INVESTIGADORES
SZPILBARG Natalia
congresos y reuniones científicas
Título:
Ácido urico: su utilidad en la diferenciación de las patologías hipertensivas del embarazo
Autor/es:
COROMINAS ANA; BALCONI SILVIA; SZPILBARG NATALIA; DIETRICH VALERIA; PALERMO M; MASKIN BERNARDO; DAMIANO ALICIA
Lugar:
Mar del Plata
Reunión:
Congreso; 56º Reunión Anual de la Sociedad Argentina de Investigaciones Clínicas; 2011
Institución organizadora:
Sociedad Argentina de Investigaciones Clínicas
Resumen:
Antecedentes: El rol del ácido úrico en la patogenia de las patologías hipertensivas del embarazo está actualmente en evaluación. Objetivo:evaluar la utilidad del ácido úrico como marcador de preeclampsia/eclampsia (PE/E) antes de que éstas se mani􀅿esten clínicamente para diferenciar mujeres en riesgo de desarrollarla de aquéllas con hipertensión gestacional (HIE). Métodos: Estudio retrospectivo. A partir del registro de egresos del año 2009, se recabaron los datos de las mujeres que fueron atendidas con problemas de hipertensión en el embarazo, y de embarazos normales pareadas por día de parto. Aprobado por el Comité de Docencia del Hospital. Resultados: se registraron 140 casos de HIE (74 HIE, 56 PE, 5 E y 5 HELLP). En los recién nacidos de las PE/E hubo 25% de retrasos de crecimiento intrauterino y una edad gestacional signi􀅿cativamente menor a las gestas de las controles y de las HIE. El 63% de los nacidos de PE/E fueron pretérmino. Los niveles de ácido úrico antes de la semana 20 de gestación fueron similares (2.77±0.60mg/dl) (después de la semana 20 las mujeres con PE/E tuvieron niveles mayores (4.49±1.49mg/dl)/ (4.86±1.98mg/dl) que las mujeres con hipertensión gestacional (3.79±1.08mg/dl) y controles (3.23±0.81mg/dl). Estos cambios en la uricemia preceden los signos y síntomas de la enfermedad y no pueden atribuirse a patología renal, dado que los niveles de urea y creatinina no presentaron diferencias y las proteinurias fueron negativas hasta que los síntomas clínicos de la PE/E se manifestaban. Conclusiones: Nuestros resultados sugieren que un aumento en los niveles de ácido úrico, documentado por dos dosajes secuenciales entre semanas 20 y 30 de gestación, pueden ser útiles para para identi􀅿car a aquellas embarazadas que están en riesgo de desarrollar PE/E antes de la aparición de los síntomas. El diagnóstico temprano de este síndrome contribuirá a minimizar las complicaciones tanto maternas como fetales.