BECAS
VOLPIN Marcos
congresos y reuniones científicas
Título:
Reciclando Plásticos RAEE. Innovando en Sostenibilidad con Conciencia
Autor/es:
VOLPIN, MARCOS; VAZQUEZ, YAMILA V; BARBOSA, SILVIA E
Lugar:
Tandil
Reunión:
Jornada; II Jornadas Internacionales de Investigación y Acción sobre Residuos Hacia una economía circular desde los territorios; 2024
Institución organizadora:
RIAR
Resumen:
Durante los últimos años la corriente de residuos provenientes de artículos de eléctrica y electrónica (RAEE) se ha vuelto de gran interés para la economía circular. Esta corriente ha tenido un crecimiento exponencial principalmente por el alto recambio de artículos electrónicos, resultado de los continuos y constantes avances tecnológicos que acortan la vida útil de estos productos [1]. Los RAEE están compuestos por diferentes tipos de materiales valiosos como metales preciosos, cerámicos, plásticos, etc. Cuando se gestionan inadecuada e informalmente se genera un notable incremento del pasivo ambiental, por ejemplo, cuando se realiza la incineración de los RAEE para la recuperación de metales preciosos o cobre [2,3]. Sin embargo, esta amplia variedad de materiales valiosos hace que los RAEE sean considerados cómo una mina urbana, principalmente por el potencial valor económico que tendría si cada material fuera recuperado en su totalidad mediante una gestión integral de los mismos basada en una economía circular. Particularmente, los plásticos presentes en los RAEE no son considerados los más importantes ya que no son peligrosos per sé, y su costo es relativamente bajo frente al de otros componentes. No obstante, estos materiales poseen un valor intrínseco el cual es desaprovechado cuando son enviados a disposición final. Se estima que en el mundo se generan aproximadamente 13 millones de toneladas de residuos plásticos RAEE con un valor potencial en el mercado de U$S 18,5 billones, lo que equivale a U$S 1,42 el kg, aprox. Sin embargo, este valor de mercado no se alcanza porque la mayoría de los plásticos RAEE no se recicla y se envía a relleno sanitario. Particularmente en Argentina, la cantidad de plásticos RAEE generados por año es aproximadamente de 72000 toneladas, lo que representa un valor potencial de U$S 102 millones, si su gestión se realizase de forma adecuada.Dentro de los RAEE, los plásticos son los que más espacio ocupan en su disposición final debido a sus bajas densidades y grandes volúmenes. Esta corriente está compuesta mayoritariamente por Acrilonitrilo‐Butadieno‐Estireno (ABS) y Poliestireno de Alto Impacto (HIPS), copolímeros estirénicos muy similares entre sí. Esto hace que su separación por tipo se dificulte, obteniendo resinas recuperadas con propiedades finales variables en el tiempo y consecuentemente, bajo valor económico. La separación por tipo es incompleta, incluso utilizando técnicas espectroscópicas que además de complejas son altamente costosas. Consecuentemente, la separación se lleva a cabo de forma manual con los consecuentes costos de mano de obra, y exponiendo a los recicladores a condiciones de trabajo menos seguras. En este sentido, una alternativa sostenible que se alinea con la economía circular es el reciclado de plásticos RAEE mezclados, es decir, sin separarlos por tipo. Esta estrategia de valorización consiste en conseguir materiales con calidades equivalentes a los iniciales (como si estuvieran separados) pero a partir de mezclas de ellos; o al menos que admitan una proporción de otro plástico RAEE conservando sus propiedades, con el consecuente aumento del valor agregado [4]. Las empresas y ONGs recicladoras de plásticos RAEE en Argentina, actualmente exportan o venden sus materiales localmente a bajos precios, lavados y separados por tipo de resina plástica, triturados o en polvo. La separación no es completamente eficiente, y más importante aún, esta forma de comercializar los plásticos RAEE recuperados no les otorga valor agregado y, además, los recicladores no adquieren ningún beneficio económico diferencial. Consecuentemente, no se logra fomentar el reciclado de estos materiales. Adicionalmente, la separación de forma manual genera mayores costos de mano de obra y malas condiciones de trabajo, sin lograr alcanzar estándares de calidad y tampoco mantener una constancia en el tiempo. La variación de la calidad disminuye el precio de venta de los materiales recuperados y consecuentemente la ganancia del reciclador. Implementar metodologías para incrementar el valor agregado de los plásticos RAEE de modo sostenible generaría un beneficio directo a los recicladores argentinos y así, podrían utilizar sus materiales con agregado de valor como insumo para nuevos productos en el mercado nacional o internacional. Por otro lado, el programa Hoteles Verdes de la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina tiene como fin incorporar hábitos y productos sostenibles en los hoteles argentinos [5]. De aquí surge la oportunidad de desarrollar objetos de diseño a medida, a partir de plásticos RAEE 100% reciclados. Asimismo, teniendo en cuenta que muchas ONGs de recicladores tienen como misión la inclusión de grupos vulnerables y excluidos, se podrían crear puestos de trabajo de calidad otorgándoles una formación y herramientas competitivas. En este sentido, la implementación de este tipo de estrategias de valorización impactaría muy positivamente en los trabajadores del sector generando: incremento salarial por las mismas horas de trabajo obtenido a partir del agregado de valor de productos finales comercializados; mayor cantidad de puestos de trabajo a partir de la mayor demanda de material con mejor calidad y/o de los productos que se desarrollasen; inclusión de trabajadores a través de la tecnología y la capacitación específica; mayor cantidad de ventas por productos de calidad a precios competitivos; promoción y fomento indirecto del reciclado de plásticos RAEE.