INVESTIGADORES
ENRICO Juliana
congresos y reuniones científicas
Título:
Lenguajes contra las violencias. Arte, historia y memoria en las figuraciones del ?dolor país? de la Argentina contemporánea
Autor/es:
ENRICO, JULIANA
Lugar:
Cipolletti, Río Negro
Reunión:
Jornada; XIX Jornadas Nacionales de Historia de la Educación: "Emancipación, libertades y desafíos. La construcción / deconstrucción del campo educativo en 200 años de historia"; 2016
Institución organizadora:
Sociedad Argentina de Historia de la Educación - UNComahue
Resumen:
En el presente trabajo vamos a exponer un análisis de la construcción retórica / iconográfica / fotográfica / narrativa de artistas contemporáneos, frente a lo que podría inscribirse en las imágenes que Silvia Bleichmar define en su noción de "dolor país", retomando la genealogía de una insensibilidad nacional que pretende volverse esperanza política de verdad y justicia ante los crímenes y tragedias de nuestra historia reciente (para salir tanto del horror como de la derrota subjetiva y social a la que nos condenó el terrorismo de Estado en las últimas décadas).A los fines de este abordaje, presentaremos la obra fotográfica "La ausencia" (2001 - 2002) y "La ausencia 2" (1994 - 2014, en progreso), de Santiago Porter; y la obra cinematográfica "Las aguas del olvido" (2013), de Jonathan Perel. En ambos casos, que retratan memorias familiares del atentado a la Mutual de la Asociación Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires, por un lado; y memorias de los vuelos de la muerte de la última dictadura cívico-militar argentina, por otro lado, podemos percibir el recurso retórico de la ausencia como modo de reconstrucción del referente fotográfico muerto: no su rostro des-figurado, sino su desaparición, y los interiores y contornos vacíos que quedan en su lugar.No es decible el dolor. No es comunicable en las formas del lenguaje racional, ni puede reducirse al studium fotográfico de una escena documentada. Pero su transmisión es una necesidad de la memoria histórica, ruina sobre ruina, para levantar frentes comunes contra la muerte y las violencias (al modo del seminario barthesiano, que tenía esta finalidad humana de resguardo).La obra nos interpela mirándonos de frente, y fragua una memoria cuyo signo más significativo es el silencio, imagen intraducible del abismo entre el horror, el amor y la historia, que insiste en la búsqueda de las formas de transmisión cultural del mandato de no olvidar.

