INVESTIGADORES
MARTINEZ Claudia Fernanda
congresos y reuniones científicas
Título:
EL OLIVAR DE LA EXQUINTA AGRONÓMICA COMO SÍMBOLO DEL PAISAJE CULTURAL DE MENDOZA. SU EVOLUCIÓN DESDE EL ÁMBITO RURAL A LA NUEVA CONFIGURACIÓN URBANA.
Autor/es:
CASAÑO JAN, AMPARO; MARTINEZ, CLAUDIA F.; LASAGNO, M. CECILIA
Lugar:
Mendoza
Reunión:
Jornada; V Jornadas Nacionales y I Jornadas Internacionales de Investigaciones Regionales Interdisciplinarias "Enfoques para la Historia"; 2017
Resumen:
La ciudad de Mendoza constituye un oasis en el contexto semidesértico de la región y resulta del esfuerzo del hombre por convertir un entorno naturalmente agreste en un paisaje cultural propicio para el desarrollo humano. Esta transformación surge de la incorporación a la trama urbana de una intensa forestación. El paisaje y la luz se relacionan originando distintas manifestaciones artísticas. El lenguaje de la imagen evoca directamente el efecto de la luz y propone abordar dicha relación desde el fenómeno lumínico en la apreciación de la naturaleza. Desde el paisaje se puede percibir una representación idealizada de escenarios urbanos donde se prioriza la belleza y la sublimación del espacio. Es posible también apreciar la huella humana y los niveles de vinculación entre un lugar y sus habitantes. Teorías provenientes del Arte, la Geografía, la Arquitectura, la Silvicultura y el Urbanismo promueven términos y conceptos como el Paisaje Intermedio o las Geografías Emocionales que hablan de un paisaje dinámico, constructor y depositario de cultura, reflejo del observador‐habitante. Así los antiguos olivos emplazados en la Ex‐Quinta Agronómica que datan de fines del S. XIX, integran el paisaje cultural de la Ciudad de Mendoza y son el reflejo de la expansión de la ciudad. El contexto rural ha transformado su configuración para convertirse en urbano y ser hoy el Centro Cívico de la provincia. Actualmente estos árboles han cambiado su función productiva para integrar el bosque urbano de Mendoza, símbolo y estrategia ambiental del paisaje cuyano. El objetivo principal es analizar la incidencia de la luz natural en la observación y representación del paisaje olivícola urbano. La distribución de la intensidad lumínica revela los cambios morfológicos, crea variaciones de tonalidad, saturación y luminosidad. La posición del observador y la distancia de la fuente de luz, afecta la pérdida progresiva de tonos por la existencia de la atmósfera y por la homogenización perceptiva de las superficies. Bajo estos considerandos se plantean dos hipótesis de trabajo: ‐El crecimiento urbano condiciona y modifica la relación de la luz con el paisaje. La técnica del claroscuro tiene la propiedad de reflejar la luz con particular intensidad y permite al ojo humano diferenciar la propiedad visual de una superficie. ‐La representación del paisaje olivícola está condicionada por el ambiente circundante y por factores que impactan en la percepción lumínica: disponibilidad diferencial de luz natural, cambios atmosféricos, presencia de luz artificial y variaciones debidas al manejo cultural, la fenología y la fisiología inherentes a los árboles. El estudio y representación de dichos olivos permiten caracterizar el paisaje y observar el fascinante mundo del claroscuro. La percepción de la luz se ha visto modificada a través de los años. El avance de la urbanización, el aumento de la contaminación ambiental y el crecimiento de los árboles, han influenciado el modelado del entorno. Los resultados esperados buscan modelar y caracterizar el paisaje cultural que aporta el olivo, valorar la conservación de un recurso natural histórico y vital para la región e integrado a la nueva configuración espacial de la ciudad.