INVESTIGADORES
CAPPOZZO Humberto Luis
congresos y reuniones científicas
Título:
Análisis de la pesca comercial de arrastre de fondo costero en el área de Puerto Quequén.
Autor/es:
GONZALEZ CAPRIA, S.; TAMINI, L. L.; PEREZ, J. E.; CAPPOZZO, H.L; CHIARAMONTE, G.
Lugar:
Puerto Madryn
Reunión:
Jornada; IV Jornadas Nacionales de Ciencias del Mar; 2000
Institución organizadora:
Universidad Nacional de la Patagonia y Centro Nacional Patagónico
Resumen:
En Puerto Quequén (38° 37'S, 58° 50'W) existen 42 barcos pesqueros; el 47,6% (N=20) corresponden a barcos costeros. El objetivo del presente trabajo es el análisis estacional de la pesca comercial de arrastre de fondo que operó en éste puerto entre julio de 1998 y febrero de 2000. Se analizaron por medio de observadores a bordo 84 lances de pesca realizados por 6 barcos en 21 salidas. Se contabilizó para cada especie comercial los cajones desembarcados, estimándose en cada caso un valor promedio de biomasa por cajón. Se tuvieron en cuenta sólo las principales especies comerciales que formaron parte del 80 % acumulado de la captura. Se estimaron 22 toneladas de especies comerciales desembarcadas; 7 especies de condríctios, 13 de osteíctios y 4 de invertebrados. La rayas y el caracol Zidona dufresnei, estuvieron presentes en todas las estaciones analizadas, con 9–36% y 11–28% de variación de biomasa total respectivamente. El lenguado chico (11–19%), el lenguado grande (9–12%) y el pez palo (9–25%) de la biomasa total aparecen por lo menos una vez en todas las estaciones excepto otoño; el mero (9%) sólo en una primavera, el salmón de mar (9%) sólo en un verano y la corvina rubia (10 %) sólo en el único otoño. El gatuzo (13–17 %) apareció en otoño ‘98, invierno ’98 y verano ’99, no apareciendo en los muestreos subsiguientes. El escuadro (7-13%) apareció en todas las estaciones, excepto las primaveras. Los pulpitos (10%), y el calamarete (8%) se encuentran presentes en la captura de otoño ‘99.Se concluye que esta pesquería presenta variaciones en las especies blanco, tanto estacionales como permanentes. Las variaciones observadas podrían deberse tanto, a los ciclos de vida de las especies capturadas, como a la demanda del mercado.