02/07/2015 | Ciencias Exactas y Naturales
“Argentina es el país con el mayor porcentaje de mujeres activas en ciencia”
Una investigadora del CONICET participó de un foro internacional en el que destacaron el importante lugar que tienen las mujeres en la ciencia nacional.
nudelman

En el año 370 a.C, en Alejandría nacía Hipatia, una mujer que dedicó su vida al pensamiento y la enseñanza y quien muchos siglos más tarde sería considerada la primera científica del mundo. Realizó aportes fundamentales en los campos de la matemática, la física y la astronomía, hasta que la asesinaron por considerar que sus trabajos eran herejes. Este hecho dio lugar a un mito en torno a su figura, considerándola como una “mártir de la ciencia”.

Probablemente inspiradas por ella y a pesar de innumerables escollos, grandes mujeres de todos los tiempos han realizado grandes descubrimientos en distintas disciplinas.

Recientemente, la química Norma Sbarbati Nudelman, investigadora superior del CONICET en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) participó del International Forum on “Harnessing Women’s Talents in STI” que tuvo lugar en Kuala Lumpur, Malasia. En esta entrevista cuenta su experiencia en el foro y explica la importancia de promover el rol de la mujer científica y proteger su permanencia dentro del campo.

 

¿Cómo recibió la invitación para participar del foro?

Me invitaron los organizadores del Centro Internacional de Cooperación Sur-Sur en Ciencia, Tecnología e Innovación, (ISTIC, por sus siglas en inglés) bajo el auspicio de la UNESCO. Me pidieron que desarrolle el tema Developing talents for Future Women Leaders in STI. Al principio me llamó la atención que me dieran esa temática, porque me parecía un tema más sociológico o antropológico que científico, pero cuando me puse a buscar información me dí cuenta de por qué me habían elegido a mí.

 

¿Por qué la eligieron?

Si lo pongo en números Argentina es el país del mundo, dentro de las 108 naciones con las que trabaja la UNESCO, que tiene el mayor porcentaje de mujeres activas en ciencia, es decir, que tienen publicaciones científicas en revistas internacionales de primer nivel, son invitadas a dar conferencias plenarias en congresos internacionales, dirigen grupos de investigación, etc. Según el Instituto de Estadística de la UNESCO, 2012, el porcentaje de mujeres científicas es del 62 por ciento para Argentina, frente al 20 por ciento en Estados Unidos, el 25 en Europa, 4 en Japón, etc. Por otro lado, el Censo de la Unión Europea de 2013 arroja un promedio global mundial de 26 por ciento de mujeres en ciencia. La alta tasa de Argentina hace subir a 46 por ciento el porcentaje global de América Latina, siendo así el mayor del mundo por región. La conferencia de apertura la dio la directora general de la UNESCO, Irina Bokova, allí dijo que Argentina es un ejemplo en el mundo por la alta cantidad de mujeres activas en ciencia.

 

¿En algún momento usted se sintió discriminada por ser mujer en un ámbito en el que predominan los varones?

Nunca me sentí discriminada en Argentina por ser mujer. Pero en la década del 70’ fui a hacer mi post-doctorado en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y en aquella época no elegían a mujeres para dar conferencias ni participaban de la organización de congresos. Yo preguntaba: ¿por qué no?, pues para mí era natural la igualdad entre el hombre y la mujer en todas las actividades que se esperan de un científico. En ese momento y aún hoy, hay grandes campañas para estimular a las mujeres para que estudien ciencia, pero yo les decía que la mujer allí no tiene ningún apoyo, especialmente durante su periodo fértil y entonces prefiere seguir otra carrera que le demande menos tiempo y dedicación, para poder ocuparse de su familia más libremente.

 

¿Cuál es la situación de la mujer científica en Argentina?

Desde que yo era estudiante, hace unos cuantos años ya, en Ciencias Químicas había casi igual cantidad de mujeres que de varones. Yo pude progresar muy rápido en la universidad: entre como ayudante de primera, al año y medio ya era Jefa de Trabajos Prácticos y publiqué en las mejores revistas del mundo en mi especialidad. También en el CONICET hice un camino similar: entré como investigadora independiente, luego principal y finalmente superior. Para preparar mi charla busqué muchísima información y estadísticas. Cuando vi la situación en los otros países me puse a pensar ¿por qué será que si en nuestro país tenemos tanta paridad entre hombres y mujeres, no es así en el resto del mundo?

