15/07/2014 | DIVULGACIÓN CIENTÍFICA
En San Diego, ciencia con raíces argentinas
En Estados Unidos dos científicos argentinos llevan a cabo su tarea diaria con la convicción de contribuir al desarrollo de la ciencia internacional.
Paula Desplats y José Pruneda-Paz. Foto: CONICET Fotografía.

En la actualidad, Paula Desplats, profesora asistente en la Universidad de California en San Diego (UCSD), se enfoca en el análisis de la expresión génica en enfermedades neurodegenerativas, específicamente Parkinson y Alzheimer. Pero comenzó su carrera en la Universidad Nacional de Mar del Plata, donde como becaria del CONICET hizo su doctorado sobre expresión génica en bacterias fotosintéticas.

Si bien entonces ya estaba interesada en disciplinas con posible translación clinica, la universidad de Mar del Plata no tiene una especialización en ese ámbito, y por ello se volcó a bacterias. “Pero mi área de interés siempre extuvo centrado en el estudio de la regulacion genica, en el que me fui especializando”, explica.

Tras obtener su titulo de doctora en Ciencias Biologicas decidió mudarse en 2003 junto con su marido e hija de 18 meses a San Diego, para realizar sus estudios postodoctorales en neurociencia. Obtuvo su primer puesto en el Scripps Research Institute. De allí pasó a la UCSD, donde hoy trabaja en el Departamento de Neurociencias. Actualmente estudia con su equipo los cambios que ocurren a nivel epigenético en pacientes con mal de Parkinson. El objetivo es encontrar un biomarcador que permita diagnosticar la enfermedad de forma poco invasiva.

Desplats explica que en la actualidad las líneas de investigación en patologías neurodegenerativas están orientadas a detectar pródromos, que es cuando el paciente tiene pocos o ningún síntoma y que usualmente preceden a la manifestación de la enfermedad.

“En el momento que tiene una manifestación clínica y consulta al médico, ya se perdieron muchas células”, dice. Es importante tener en cuenta que al momento no hay técnicas ni tratamientos disponibles para recuperar esas células de la sustancia negra, afectada en Parkinson, que se pierden.

Para la investigadora encontrar ese biomarcador podría contribuir a futuro en diferentes aspectos. “Hay algunas patologías que comparten síntomas y no es posible identificarlas hasta que progresan y aparecen nuevos síntomas”, dice. Entonces el biomarcador no solo podría contribuir a la detección temprana, sino además permitiría al médico identificar específicamente la patología para poder tratarla.

Una historia similar es la de José Pruneda-Paz, profesor asistente de la UCSD e investigador en la Sección de Biología Celular y del Desarrollo. Junto con su esposa, quien también es científica, se fueron a San Diego a fines de 2002 para hacer sus postdoctorados. Pero, una vez finalizados, decidieron quedarse.

Junto con su equipo Pruneda-Paz desarrolló una plataforma que permite identificar en plantas qué factores de transcripción están regulando, en determinado momento, la actividad de un gen en particular. Los factores de transcripción son moléculas que se unen a la secuencia de ADN de un gen para decidir si se activa o reprime.

“La plataforma se puede usar para cualquier proyecto que estudie la expresión de un gen en particular”, agrega. Esto permitiría no solo comprender mejor la fisiología vegetal sino, potencialmente, determinar a futuro estrategias y mecanismos para mejorar especies.

El investigador comenta que, a partir del desarrollo de esta plataforma, estableció diferentes colaboraciones con grupos de trabajo en Argentina y que puso esa tecnología a disposición de aquellos interesados en usarla.

Tanto Pruneda-Paz como Desplats cuentan que, desde San Diego, buscan trabajar en conjunto con investigadores en Argentina. “Tener una colaboración con grupos argentinos es un gran anhelo para mí”, dice la investigadora. “Yo hice mi doctorado en la Argentina, quiero devolver al país lo que me dio y contribuir de alguna manera”, asegura.

Por Ana Belluscio.