CICLO DE ENTREVISTAS CONICET

“Todo lo que soñamos hace diez años, hoy es una realidad”

El primer Instituto Partner de la Sociedad Max Planck en Latinoamérica, inaugurado en octubre del 2011, se consolida como uno de las principales instituciones científicas de la región.


Eduardo Arzt y Herbert Jäckle en el IBioBA. Foto: gentileza investigadores.

En mayo se realizó la primera evaluación bienal del el Instituto de Investigación en Biomedicina de Buenos Aires (IBioBA, CONICET- Instituto Partner de la Sociedad Max Planck). La tarea estuvo a cargo de un comité asesor integrado por renombrados científicos a nivel mundial que analizó las actividades de la institución, sus líneas de investigación y personal con el objetivo de elaborar una serie de recomendaciones.

En esta entrevista, Herbert Jäckle, vicepresidente de la Sociedad Max Planck, y Eduardo Arzt, director del IBioBA examinaron los logros alcanzados y los próximos objetivos. “Nos interesa la calidad, los logros en común y las personas. Particularmente la próxima generación de científicos”, explican.

¿Cuáles creen que son los logros más sobresalientes desde que se creó el instituto?

HJ: Comenzamos hace diez años, con ideas y sueños. La idea era establecer algo acá junto con el miembro científico externo bajo la supervisión y filosofía de la Sociedad Max Planck para mostrar la importancia de la ciencia básica. Lo más sorprendente es que todo lo que soñamos hace diez años, hoy es una realidad. Básicamente, hay un instituto con estándares de nivel internacional que busca calidad y se interesa por las personas. Yo diría que es como una torre de luz en Latinoamérica porque hay tantos otros países que dicen “Nos gustaría trabajar como en Argentina, ¿cómo podríamos lograrlo?” y sentimos que deberíamos colaborar con otros países, pero el IBioBA en el Polo Científico es nuestra casa en Latinoamérica.

EA: Desde mi punto de vista, como Herbert mencionó, el logro más importante es que tenemos – en términos de calidad científica – un verdadero instituto Max Planck en Argentina junto con el CONICET. Creo que el espíritu de la Max Planck está acá, tal como queríamos y esperábamos.

¿Cuáles son los próximos objetivos a corto y mediano plazo desde el punto de vista científico?

HJ: Científicamente hablando, reflexionemos sobre las estructuras ya que desde las estructuras se pueden observar los logros. Al hablar con el comité, me dio la impresión de que eran absolutamente positivos, incluso expresaron que lo que sucedió desde el comienzo hasta ahora es sorprendente. Además, creo que esto necesita consolidarse en el corto plazo. Las personas tienen que acostumbrarse y saber que hay un comité científico que aconseja, que – por decirlo de algún modo – es amigo del instituto y que tiene una doble función: básicamente decir ‘puede hacerse mejor’ y cómo se puede lograr. Esta es una etapa de consolidación pero creo que luego de esto podemos pensar en tener más gente.

¿Eso significaría incorporar más investigadores y becarios?

HJ: Si miras alrededor (en el IBioBA), el lugar es maravilloso, pero no está lleno. La infraestructura tiene que aumentar y creo que a largo plazo necesita atraer a investigadores extranjeros para que vengan a trabajar aquí. Si se logra eso, el resultado será una mezcla de culturas, ideas e intelecto.

¿Qué importancia le otorga el comité a estos intercambios internacionales?

EA: El hecho de que el instituto todavía tenga espacio para traer más gente, y ciertamente es el paso a seguir, se debe a que se planificó de esta manera. Quisimos consolidar las bases y luego crecer con el plan. Por supuesto que la internacionalización, es decir poder atraer más personas incluso del exterior, es muy importante no solo para el instituto sino también para el sistema científico argentino. Ya tuvimos un encuentro con Roberto Salvarezza, el presidente del CONICET, donde hablamos sobre algunos instrumentos que vamos a establecer en el instituto para lograrlo. Esto es algo que vamos a impulsar ya que es muy importante.

Con respecto a las investigaciones científicas, ¿el comité ha proporcionado directrices? Si lo ha hecho, ¿cuáles cree usted que son las más importantes?

HJ: El comité provee directrices relacionadas básicamente con la calidad de la ciencia y la posibilidad de fomentar la sinergia, ya que más allá de todo el instituto trabaja en determinados campos. No se puede abarcar muchas áreas ya que solo cobrarán relevancia las individualidades. Nos interesa la calidad, los logros comunes y las personas, en particular la próxima generación de científicos. Son jóvenes, estudiantes, y estudiantes de posgrado. Es increíble lo que se ha logrado en los últimos tres y cuatro años. Además, el comité identificó científicos que luego regresaron al país para trabajar en el IBioBa y eso fue un gran éxito, esos retornos demuestran que vale la pena. Las directrices fueron básicamente tratar de formar el instituto con respecto a una temática en común ya que la biomedicina es muy amplia. Asimismo es importante enfocarse un poco más y trabajar sobre la calidad y el control. Y esto es muy difícil porque tenés amigos acá. Se necesita a alguien de afuera para poder decir ‘esta persona no es tan buena como esta otra, o esta persona debería enfocarse más’.

EA: Con respecto a este punto, nos dijeron que el proceso de selección a través de una comisión del CONICET-Max Planck es muy positivo y deberíamos continuar en esta línea.

¿Cuál fue el rol del CONICET en esa comisión, como miembro y en la comisión conjunta?

HJ: El rol del Consejo no es importante solo para la institución sino que tiene un rol más amplio. Yo creo que el CONICET ayuda a promover, apoya y apuesta. Básicamente es un triángulo entre el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, el CONICET y el Max Planck; y cada uno es muy importante. Aprendemos mucho del CONICET y sus científicos, sobre cómo se hace ciencia en Argentina y luego agregamos nuestro aporte, nuestro modo de hacer, y esto es algo de lo que podemos aprender mutuamente. No podemos decir que ya sabemos cómo hacer todo, porque no es así, pero sí podemos aprender de las distintas culturas y tener la posibilidad de pensar si nuestros procesos son los adecuados.

EA: Es importante tener todas las visiones en el comité asesor, que está compuesto por científicos del Max Planck, del CONICET y centros de investigación internacionales independientes, que no dependen del CONICET y Max Planck.

Miembros del Comité Científico:

  • Prof. Dr. Aaron Ciechanover, Technion- Instituto de Tecnología de Israel.
  • Prof. Dr. Damasia Becu des Villalobos, Instituto de Biología y Medicina Experimental, CONICET, Argentina.
  • Prof. Dr. Linda Partridge, Instituto Max Planck de Biología del Envejecimiento, Alemania.
  • Prof. Dr. Luis Barbeito, Instituto Pasteur de Montevideo, Uruguay.
  • Prof. Dr. Marcelo Kazanietz, Universidad de Pensilvania, USA.
  • Prof. Dr. Nils Brose, Instituto Max Planck de Medicina Experimental, Alemania.
  • Prof. Dr. Jens Brüning, Instituto Max Planck de Investigación Neurológica, Alemania.
  • Por Ana Belluscio.