El CONICET lamenta el fallecimiento de Melanie Meis



Era investigadora del CONICET y docente en el Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos (DCAO) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Buenos Aires. Desarrollaba su carrera científica en el campo de la climatología aplicada, específicamente en el estudio de eventos compuestos de precipitación y temperatura en Sudamérica.

Ramiro Saurral y María Paula Llano sus directores de carrera la despiden con inmenso afecto y la recuerdan con las siguientes palabras:

Melanie era una joven investigadora, recientemente ingresada a la CIC del CONICET, que desde su etapa de alumna mostró una gran curiosidad y pasión por la ciencia. Tenía grandes conocimientos en matemáticas y estadística, los cuales aplicaba para entender y modelar eventos climáticos extremos sobre el sur de Sudamérica.

En su primera etapa de investigadora, durante el desarrollo de sus tesis de grado y de doctorado, trabajó principalmente en estudios de hidroclimatología, con énfasis en episodios de precipitaciones y caudales extremos. Luego, amplió su área de estudio a eventos extremos compuestos concentrándose en la ocurrencia conjunta de eventos de precipitación y temperaturas extremas sobre Argentina.

Su gran interés y sus sobradas habilidades sociales le permitieron desarrollar a lo largo de los años una red sólida de colaboradores de muchos países, tanto de Sudamérica como del resto del mundo, con los cuales compartía animadas discusiones sobre métodos estadísticos.

“En muchos sentidos fue muy gratificante trabajar a su lado. Una de las características que quedará con nosotros para siempre era su velocidad, tanto para pensar como para escribir un mail, idear un paper o aplicar una nueva metodología estadística. Seguramente todos quienes tuvimos el enorme placer de trabajar con ella hemos recibido correos electrónicos con mil ideas en tres líneas de texto.

Mantuvo su gran pasión por la ciencia y el conocimiento hasta sus últimos días, y en muchos casos seguramente ello le sirvió como escudo para afrontar una terrible y muy cruel enfermedad.

Nos es muy difícil despedir a Melanie porque, además de excelente ser humano, ha sido una gran alumna, compañera y colega. ¡Hasta siempre, querida Melanie…!”