BECAS
PETRI MailÉn
congresos y reuniones científicas
Título:
Uso de Vallisneria nana como bioindicador de la presencia de Clorpirifós en el ambiente
Autor/es:
MAIA SABRINA CRUZ; PETRI, MAILÉN; CORDON, GABRIELA B.; DIZ, VIRGINIA E.; GONZÁLEZ, GRACIELA A.; LAGORIO, M. GABRIELA
Lugar:
Corrientes
Reunión:
Congreso; XI Congreso Argentino de Limnología; 2025
Resumen:
Dentro de Hydrocharitaceae, familia de macrófitas acuáticas cosmopolitas mayormente dulceacuícolas, el género Vallisneria incluye ejemplares de gran atractivo ornamental en el acuarismo. Se distribuyen en regiones templadas, subtropicales y tropicales en humedales, lagos, arroyos, ríos y ambientes costeros. Su crecimiento, pese a estar limitado por la estabilidad del sustrato, las condiciones climáticas y la hidrología, entre otros, puede devenir en densas matas que modifican el lecho del cuerpo de agua y sus propiedades. A su vez, estas matas proveen sitios de desove, refugio y alimentación para la ictiofauna y los macroinvertebrados presentes, como es el caso de Vallisneria nana, una especie tolerante a diversos caudales, niveles de desecación y capaz de concentrar tóxicos presentes en sedimento y agua. Los compuestos organofosforados (OP), componentes comunes en plaguicidas, producen toxicidad en humanos y animales por inhibición de la acetilcolinesterasa ante una exposición crónica o muy elevada. En este trabajo se evalúa la posibilidad de utilizar a Vallisneria nana como bioindicador de la presencia de OP en el ambiente empleando como modelo clorpirifós. Con este fin, se estudió de forma no destructiva el efecto de 1 a 100 ppm de clorpirifós sobre la capacidad fotosintética de las plantas, mediante mediciones de la fluorescencia variable de la clorofila-a, sobre la estequiometría de sus fotosistemas, mediante registros de la fluorescencia estacionaria de la clorofila-a, y sobre el contenido de pigmentos y agua de las hojas, a partir de los índices de vegetación obtenidos de espectros de reflectancia y del registro de coordenadas de color de las hojas. Se encontró que la curva OJIP presentó la mayor sensibilidad al plaguicida, permitiendo su detección, mediante cambios en parámetros como Fv/Fm, en concentraciones de 1 ppm o más, mientras que el registro del resto de las señales luminosas permite su detección en concentraciones de 50 ppm o más.