CICLO DE ENTREVISTAS CONICET

Medicina traslacional, del laboratorio al paciente

¿Cuál es su impacto en nuestro país? Un análisis del camino recorrido hasta ahora y una mirada hacia el futuro de esta disciplina en Argentina.


Traducir los desarrollos o hallazgos científicos que se hacen en mesadas de laboratorios a productos o metodologías de la práctica médica cotidiana no es una tarea sencilla. Precisamente el término medicina traslacional se refiere al proceso de aplicar la ciencia básica a la resolución de problemas médicos cotidianos.

Rodolfo Rey es investigador principal del CONICET y director del Centro de Investigaciones Endocrinológicas “Dr. César Bergadá” (CEDIE, CONICET-FEI-GCABA), el primer instituto dedicado a la medicina traslacional pediátrica, que desde hace 40 años se dedica a la detección y tratamiento de problemas hormonales en niños.

Para Rey, esta disciplina está adquiriendo cada vez más importancia en nuestro país. “Se ha tomado conciencia de la importancia que puede tener tanto en el ámbito científico como terapéutico y asistencial”, asegura.

 

¿Cómo se integran en el CEDIE ciencia básica y medicina aplicada?

Dentro del instituto tenemos varias líneas de investigación. Para poner un ejemplo de este trabajo en conjunto nosotros realizamos análisis microscópico de tejido de niños recién nacidos para ver si existe en las células un receptor para determinadas hormonas. A partir de una pequeña muestra podemos determinar porqué los niveles altos de esa hormona no tienen efecto cuando el niño tiene un año, pero sí cuando tiene tres o cuatro.

 

¿Esto influye en el tratamiento?

Si, las acciones que el médico entonces emprende con este paciente pueden ser diferentes según si las células expresan ese receptor o no, ya que la misma causa produce dos problemas clínicos distintos según la edad del chico. Cuando la hormona no está haciendo efecto quizás no necesita tratamiento, pero sí cuando comienza a actuar. La medicina traslacional nos permite explicar porqué en un caso un chico de determinada edad se presenta a la consulta con determinados síntomas, y porqué a otra edad lo hace con otros problemas clínicos.

 

¿Cuáles son las patologías más comunes en endocrinología pediátrica?

Hay que distinguir entre las más frecuentes y aquellas por las que más preguntan, que no es lo mismo. Una gran proporción de los chicos que traen a la consulta es porque no crecen bien, pero muchas veces es solamente una percepción de los padres. Por otra parte, los problemas más frecuentes están relacionados con la glándula tiroides, y precisamente el caso de las enfermedades tiroideas congénitas es un ejemplo concreto de cómo la medicina traslacional se tradujo en una metodología práctica. Hoy en día, tras muchos años de estudio, se pueden detectar en forma precoz a través de una gota de sangre y una acción temprana afecta diametralmente la evolución del paciente: a un niño al que se lo empieza a tratar dentro de los 15 días de vida le cambia su futuro en cuanto al desarrollo neurológico.

 

¿Cuál es la trayectoria de la medicina traslacional en nuestro país?

Hay pocas instituciones que hayan hecho tradicionalmente investigación traslacional en medicina en Argentina, porque los grupos estaban un poco separados: por un lado estaban los que hacían investigación básica, y por el otro los que hacían investigación clínica. Muy pocos lugares que tenían las dos cosas. Sin embargo, creo que en los últimos años se le ha dado un impulso muy fuerte y se está avanzando para profundizar estos conocimientos.

 

¿En que áreas de la medicina es mayor el impacto del trabajo en medicina traslacional?

Por tradición las que están más desarrolladas son la endocrinología, cáncer, inmunología, reproducción, neurociencias y sistema nervioso. Pero se están empezando a explorar otras áreas y creo que las expectativas son grandes porque se ha tomado conciencia de la importancia que puede tener tanto en el ámbito científico como terapéutico y asistencial.

 

¿Cuál es el panorama de acá a diez años?

Yo creo que ya se está viendo una interacción importante: desde la ciencia básica se ve la intención de relacionarse con la ciencia clínica. Y desde el lado de aquellos que forman recursos humanos en clínica médicos, bioquímicos, farmacéuticos – se observa la necesidad de que los profesionales tengan una base metodológica de la investigación así que creo que vamos por el buen camino.

Formación:
Rodolfo Rey es investigador principal del CONICET y director del Centro de Investigaciones Endrocrinológicas “Dr. César Bergada” (CEDIE, CONICET-FEI-GCABA).

Obtuvo su título de Médico en la Universidad Nacional de Rosario, y tiene un doctorado en la Universidad de Buenos Aires. Realizó además un máster en Endocrinología e Interacciones Celulares, en la Universidad París XI, Francia y una formación posdoctoral en la Unité de Recherches sur l’Endocrinlogie du Développement (INSERM) de la École Normale Supérieure, París.

  • Por Ana Belluscio.