BECAS
IBARRA tomas Esteban
congresos y reuniones científicas
Título:
Abstracto = moderno: el edificio Copacabana en Rosario (1961-1965)
Autor/es:
IBARRA, TOMÁS ESTEBAN
Lugar:
La Plata
Reunión:
Congreso; I Congreso internacional. HiCA - Historia de las construcciones en altura ?La verticalidad en las Américas entre los siglos XIX y XX?; 2024
Institución organizadora:
HITEPAC, FAU-UNLP
Resumen:
Este trabajo propone avanzar en la descripción de la imagen de modernidad de algunos edificios en altura en Rosario durante las décadas de 1950 y 1960. Dicha imagen estuvo caracterizada por resoluciones compositivas en la fachada vinculadas a la abstracción. El esencialismo abstracto que destaca Liernur (2001, p. 288) para algunas obras canónicas de esa época se hace evidente en la geometría, la forma y el tratamiento superficial de cada una de las partes del edificio Copacabana. Este fue diseñado en 1961 por los ingenieros Antonio E. Pergomet y Orlando Kanter con la colaboración de los arquitectos Mario Asteggiano y Carlos Díaz Raimondi. En dicha obra se pusieron en práctica recursos arquitectónicos cuya raíz es posible rastrear en las propuestas precedentes desarrolladas desde el campo del arte y la abstracción. También se observa una actualización de referentes a partir de las obras concretistas de los arquitectos alemanes Max Bill y Mies van der Rohe. La forma del edificio se generó a partir de la superposición de losas de hormigón armado que se presentaron como planos superpuestos entre los cuales se utilizaron como relleno diferentes texturas y variaciones de la envolvente. Las aberturas ya no eran vanos en el muro sino aventamientos que ocupaban la totalidad de los espacios vacantes entre las losas. Las barandas de los balcones en algunos pisos eran planos verticales revestidos con venecitas color verde. Se generó un ritmo variable de planos geométricos en el espacio, dispuestos tanto horizontal como verticalmente. La abstracción había estado presente en el campo artístico rosarino desde la década de 1950 con las producciones del Grupo Litoral y Grupo Síntesis y también con las acciones individuales de Eduardo Serón, Jorge Vila Ortiz y Susana Zinny. Es posible trazar hilos de conexión entre algunas de esas propuestas y el campo de la arquitectura a partir de la participación de Serón y Vila Ortiz como docentes auxiliares de la asignatura Visión. La misma fue incorporada en 1956 a través de los renovados planes de estudio de la Escuela de Arquitectura y Planeamiento, dependiente en ese entonces de la Facultad de Ciencias Matemáticas, Físico-Químicas y Naturales aplicadas a la Industria de la Universidad Nacional del Litoral.La siguiente pregunta movilizará las exploraciones que esta ponencia desarrolla ¿por qué la abstracción y los recursos arquitectónicos vinculados a ella fueron sinónimos de modernidad en Rosario? En principio, la abstracción ya había sido explorada en el campo del arte de Rosario, y era un camino posible para el desplazamiento de las formas del arte hacia la arquitectura y el diseño en una búsqueda por conformar un entorno apropiado y eficiente para la sociedad futura (García, 2011, p. 103). La pretendida síntesis de las artes y de la arquitectura integral fue el tópico de los artistas abstracto-constructivos en la línea del constructivismo ruso, la escuela Bauhaus, De Stijl, Bill y el programa de la escuela de Ulm. En esta genealogía es posible incluir también a las experimentaciones llevadas adelante desde los contenidos de la asignatura Visión, la revista nueva visión (1951-1957) y la editorial homónima. Los cruces interdisciplinarios entre el campo del arte y la arquitectura se manifestaron en las imágenes que caracterizaron a la cultura visual moderna de mediados de la década de 1950 y principios de 1960.

