INVESTIGADORES
BOND mariano
congresos y reuniones científicas
Título:
Los últimos 25 años en el estudio de los mamíferos fósiles argentinos: principales hitos y perspectivas futuras
Autor/es:
ORTIZ JAUREGUIZAR, E.O. Y M. BOND
Lugar:
Potrero de los Funes
Reunión:
Jornada; XXV Jornadas Argentinas de Paleontología de Vertebrados; 2010
Institución organizadora:
Universidad Nacional de San Luis
Resumen:
En estos 25 años, muchos han sido los cambios observados en el estudio de los mamíferos argentinos. Sin la pretensión de ser exhaustivos y sin que ello indique prelación alguna, creemos que entre los más significativos se hallan los siguientes: la influencia del cladismo como paradigma de los estudios sistemáticos; los notables hallazgos de mamíferos en capas jurásicas, cretácicas y paleógenas de Patagonia, eocenas de la Antártida y paleógenas de Cuyo y el noroeste argentino, que han traído aparejados importantes cambios en nuestra comprensión de la evolución y la historia biogeográfica de los mamíferos sudamericanos; el esfuerzo por interpretar el proceso de integración y desarrollo de la fauna de mamíferos del continente, integrando este proceso en el contexto de los cambios climático-ambientales a escala continental y global; el desarrollo de nuevas temáticas (e.g., paleoneurología, paleohistología, biomecánica, determinación de parámetros ecológicos tales como la masa corporal y la dieta) de la mano de unos pocos pero pujantes grupos de investigación; la aplicación de técnicas de búsqueda e identificación de micromamíferos, incrementando el conocimiento de grupos hasta entonces mal conocidos por su escasa representación en el registro; la preocupación por considerar más detalladamente el contexto geológico, ya sea en los nuevos yacimientos como también en los ?clásicos?; el inicio de los abordajes tafonómicos, mejorando no solo la calidad de la información disponible en los yacimientos, sino también explorando el valor intrínseco de dicha información; la continua incorporación de nuevas camadas de becarios e investigadores; el incremento en los fondos para la investigación, posibilitando un notable crecimiento de los trabajos de campo y las visitas a colecciones del extranjero; el establecimiento de mayores vínculos con investigadores e instituciones extranjeras; el desarrollo de nuevos centros de investigación (principalmente museos) en el interior del país, permitiendo la incorporación a los mismos de investigadores jóvenes y ya formados, así como la creación de nuevos repositorios para los fósiles recuperados en las diferentes provincias; y la consolidación y el fortalecimiento de las Jornadas Argentinas de Paleontología de Vertebrados. Hacia el futuro, estos logros deben consolidarse, al tiempo que parece necesario profundizar temáticas o aspectos tales como la vinculación entre la paleo- y la neomastozoología, la creación de grandes bases de datos que permitan dar un salto cualitativo en el estudio del proceso de integración y desarrollo de la mastofauna, la utilización de la información postcraneana en los estudios sistemáticos y paleobiológicos, un mayor énfasis en los estudios de la biología evolutiva del desarrollo (?evo-devo?), y la cooperación entre el sistema científico (e.g., CONICET, Universidades) y los organismos estatales (nacionales y provinciales) responsables de velar por el patrimonio paleontológico. Universidades) y los organismos estatales (nacionales y provinciales) responsables de velar por el patrimonio paleontológico. parámetros ecológicos tales como la masa corporal y la dieta) de la mano de unos pocos pero pujantes grupos de investigación; la aplicación de técnicas de búsqueda e identificación de micromamíferos, incrementando el conocimiento de grupos hasta entonces mal conocidos por su escasa representación en el registro; la preocupación por considerar más detalladamente el contexto geológico, ya sea en los nuevos yacimientos como también en los ?clásicos?; el inicio de los abordajes tafonómicos, mejorando no solo la calidad de la información disponible en los yacimientos, sino también explorando el valor intrínseco de dicha información; la continua incorporación de nuevas camadas de becarios e investigadores; el incremento en los fondos para la investigación, posibilitando un notable crecimiento de los trabajos de campo y las visitas a colecciones del extranjero; el establecimiento de mayores vínculos con investigadores e instituciones extranjeras; el desarrollo de nuevos centros de investigación (principalmente museos) en el interior del país, permitiendo la incorporación a los mismos de investigadores jóvenes y ya formados, así como la creación de nuevos repositorios para los fósiles recuperados en las diferentes provincias; y la consolidación y el fortalecimiento de las Jornadas Argentinas de Paleontología de Vertebrados. Hacia el futuro, estos logros deben consolidarse, al tiempo que parece necesario profundizar temáticas o aspectos tales como la vinculación entre la paleo- y la neomastozoología, la creación de grandes bases de datos que permitan dar un salto cualitativo en el estudio del proceso de integración y desarrollo de la mastofauna, la utilización de la información postcraneana en los estudios sistemáticos y paleobiológicos, un mayor énfasis en los estudios de la biología evolutiva del desarrollo (?evo-devo?), y la cooperación entre el sistema científico (e.g., CONICET, Universidades) y los organismos estatales (nacionales y provinciales) responsables de velar por el patrimonio paleontológico. Universidades) y los organismos estatales (nacionales y provinciales) responsables de velar por el patrimonio paleontológico. e.g., paleoneurología, paleohistología, biomecánica, determinación de parámetros ecológicos tales como la masa corporal y la dieta) de la mano de unos pocos pero pujantes grupos de investigación; la aplicación de técnicas de búsqueda e identificación de micromamíferos, incrementando el conocimiento de grupos hasta entonces mal conocidos por su escasa representación en el registro; la preocupación por considerar más detalladamente el contexto geológico, ya sea en los nuevos yacimientos como también en los ?clásicos?; el inicio de los abordajes tafonómicos, mejorando no solo la calidad de la información disponible en los yacimientos, sino también explorando el valor intrínseco de dicha información; la continua incorporación de nuevas camadas de becarios e investigadores; el incremento en los fondos para la investigación, posibilitando un notable crecimiento de los trabajos de campo y las visitas a colecciones del extranjero; el establecimiento de mayores vínculos con investigadores e instituciones extranjeras; el desarrollo de nuevos centros de investigación (principalmente museos) en el interior del país, permitiendo la incorporación a los mismos de investigadores jóvenes y ya formados, así como la creación de nuevos repositorios para los fósiles recuperados en las diferentes provincias; y la consolidación y el fortalecimiento de las Jornadas Argentinas de Paleontología de Vertebrados. Hacia el futuro, estos logros deben consolidarse, al tiempo que parece necesario profundizar temáticas o aspectos tales como la vinculación entre la paleo- y la neomastozoología, la creación de grandes bases de datos que permitan dar un salto cualitativo en el estudio del proceso de integración y desarrollo de la mastofauna, la utilización de la información postcraneana en los estudios sistemáticos y paleobiológicos, un mayor énfasis en los estudios de la biología evolutiva del desarrollo (?evo-devo?), y la cooperación entre el sistema científico (e.g., CONICET, Universidades) y los organismos estatales (nacionales y provinciales) responsables de velar por el patrimonio paleontológico. Universidades) y los organismos estatales (nacionales y provinciales) responsables de velar por el patrimonio paleontológico. evo-devo?), y la cooperación entre el sistema científico (e.g., CONICET, Universidades) y los organismos estatales (nacionales y provinciales) responsables de velar por el patrimonio paleontológico.