CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES

Catherine ayer y hoy

Se realizó la ceremonia de restitución, funeral e inhumación de Catherine Roberts, la mujer galesa que desembarcó en las costas patagónicas en 1865.


Catherine se embarcó en el velero “Mimosa” junto a sus hijos y a un grupo de 153 galeses con un objetivo claro: vivir en un lugar que les permitiera continuar con sus tradiciones, sus normas y sus valores. El 28 de julio de 1865, dos meses después de zarpar de Liverpool, arribaron a las costas de lo que años después se conocería como Puerto Madryn, provincia del Chubut.

A los pocos días se enfermó y murió, pero su historia recién comenzaba. Hallazgos, misterios, estudios científicos, investigación, contacto con descendientes de Gales y de Canadá, y un documental en su nombre ya forman parte tanto de la identidad de Catherine Roberts de Davies como de toda la ciudad de Puerto Madryn. El 20 de agosto de 2015, casi dos siglos después de su nacimiento, se realizó la restitución, funeral e inhumación de sus restos en una ceremonia a la que asistieron más de un centenar de personas.

En septiembre de 1995, científicos del Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET) recibían un llamado urgente: habían encontrado restos humanos al sur de la ciudad de Puerto Madryn, en el sector conocido como Punta Cuevas. Las primeras pistas salían a flote. Un anillo, los clavos y la madera del ataúd de origen europeo y la antigüedad de los restos coincidían con la fecha del arribo de los galeses.

Julieta Gómez Otero y Silvia Dahinten, investigadoras independientes del CONICET en el CENPAT, participaron de la excavación ese año. “La madera del cajón es de pino silvestre del norte de Europa y está datada en menos de 200 años. La fecha también coincide con la llegada de los galeses. Además se encontraron clavos y un botón de nácar”, dicen. Todo parecía indicar que la persona hallada era Catherine, pero solo una prueba de ADN podía confirmar la identidad.

Fernando Coronato es profesional principal del CONICET y un referente en la historia de los galeses que desembarcaron en la Patagonia: “Estoy interesado en la historia de Catherine desde antes del descubrimiento del cuerpo”, asegura. Coronato inició una búsqueda por varios países para poder saldar la historia y supo contactarse a lo largo de dos décadas con algunos de los descendientes. A los primeros los localizó en la provincia canadiense de Saskatchewan.

“En 1902 el hijo de Catherine formó parte del contingente de galeses que emigró a Canadá desde la Patagonia y por eso no hay descendientes vivos de Catherine en la Argentina”, cuenta.

Los parientes que contactó en Canadá provenían del linaje paterno y el ADN mitocondrial se determina por vía materna. Entonces Coronato viajó a Gales y encontró nuevas pistas. Otros nombres de descendientes figuraban en la tumba de la madre de Catherine. Así, pudo contactarse con Nía Owen Ritchie, emparentada con la pionera galesa.

En abril del presente año arribaron desde Córdoba Carlos Vullo, del Equipo Argentino de Antropología Forense y Nía Owen Ritchie, desde Gales. Se extrajo la muestra. Días más tarde, Rolando González-José, director del CENPAT, anunció el resultado en conferencia de prensa: “una línea continua de linaje materno une a Catherine y a Nía -descendiente galesa de Roberts- en un 99,8 por ciento”. Se confirmaba que los restos encontrados veinte años atrás pertenecían a Catherine.

A finales del mes de julio, el documentalista Ricardo Preve estrenó el documental “Los huesos de Catherine”, que retrata la vida de la viajante galesa y el trabajo de los científicos para saldar un misterio que tuvo en vilo a los habitantes de Puerto Madryn durante dos décadas: ¿Pertenecían a Catherine, los restos óseos y el ataúd encontrados de forma casual en la zona de Punta Cuevas?

El 20 de agosto se realizó la ceremonia de restitución, funeral e inhumación de aquella mujer galesa que formó parte de una gesta de pioneros que arribaron al Sur de la Argentina en 1865.

  • Por Alejandro Cannizzaro y Diego Nuñez de la Rosa. CENPAT-CONICET.