 

¿Por qué cree que se da esta situación?

Pienso que en Argentina tenemos muchas leyes y otras condiciones que permiten que la mujer pueda seguir trabajando cuando tenga bebés o niños pequeños. El trabajo en ciencia requiere mucha dedicación cotidiana y constante: no se puede discontinuar el trabajo durante, por ejemplo, diez años. Cuando regresé al país me tocó fundar dos guarderías en los institutos en los que trabajé. El sistema es muy bueno porque tener a los niños en el lugar de trabajo es una tranquilidad muy grande para la mujer joven. Eso es lo que falta en otros lugares del mundo. Una mujer en ciencia no puede abandonar la investigación muchos años, dedicarse a tener los niños y después retomar, quizá se pueda hacer en otras disciplinas que no requieren estar actualizado. El hecho de que tengamos acá esa protección y leyes como la que establece que en todo lugar donde empleen treinta mujeres o más es obligación tener una guardería con profesionales es un gran respaldo. Creo que eso es lo que ha hecho que Argentina pueda tener tantas mujeres científicas y tan buenas.

 

¿Cuál era la reacción de los disertantes de otros países cuando usted explicaba la situación argentina?

Que la directora de la UNESCO en la conferencia inaugural nos nombre como país líder tuvo un fuerte impacto. Todo el mundo me preguntaba ¿por qué en la Argentina hay tanta participación femenina? y cuando yo les decía lo que para mí era tan natural, ellos se asombraban mucho sobre todo por las guarderías y la flexibilización en los horarios. En nuestro país, se entendió que si en el período fértil se permite una flexibilización es en pro de la mayor satisfacción, de la productividad y de la permanencia de la mujer. El problema más grande que tienen otros países es ese, porque las científicas se tienen que ir a su casa a cuidar de sus hijos. Es una cuestión cultural, en muchos lugares es un mandato que tienen que estar en su casa cuando los niños vuelven del colegio, pero en ciencia, a veces, hay que quedarse a terminar una experiencia pues si no puede malograrse. Esta cultura tan aceptada aquí hace que el esposo colabore eficazmente para que la mujer pueda desarrollarse como madre y como científica.

 

¿Por qué es tan importante la participación femenina en la ciencia?

Todos los países se lamentaban de la poca participación de mujeres que tienen y esto se ve en las metas que están fijando para el 2030, donde se requerirá el doble de personas capacitadas en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas. Para tener éxito la ciencia necesita también el talento de las mujeres, de no ser así se está dejando de lado el 50 por ciento de la población. Además de la demanda que va a tener el mundo de mayor cantidad de gente capacitada, esto repercute también en la economía. La mujer tiene cualidades distintas del hombre para el liderazgo, como por ejemplo mayor capacidad de escucha, de atender varias tareas simultáneamente, de trabajar en equipos multidisciplinarios o de organización transversal, entre otras.

Norma Sbarbati Nudelman es Doctora en Ciencias Químicas por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y profesora Titular Plenaria en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Desde el 2004 es Miembro Titular de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (ANCEFN) y de la Comisión Directiva de la Asociación Química Argentina. Además fue profesora visitante en universidades de Europa, América y Asia. En su prolífica trayectoria recibió numerosos premios entre los que se destacan el “Enrique Carriquiriborde” que le otorgó la Academia Nacional de Ciencias Exactas y Naturales por sus contribuciones en Química Organometálica, el de Investigador Destacado de la UNESCO, el de Trayectoria en Educación de la AQA, de Investigador Destacado “Rebeca Gerschman” del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, además de muchas otras distinciones internacionales.
El 25 y 26 de mayo de 2015, en Kuala Lumpur en el Centro Internacional de Cooperación Sur-Sur en Ciencia, Tecnología e Innovación, (ISTIC) bajo los auspicios de la UNESCO, tuvo lugar el International Forum on Harnessing Women’s Talents in STI en donde profesores, asesores políticos, jefes de institutos públicos y privados de muy distintas regiones se reunieron con el objetivo de la elaborar estrategias para reducir la brecha en la participación de las mujeres en la ciencia, la tecnología y la ingeniería.