19/02/2015 | Ciencia con voz propia
Alicia en el país de las maravillas…el de la Luz
2015 fue declarado el Año Internacional de la Luz y de las Tecnologías Asociadas con la Luz por la UNESCO, un proyecto que busca crear conciencia sobre la importancia de la luz y sus aplicaciones.
Beatriz García en el lanzamiento del Año Internacional de la Luz y de las Tecnologías Asociadas. Foto: gentileza investigadora.

Por Beatriz García*

¿Imaginan un encuentro de alrededor de mil personas de más de cien países, en la Ciudad Luz, donde cinco premios Nobel brindaran conferencias para público en general y en el cual se intercambiaran saberes sobre cultura, ciencia, política científica, desarrollo, cambio climático, educación … convocados por la Luz ?

Eso ocurrió los días 19 y 20 de enero de 2015, cuando en la sede de la UNESCO en París se dio por iniciado el Año Internacional de la Luz y de las Tecnologías Asociadas con la Luz (IYL2015) propuesto por seis países: Ghana, Nueva Zelanda, Rusia, Chile, México y Arabia Saudita. La elección estuvo relacionada a los grandes hitos vinculados con la Luz: mil años de los pioneros trabajos de Alhazen sobre óptica, 200 de las investigaciones de Fresnel, 150 de la Teoría del Electromagnetismo propuesta por Maxwell, 100 de la publicación de la teoría de la Relatividad General por Einstein, 50 del descubrimiento de la radiación cósmica de fondo – remantente del Big Bang – por Penzias y Wilson y una oportunidad para hablar de este fenómeno natural que conecta ciencia, cultura y a todo lo que existe en el Universo desde su origen.

A lo largo de dos jornadas los premios Nobel Ahmed Zewai (EE.UU., Química, 2009), Steven Chu (EE.UU., Física, 1997), William D. Phillips (EE.UU., Física, 1997), Serge Haroche (Francia, Física, 2012) y Zhores Alferov (Rusia, Física, 2000) compartieron sus descubrimientos y también sus preocupaciones.

Las conferencias fueron desde lo espectacular, casi de show televisivo (Phillips instaló en el escenario de la UNESCO un laboratorio de Física y con enormes cantidades de nitrógeno líquido, contenido en un termo a bajísima temperatura, encantó a todo el mundo con sus experiencias termodinámicas), hasta lo netamente político (Chu, además de ser científico, ocupó un cargo en el gobierno de su país). Se discutió sobre la necesidad de controles de los Estados respecto del uso indiscriminado de la energía y sesiones temáticas con significativos (e inspiradores) títulos como “Iluminando el Futuro”, “Luz para la Humanidad y la Cultura”, “Luz para el Desarrollo”, además de contribuciones de estudiantes y organizaciones no gubernamentales.

Argentina estuvo presente a través de representantes del Comité Nacional que entiende en el IYL2015 (liderado por el Dr. Gabriel Bilmes del Centro de Investigaciones Ópticas, CIOP, CONICET-CIC), de la invitación especial de la Unión Astronómica Internacional (IAU) a los miembros del Grupo “Cosmic Light”, creado para organizar las actividades del año de la luz en lo que hace a la astronomía a escala mundial y, sorprendentemente, a través de fotos enviadas por chicos y chicas de escuelas primarias y secundarias.

La IAU tuvo un espacio destacado en donde se presentaron los proyectos pilares que incluyen actividades para destacar la importancia del cielo nocturno (declarado patrimonio intangible de la humanidad por la UNESCO en 2007) y los descubrimientos vinculados con la luz en esta nueva era de estudio multilongitud de onda en astrofísica.

En el espacio de la IAU fue posible exhibir la muestra de trabajos presentados para el Concurso Nacional de Fotografía Digital, destinado a jóvenes y adultos cursando niveles primario o secundario de educación y que llevó a la producción del calendario IYL2015.

El concurso, auspiciado por ITeDA, CNEA, Observatorio Pierre Auger, Planetario Malargüe, UTN Mendoza y FM-UTN, contó además con el soporte del CONICET, que imprimió 20 trabajos (seleccionados de los más de 200 enviados) para ser exhibidos en París.

La muestra recibió felicitaciones y muchos asistentes solicitaron permiso para exhibir las imágenes en diversas instituciones de todo el mundo.

El Año Internacional de la Luz interesa no solamente a los astrónomos. El mar de radiación electromagnética en el que estamos inmersos es el responsable de todos los fenómenos energéticos en la Tierra y de la existencia de la vida en el planeta. Comunicar la ciencia a la gente puede parecer algo complejo, pero los contenidos nos importan a todos, los alcances y logros detrás de los descubrimientos nos pertenecen a todos: la luz y las tecnologías basadas en ella, en todas las regiones de espectro electromagnético, han cambiado nuestras vidas para siempre.

Vivamos pues este año en que también se celebran los 150 años de la publicación de Alicia en el País de la Maravillas (¡un libro escrito por un matemático!), como si estuviéramos cayendo en ese pozo en el que cae Alicia persiguiendo al conejo blanco, especie de agujero de gusano que conecta puntos que parecen muy alejados en el universo cotidiano: el mundo de la ciencia y el de los públicos de la ciencia.

Seamos como Alicia, transitemos con la ingenua temeridad de los niños por el maravilloso mundo de la LUZ.

*Beatriz García es investigadora independiente del CONICET y Vicedirectora del Instituto de Tecnología en Detección y Astropartículas (ITeDA, CNEA-CONICET). Es además Vicepresidenta de la Comisión 46 de la IAU (Educación y Desarrollo de la Astronomía), y del Programa IAU-NASE.