INVESTIGADORES
ENRICO Juliana
capítulos de libros
Título:
Apocalipsis y estallido del tiempo, ¿qué puede la literatura con el mundo por venir?
Autor/es:
ENRICO, JULIANA Y TORRANO, ANDREA (PRÓLOGO)
Libro:
Elogio del apocalipsis. Concurso Nacional de Ensayos en homenaje a Héctor Schmucler
Editorial:
EDICEA
Referencias:
Lugar: Córdoba; Año: 2021; p. 11 - 31
Resumen:
En mayo de 2020 el Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba -que desde el 2015 pertenece a la Facultad de Ciencias Sociales, siendo una de las principales instituciones de formación e investigación en posgrado de la UNC-, cumplió 30 años de existencia. En el marco de esta celebración, nuestra institución organizó un Concurso Nacional de Ensayos en Homenaje a Héctor Schmucler, bajo el nombre Elogio del Apocalipsis, con un jurado de excelencia conformado por Horacio González, Roxana Patiño y César Tcach.Este sentido homenaje, que retoma el título de un revelador ensayo publicado inicialmente en La Intemperie en 2004, convocaba a la reflexión y a la escritura en medio del estallido de la pandemia, cuya fatalidad había sido reiterada y anunciada por miles de signos del mundo desde mucho tiempo atrás: algo que claramente afirmaba Schmucler en este breve texto, al presagiar el crepúsculo de un cierto vivir y la apertura de una dislocación del tiempo hacia una nueva temporalidad por venir. La convocatoria abría con las palabras de Schmucler:"La historia de las ideas se beneficiaría reconstruyendo el proceso por el cual el adjetivo ´apocalíptico´ impuso su significación catastrófica sobre el nombre ´apocalipsis´, que desde el griego traduce el sentido de revelación y que anuncia la más alta esperanza imaginable: el triunfo para siempre de la justicia, el final de los tiempos de desamparo. […]El Apocalipsis señala la posibilidad de otro vivir, con palabras que admiten el renacer de las cosas en lugar de las cansadas palabras que apenas son elementos de un código que solo nombra lo previsible. En el camino que llevó a que ´apocalipsis´ se transformara en el lugar común de lo indeseable en reemplazo del anuncio que sostiene la esperanza, se reconoce el repetido gesto de aquello que se obstina en permanecer sin cambio". (Héctor Schmucler)Para quienes somos parte del CEA, o hemos habitado sus aulas, nos llena de profundo orgullo y alegría celebrar la permanencia y crecimiento de un espacio que nos ha acogido en una multiplicidad de temáticas de investigación interdisciplinaria mediante diversos posgrados y programas, siempre propiciando el encuentro y la excelencia académica en la formación, pero también la amistad y los afectos. Por estas queridas aulas transitó durante muchos años de su carrera el entrañable profesor Schmucler, Investigador de CONICET, referente de distintas corrientes de pensamiento como los estudios de comunicación en América Latina y los estudios sobre la memoria; uno de los fundadores del CEA y de su revista científica Estudios. Quienes tuvimos la posibilidad de escucharlo, conocerlo y trabajar con él, hemos sido encandilados por la agudeza de sus análisis y por la amabilidad y ternura de sus conversaciones. Schmucler deleitaba el pensamiento crítico con exquisitez y erudición en el uso de las palabras (destacándose en la escritura del género ensayo); pero lo que aún más deslumbraba de su presencia eran su generosidad y amorosidad con todo vínculo humano y con el mundo. Porque Schmucler no era sólo un intelectual destacado: fue un maestro y amigo que, al elogiar el apocalipsis, nos hablaba de un profundo, encarnado y, a la vez, enigmático compromiso ético del sujeto -y del valor del lenguaje en la transformación de la humanidad, de la experiencia y de la existencia de todas las cosas-, en medio de dilemas y crisis irreductibles e incluso ilegibles e indescifrables.En este marco de celebración del 30° aniversario del CEA, decíamos, se propuso como actividad principal el Concurso Nacional de Ensayos en homenaje a Schmucler, tomando como talismán o metáfora el título de su ensayo Elogio del Apocalipsis (intervención que sorprendentemente anticipó, mediante la escritura, la pandemia desatada durante el 2020 -que aún continuamos viviendo-). ¿Cómo pensar la inminencia del apocalipsis? ¿Qué puede hacer la literatura con el mundo?2 ¿Qué experiencias y sentidos necesitamos volver a pensar y sentir? ¿Desde qué lenguajes? ¿Desde qué marcos de humanidad y comunidad? Éstas fueron algunas de las preguntas que debimos atravesar y reflexionar -tanto como nuestra fiesta de celebración- a la distancia. En el medio fue sucediendo la tragedia, pero también tuvo y tiene lugar la esperanza.