BECAS
KRAMER Gustavo Raul
congresos y reuniones científicas
Título:
RESISTENCIA A LA CORROSIÓN DE ALUMINIO 1050 ANODIZADO EN SOLUCIÓN DE BIOETANOL
Autor/es:
G. R. KRAMER; FLORENCIA A. BRUERA; C. M. MENDEZ; ALICIA E. ARES
Lugar:
San Carlos de Bariloche
Reunión:
Congreso; 18º CONGRESO INTERNACIONAL DE METALURGIA Y MATERIALES SAM-CONAMET 2018; 2018
Institución organizadora:
SAM
Resumen:
El consumo de energías derivadas del petróleo y fuentes no renovables produce efectos negativos al medio ambiente, pero a su vez, dicha situación desfavorable promueve oportunidades para el fortalecimiento del sector de las energías renovables como los biocombustibles. En Argentina las políticas estratégicas lograron impulsar la producción de bioetanol para realizar cortes de naftas de hasta el 10% en volumen. El bioetanol es un producto de fermentación de extractos vegetales ricos en azúcares, y en su proceso de obtención se pueden adicionar contaminantes que pueden aumentar su agresividad cuando entran en contacto con los materiales metálicos. El mejoramiento de la industria energética implica el estudio de materiales adecuados para la producción, el manejo y el trasporte de los biocombustibles. Las aleaciones de aluminio son materiales de excelentes propiedades mecánicas y de elevada resistencia a la corrosión. Una forma de mejorar la resistencia a la corrosión del aluminio es mediante anodización electroquímica. En el presente trabajo se utilizó aluminio AA 1050 y se anodizó en ácido oxálico 0,3 M, variando la temperatura del electrolito (20, 30 y 40 °C) y el voltaje de anodización (30, 40 V y 60V), con el objetivo de evaluar la resistencia a la corrosión al exponer la aleación a bioetanol, y seleccionar la mejor condición de anodizado como recubrimiento protector de corrosión. Para ello, se caracterizaron los anodizados mediante microscopía electrónica de barrido y microscopía óptica, y luego, se sometió al material a ensayos de polarización potenciodinámica en bioetanol. Los resultados indican que la resistencia a la corrosión se incrementa notablemente cuando el material expuesto fue anodizado (en comparación con un blanco sin anodizar), siendo las condiciones de anodizado factores determinantes en la variación de los parámetros electroquímicos obtenidos (corriente de corrosión y resistencia a la polarización).