y paleoclimáticas. Todas ellas tienden a detectar cambios locales, regionales y, en ocasiones, permiten correlacionarlos con cambios a nivel global.

Los resultados de sus investigaciones se han plasmado en numerosos trabajos científicos publicados en revistas especializadas, como Physics of the Earth and Planetary Interiors, y en varios capítulos de libros, entre otras contribuciones científicas y de divulgación.

“Para mí fue un gran honor y una experiencia única haber sido designada miembro del IGCP como Team Leader de Global Change –rememora Orgeira– Dos años intensos de evaluación e intercambio fluido de nuevas ideas entre científicos de todo el mundo para mejorar el trabajo del programa”.

 

Claudia Marsicano: una exploradora del Gondwana

Bióloga, paleontóloga y profesora de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, la doctora Marsicano (IDEAN, CONICET-UBA) estudia los vertebrados basales de los períodos Pérmico y Triásico. Investiga los restos y huellas fósiles de los primeros tetrápodos que invadieron el medio terrestre, entre los cuales surgieron los anfibios actuales.

Su amor por los fósiles y su incansable búsqueda de las primeras faunas de tetrápodos que poblaron el Gondwana –antiguo bloque continental meridional que resultó en la partición de Pangea– la llevaron a convertirse en viajera del mundo. Tras los primeros indicios de estos animales, Marsicano consiguió trabajar en Australia, Sudáfrica, Namibia, Lesotho, Brasil. Un recorrido completo por las distintas áreas gondwánicas.

Esta experiencia le otorgó una gran proyección internacional, elemento esencial para su actual trabajo en el Comité Científico: “Cuando trabajás en geociencias, no existen los bordes entre países, los límites políticos desaparecen. Entonces es muy importante que uno se pueda conectar y trascender internacionalmente”, reflexiona la Marsicano.

En relación con la designación obtenida, la doctora expresó: “Para mí es un gran honor y un reconocimiento como investigadora de valor académico-científico internacional”. Además contó que, entre sus tareas, tendrá a cargo evaluar proyectos de creación de geoparques en el mundo, es decir, extensiones de terreno natural que por su contenido (geológico, paleontológico, antropológico y/o arqueológico) deberían ser protegidas como patrimonio de la humanidad.

 

Las ciencias de la Tierra en el Scientific Board

Según la UNESCO, las ciencias de la Tierra ofrecen respuestas esenciales para hacer frente a los desafíos que afronta la sociedad actual en aras de preservar el medio ambiente y alcanzar un desarrollo sostenible.

Durante su experiencia, Orgeira pudo vivenciar cómo el Council respeta y valora las opiniones de todos los miembros del Comité Científico en pos de cumplir los objetivos del IGCP-UNESCO: “Se intenta denodadamente garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa, propiciar oportunidades de aprendizaje en todos los niveles educativos, la igualdad de género, la promoción de medidas para mitigar el cambio climático y sus impactos, entre otros”, enfatizó.