El CONICET lamenta el fallecimiento de Mario Parisi



Fue Investigador Superior del Consejo, profesor emérito de la UBA y fundador del Laboratorio de Biomembranas del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (IFIBIO, UBA-CONICET). Impulsor clave y permanente de diversos proyectos e instituciones, fue un referente de la fisiología y la biofísica argentina. Además de su muy destacada trayectoria académica, deja un invaluable aporte cómo científico, docente y formador de diversas generaciones.

La investigadora del CONICET, hoy vicepresidenta de Asuntos Científicos del mismo, Claudia Capurro, quien fue su discípula y primera becaria tras el exilio, recuerda al Dr. Parisi, su mentor, con las siguientes palabras:

Murió Mario Parisi, mi gran maestro, mentor y amigo. Profesor Emérito de la Facultad de Medicina de la UBA e Investigador Superior ad honorem del CONICET, dejó una huella profunda en la ciencia y en la formación de generaciones de investigadores y profesionales. Entre muchos otros logros, fue refundador de la Sociedad Argentina de Fisiología y creador de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Favaloro.

Durante los años más oscuros de nuestra historia fue cesanteado de sus cargos, pero lejos de abandonar sus convicciones, encontró nuevos caminos para seguir construyendo ciencia y formando personas. Fue Francia su segunda patria.

Fue un impulsor permanente de proyectos, instituciones y desafíos colectivos.
Con él inicié mi carrera científica y compartimos un largo recorrido de trabajo, aprendizaje y amistad. Tenía una capacidad extraordinaria para crear espacios comunes, convocar voluntades y abrir oportunidades para los demás.

Su legado científico es inmenso. Su legado como docente y formador fue aún mayor. Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo y trabajar a su lado llevaremos siempre algo de su mirada, su generosidad y su pasión por la ciencia.

Hasta siempre, Mario. Gracias por tanto.

Asimismo, desde el Laboratorio de Biomembranas del Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (IFIBIO Houssay, UBA-CONICET), institución que Parisi fundó en 1985, también expresaron su profundo pesar por la pérdida de quien fuera un referente indiscutido de la biofísica argentina.

Mario Parisi dedicó gran parte de su labor científica al estudio de las membranas biológicas y al transporte de agua y solutos en los sistemas vivos. Su grupo fue pionero en Argentina en el estudio del transporte de agua a través de membranas biológicas y en la investigación fisiológica y biofísica de las acuaporinas. Bajo su liderazgo, el Laboratorio de Biomembranas desarrolló líneas de investigación sobre acuaporinas renales, gliales y cardíacas, además de estudios biofísicos sobre la permeabilidad al agua.

Su influencia trascendió ampliamente el ámbito de la investigación. Fue cofundador del “Club de la Membrana”, iniciativa que más tarde daría origen a la Sociedad Argentina de Biofísica, e impulsor de la refundación de la Sociedad Argentina de Fisiología, contribuyendo al fortalecimiento institucional de ambas disciplinas en el país.

Quienes compartieron con él la vida académica destacan también su compromiso con el intercambio de ideas, la discusión científica rigurosa y la construcción de espacios de trabajo abiertos, amigables y colaborativos. Su capacidad para formar discípulos, promover vocaciones y generar comunidades científicas perdura en las generaciones de investigadores e investigadoras que continúan desarrollando las líneas de trabajo que él impulsó.

La comunidad científica argentina despide así a un investigador excepcional, un maestro generoso y un constructor incansable de instituciones. Su legado permanecerá vivo en la ciencia que ayudó a construir, en las personas que formó y en los valores que transmitió a lo largo de toda su vida.

Acompañamos a su familia, amigos, colegas, discípulos y discípulas en este difícil momento. Hasta siempre, Mario.