08/06/2015 | NOTICIAS INSTITUCIONALES
CENPAT abierto: aprender, experimentar, tocar, observar
El domingo 7 de junio el Centro Nacional Patagónico abrió sus puertas para recibir a más de 2.500 asistentes.
Foto gentileza CENPAT y Lucas Cheme

Un volcán que estalla, jugar a analizar ADN, reconocer sonidos de diferentes aves, visitar el acuario y el jardín botánico, jugar a ser paleontólogos, escuchar charlas de divulgación científicas, mirar videos sobre tiburones, ir a la playa para reconocer la geología del lugar, a los invertebrados o a los lobos marinos, son solo algunas de las actividades que se pensaron para que la comunidad conozca y disfrute del conocimiento que todos los días se genera en la institución de Puerto Madryn.

“La ciencia encerrada en los laboratorios es mala ciencia. Es ciencia de espaldas a la sociedad. Poder contar lo que hacemos es parte de nuestra responsabilidad. Además, es una oportunidad para que los jóvenes reciban un mensaje claro sobre la importancia de lo vocacional, de pensar que detrás del estudio de una carrera científica también hay un plan de vida saludable, inclusivo y lleno de oportunidades”, destacó el director del Centro e investigador independiente del CONICET, Rolando González-José.

En el marco del cuadragésimo quinto aniversario del Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET), el público no solo pudo disfrutar de las más de treinta actividades que se ofrecían puertas adentro sino además de tres propuestas que se realizaron en la zona costera de Punta Cuevas. Sobre la actividad Animales menos pensados: Invertebrados marinos de Punta Cuevas, el investigador Gregorio Bigatti fue con su equipo hasta la playa junto a cincuenta visitantes para mostrar las características biológicas de los invertebrados marinos y hablar sobre la importancia de conservar a estos animales que son la base de la cadena trófica.

Con el apoyo de la Plataforma País Ciencia y del ministerio de educación de la Provincia del Chubut, visitaron la institución alumnos de dos escuelas de las regiones de Gastre y Lagunita Salada, comunas rurales ubicadas al norte de la provincia, para participar del proyecto educativo Eureka que invita a los estudiantes a convertirse en periodistas y entrevistar a un científico. Luego disfrutaron del resto de las actividades y visitaron la costa junto a investigadores.

Durante toda la jornada el entretenimiento, el conocimiento y la conciencia ecológica fueron el puente que permitió a las familias interactuar de forma amena y accesible con los científicos y técnicos del CENPAT.

“Se busca empezar a devolver a la comunidad todo lo que la comunidad nos da. Somos un engranaje dentro de una maquinaria más grande, que es un modelo de sociedad en el cual la ciencia y la tecnología son pilares para la diversificación de la economía, el desarrollo social y la solución de problemáticas complejas”, explica González-José.

A las 16 horas, Hernán Grecco de País Ciencia habló y experimentó acerca de la luz y la refracción en una charla titulada La luz en las cosas y el cierre estuvo a cargo de Darío Podestá, profesional adjunto del CONICET y fotógrafo con más de veinticinco años de experiencia con la disertación Fotografía de la disertación: comunión entre ciencia y arte.