INVESTIGADORES
POZZO Maria isabel Rita
artículos
Título:
La doxa de la diferencia
Autor/es:
MARÍA INÉS DE JUANO; MARIA ISABEL POZZO
Revista:
Revista Zona Franca Del Centro de Estudios Interdisciplinarios Sobre Las Mujeres de La Unr
Editorial:
Centro de Estudios Interdisciplinarios sobre las Mujeres-Universidad Nacional de Rosario
Referencias:
Lugar: Rosario; Año: 2001 p. 128 - 128
ISSN:
0329-8019
Resumen:
Como señala Michèle Barret (1987), el concepto de la diferencia está empleado de diversas maneras, no siempre compatibles, dentro de la teoría feminista. Más comúnmente es usado para denotar la diferencia entre hombres y mujeres, sea que esta diferencia se atribuya a causas biológicas, psicológicas o sociales. En segundo lugar, es empleado para denotar la diferencia entre mujeres según jerarquías de clase, raza, preferencias sexuales, edad y así sucesivamente. Esta segunda definición generalmente se emplea para desafiar las exigencias de la primera: la diversidad experiencial de las mujeres reales mitiga cualquier reclamo general sobre la naturaleza de la diferencia femenina. Tercero, la diferencia en la inflexión derrideana de différance ha sido usada por teóricos feministas para referirse a la naturaleza relacional e inestable del significado lingüístico y el posicionamiento de lo femenino como un lugar clave de tal inestabilidad. Finalmente, el concepto de diferencia sexual es desplegado por las feministas lacanianas para destacar la “gran divisoria” de masculino-femenino como una relación psicolingüística ineludible si bien inestable estructurando el orden simbólico. En este artículo se examinan dos corrientes influyentes dentro del pensamiento feminista contemporáneo: las teorías psicoanalíticas como diferencia sexual desarrollada dentro de la filosofía feminista y de los análisis de las diferencias culturales y materiales entre las mujeres dentro de la teoría postcolonial. Estos dos acercamientos ejemplifican algunos de los escritos actuales más sofisticados sobre la diferencia dentro del feminismo. Ambos proceden a partir del reconocimiento de las limitaciones de nociones esencialistas de experiencia femenina y buscan, si bien por caminos disímiles, redimir la noción de diferencia radicalizando y extendiendo sus reclamos. Así, proporcionan un punto de partida ideal para explorar las ramificaciones de los conceptos de alteridad, heterogeneidad y diferencia dentro del pensamiento feminista.