INVESTIGADORES
CARAVACA Jimena
congresos y reuniones científicas
Título:
El liberalismo económico "a la Argentina". Discusiones políticas, 1875-1895
Autor/es:
CARAVACA, JIMENA
Lugar:
Catamarca
Reunión:
Jornada; XIII Jornadas Interescuelas Departamentos de Historia; 2011
Institución organizadora:
Departamento de historia, Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Catamarca
Resumen:
Hacia 1870 la Argentina estaba dando forma al modelo económico agroexportador que fue dominante por más de 50 años. Comenzaba a exportar su producción pampeana, especialmente lanar. El aumento de la producción fue posible entre otras cuestiones a partir del ingreso masivo de inmigrantes para el trabajo rural. Esa misma masa de población se convirtió en un mercado de consumo potencial para la industria de fabricación nacional. Así, en los años de 1870 estaba teniendo lugar un cambio económico y demográfico que fue acompañado por cambios institucionales también muy importantes. El estado argentino se embarcó en una serie de transformaciones esenciales para el desarrollo del comercio y de la vida moderna: las extensiones de las líneas de ferrocarriles y telégrafos; la ampliación de la frontera cultivable a partir de la denominada conquista del desierto; la sanción de la ley de inmigración en 1876 son todas acciones en el mismo sentido. La llegada de capitales internacionales, especialmente de origen inglés, permitió completar un programa de acciones que el estado nacional no podía afrontar económicamente pero apoyaba políticamente. El estado iba así adquiriendo su forma como autoridad central y única, y asumía entre sus responsabilidades la creación de un clima seguro para la inversión extranjera y la llegada de inmigrantes. Este proceso se acompañó con el diseño de una estructura jurídica que garantizaba y defendía la propiedad privada. La incorporación de Argentina al comercio internacional y la dependencia del capital extranjero expusieron al país a convertirse en caja de resonancia de lo que sucedía en otras economías. Las crisis internacionales afectaban al comercio y con ello a la producción local pensada para el consumo externo. Pero, a la vez que la Argentina importaba aquello que no producía, importaba también las teorías que le permitían dar cuenta del fenómeno económico, político y social que cambiaba día a día la fisonomía del país. Así, el liberalismo económico fue la teoría explicativa de aquellos años, como en buena parte del mundo occidental. Sin embargo, ese liberalismo tuvo en la Argentina características particulares. Dado que el presupuesto nacional se nutría casi exclusivamente de los ingresos de aduana, y entre ellos especialmente de los derivados de los impuestos a la importación, cualquier cambio en la economía internacional podía tener efectos negativos en el nivel de las importaciones y a través de ello en el presupuesto. A partir de esta constatación comenzaron a ser concebidas localmente políticas económicas y reformas que buscaban dar una mayor estabilidad a la economía local, y con ello redundar en un presupuesto de ingresos nacionales más independiente de los cambios económicos internacionales. La concepción de políticas económicas que atendieran a las particularidades argentinas estuvo basada en un pensamiento económico también local, que adaptó las nociones centrales del liberalismo económico a las características económicas y sociales vernáculas. Este trabajo analiza el discurso político del liberalismo económico en la Argentina en los años en los que el modelo productivo e institucional del país estaba siendo definido por cuestiones tanto internas como externas. Se sostiene que la particular inserción del país en el escenario económico internacional y su vínculo con economías industriales a las que proveía de materias primas dieron al pensamiento liberal argentino características locales. De este modo, esta corriente de pensamiento es concebida como un fenómeno transnacional, pero cuya recepción en la Argentina le imprimió características particulares. A la vez que estudia el color local del liberalismo económico, este trabajo es también un aporte a la historia política y económica argentina, ya que permite dotar de contenidos al período de 1870 a 1895 que parte de la historiografía tiende a identificar con el liberalismo a secas. El período seleccionado comienza y termina en dos crisis económicas. Este recorte temporal se justifica entendiendo a las crisis como los momentos en los que las opciones teóricas que antes ocupaban un lugar periférico en el mapa de teorías elegibles adquieren centralidad a partir del fracaso de las corrientes teóricas ortodoxas en evitar la crisis o salir de ella. La crisis se entiende aquí como un "momento político", definido por Jaques Rancière como el momento en el que la temporalidad del consenso es interrumpida .

