TECNÓPOLIS 2012

Biocombustibles y un curioso laboratorio al aire libre

Una investigadora del CONICET invitó al público a conocer los beneficios del adecuado tratamiento de los desechos y explicó la función ambiental de los combustibles de origen biológico


Patricia Vázquez, investigadora del CONICET, llevo a cabo experimentos al aire libre sobre el tratamiento de los desechos

Con un didáctico despliegue de materiales que incluyó botellas con diversos contenidos, muestras de residuos domiciliarios y tachos de basura de varios colores, Patricia Vázquez, investigadora del CONICET en el Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias Aplicadas (CINDECA) explicó a los visitantes de Tecnópolis la importancia de la clasificación de la basura y el reciclado.

El encuentro entre la científica y los concurrentes de la mega muestra tuvo lugar en el espacio de Biocombustibles del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, que simula ser una estación de servicios que ofrece combustibles obtenidos a partir de restos orgánicos provenientes del azúcar, trigo, maíz o semillas oleaginosas.

Dispuestos sobre una mesa, los elementos de la investigadora fueron los protagonistas de este sector del predio durante la tarde del último domingo de vacaciones de invierno. Vázquez realizó diversos experimentos para que la gente viera en vivo y en directo lo que sucede cuando los residuos no reciben el tratamiento adecuado.

La investigadora, dedicada al estudio de la química verde, como se conoce al cambio de las tecnologías tradicionales a procesos limpios y amigables con el medio ambiente, hizo especial hincapié en la importancia de separar los desechos según se trate de orgánicos o reciclables.

“Queremos mostrarle a la gente qué pasa cuando mezclamos todo en el tacho de nuestra casa. Y contarles cuán tóxica es, por ejemplo, la mezcla de una pila con el agua. Estos procesos generan vapores que, como llegan hasta cierta altura, contaminan primero a los más chiquitos, porque están más cerca del suelo, y luego viajan con el viento hacia todas partes”, señaló Vázquez.

Con activa participación de los visitantes que se acercaban a la charla que brindo durante la tarde, Vázquez explicó que los biocombustibles son obtenidos a partir de restos orgánicos, es decir de lo que se desecha, y observó que “muchos entienden que la función de este tipo de innovaciones, como el catalizador de un caño de escape, por ejemplo, sirven porque le hacen bien al vehículo, pero no piensan que también benefician al medio ambiente”.

Vinculada a actividades de divulgación científica de manera permanente, Vázquez aprovechó la oportunidad para reiterar la necesidad de aprender estas cuestiones desde el hogar. “De nada sirve que un científico desarrolle combustibles que no contaminan, si la polución se genera desde las propias casas; estamos haciendo cosas que van en dirección opuesta”, apuntó Vázquez, y aseguró tener confianza en que “si lo trabajamos desde el ámbito cotidiano, algún día la química verde será transversal a muchas otras ciencias”.

En esta nueva edición de Tecnópolis 2012, organizada por la Unidad Ejecutora Bicentenario de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación, el CONICET acompaña institucionalmente con sus investigadores al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva en sus 13 espacios temáticos con propuestas y atracciones para disfrutar, explorar y aprender.

La mega muestra de ciencia, tecnología y arte está situada en un predio de más de 50 hectáreas en la localidad de Villa Martelli, provincia de Buenos Aires. Se encuentra abierta de martes a domingos, hasta finalizar octubre, de 12 a 20 hs. con entrada libre y gratuita.

Dirección de Relaciones Institucionales