INVESTIGADORES
SIGNORELLI Javier Hernan
capítulos de libros
Título:
Libro Rojo de moluscos argentinos: El ambiente marino
Autor/es:
GUIDO PASTORINO; VALERIA TESO; DIEGO URTEAGA; JAVIER H. SIGNORELLI; AVERBUJ, A.; ORTIZ, N.; BRAGA, R.
Libro:
Libro Rojo de Moluscos Argentinos: Categorización de la Malacofauna según su Estado de Conservación -1ra ed
Editorial:
ASAM
Referencias:
Año: 2024;
Resumen:
El ambiente marino es singular en relación al resto de aquellos abordados en este libro, i.e. terrestre y dulceacuícola. Uno de los aspectos más conflictivos en este ambiente es conocer a ciencia cierta cuál es el número total de moluscos vivientes en aguas argentinas. Los catálogos clásicos sobre malacofauna marina local están largamente desactualizados (Carcelles, 1950, 1953; Carcelles & Williamson, 1951) o bien cubren sólo algunos grupos (i.e.: gasterópodos, aunque sin nudibranquios: Castellanos, 1988, 1989, 1990, 1992a, 1992b; Castellanos & Landoni, 1988, 1989, 1990, 1992, 1993a, 1993b, Castellanos et al., 1993). En un listado moderno Bigatti & Signorelli (2018) incluyen 862 especies de moluscos considerando todos los grupos de invertebrados citados en la literatura únicamente para el Mar Argentino. Si se incluye el sector antártico Argentino este número se incrementa considerablemente. No existe hasta el momento un trabajo que compute todas las especies de moluscos en toda la región marítima argentina. Bigatti & Signorelli (2018) citan 206 familias de moluscos marinos en el mar Argentino.La distribución de los organismos marinos es considerablemente más amplia que la de los otros ambientes. Conocer dónde comienza o termina cada población para establecer la vulnerabilidad de un organismo resulta indudablemente un requisito fundamental sobre todo para los criterios establecidos por IUCN. Aquel organismo que nos parece amenazado en un sector de su distribución, muchas veces florece en otro. Por otro lado, la distribución debe ser considerada no solo en el eje latitudinal sino también en el batimétrico con fluctuaciones importantes en ambos sentidos. En no pocos casos la información es deficiente o bien es detallada para algún sitio puntual, pero presenta grandes vacíos a lo largo del rango de distribución de las especies. El conocimiento de las distribuciones de los organismos debería ser el reflejo de muestreos exhaustivos donde la presencia de ejemplares esté verificada por hallazgos de organismos vivos. Sin embargo, resulta frecuente que las conchas fósiles o subfósiles se mezclen sobre el litoral generando confusión acerca de su verdadera procedencia sobre todo en bivalvos y gasterópodos.

