26/11/2013 | CICLO DE ENTREVISTAS CONICET
“Hay que valorizar el paisaje natural: la persona debe relacionarse con la arena y el mar”
Investigadores del CONICET evalúan criterios y recomendaciones para que las ciudades de la costa bonaerense sean sustentables y reducir el impacto del turismo.

José Dadon es investigador independiente del CONICET y autor del libro Ciudad, Paisaje, Turismo. Frentes Urbanos Costeros, en el que junto a un equipo multidisciplinario planifica y diseña estrategias para enfrentar problemas actuales y potenciales vinculados con factores ambientales y humanos.

 

¿Cómo se diagnostica si una ciudad es o no sustentable?

Hacemos un relevamiento intenso de todo su frente costero. Recorremos y fotografiamos cada lote, estudiamos qué plantas hay en cada parque, en cada vereda, en cada jardín, en los médanos y junto a un equipo multidisciplinario integrado por arquitectos, urbanistas, ingenieros ambientales y botánicos analizamos cómo es la geomorfología de la playa, qué indicadores hay de erosión y qué problemas ambientales aparecen. Estudiamos el diseño de los frentes desde el punto de vista arquitectónico, cómo se distribuye la población, cómo se impermeabiliza la ciudad, evaluamos si existen problemas de inundaciones e integramos todos esos aspectos para ver donde aparecen los mayores conflictos.

 

¿Cuál sería el diseño de una ciudad costera eficiente?

Nuestro equipo piensa en una ciudad turística más compacta que permita reducir el impacto ambiental. Pensar en construcciones bajas y retiradas por lo menos 300 metros de la costa para que todos tengan vista al mar y evitar la sombra de los edificios sobre la playa. No asfaltar las calles, salvo alguna avenida de acceso o diagonal para evitar que el agua genere inundaciones. Cuando se impermeabilizan las calles, el agua termina yendo hacia el mar y erosionando la playa. Hay que permitir que se recargue el agua subterránea. En casi todas estas localidades hay que traer agua porque se agotaron las napas.

 

¿Qué impacto ambiental acarrea la creciente urbanización de las ciudades turísticas?

Son varios. La edificación implica la modificación del paisaje. La vegetación como pinos y eucaliptos no es nativa. La urbanización aleja a las aves costeras y en su lugar proliferan gorriones y palomas. En líneas generales tenemos playas muy planas y ventosas donde los medanos son protagonistas. Por eso es importante mantener áreas naturales, protegidas, con medanos y recorridos que provean arena a la playa y actúen de reservorio de arena, y por otro lado se pueden hacer áreas de vivero, espacios naturales, para que la gente pueda aprovecharlos y así diversificar la oferta turística. Existen varias reservas de aves y vegetación en municipios costeros como Punta Rasa, Miramar o Necochea. Pero sería bueno que todas las ciudades destinaran un área para la conservación de la biodiversidad.

 

¿Qué medidas pueden aplicar turistas y residentes para colaborar con la sustentabilidad de las ciudades costeras?

No hacer veredas ni jardines de baldosas, ni impermeabilizarlos. Preferentemente hacer construcciones en altura, hasta donde permita la reglamentación, y no extendida sobre el terreno. No reclamar asfalto. En la playa, intentar relacionarse bien con el ambiente y no exigir todos los servicios que son urbanos: no hace falta tener la peluquería a 10 metros de la orilla. Hay que valorizar el paisaje natural: la persona debe relacionarse con la arena y el mar y no verla como el lugar donde uno va con el cuatriciclo o las 4×4, que son muy destructivos porque eliminan los médanos.

 

¿Qué prácticas se han modificado a partir de las investigaciones realizadas con su equipo de trabajo?

Tratamos de trabajar con los municipios. Nuestro trabajo es básicamente aplicado, nos interesa aplicar la teoría. Delineamos unas directrices de playas que ahora son ley en la provincia. Son un conjunto de indicaciones sobre qué es lo que tiene que hacer el dueño del balneario, del concesionario. ¿Puede pasar con una topadora o poner una construcción de material? No. Los restaurantes y los vestuarios tienen que ser desmontables, de madera o de un material reciclable. No tiene que estar apoyado sobre la playa sino sobre pilotes, lo tienen que desarmar al final de la temporada, no deben tener desagüe de los baños y de las duchas directamente a la playa.

Formación

José Dadon es investigador independiente del CONICET y director del Centro de Investigaciones Gestión de Espacios Costeros (GEC) de la Universidad de Buenos Aires. Es autor y editor del libro Ciudad, Paisaje, Turismo. Frentes Urbanos Costeros que se publicó en 2011.

  • Por Alejandro Cannizzaro