INVESTIGADORES
BLASCO Maria Elida
congresos y reuniones científicas
Título:
El rol de la historia, los coleccionistas e historiadores en el proceso de gestación del Museo Histórico Nacional.
Autor/es:
BLASCO, MARÍA ELIDA
Lugar:
Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario.
Reunión:
Jornada; V Jornadas Nacionales Espacio, Memoria e Identidad; 2008
Institución organizadora:
Centro de Estudios Espacio, Memoria e Identidad
Resumen:
El presente trabajo tiene por objetivo analizar las vinculaciones entabladas entre los coleccionistas particulares que centraban sus intereses en la investigación histórica y la formación de la primera institución pública denominada “museo” destinada al resguardo de los objetos testimoniales considerados como relevantes del pasado nacional. Para ello concentraremos nuestra atención en tres momentos: el año 1869, cuando se impulsó la primera exposición de objetos de carácter histórico; 1882 cuando se concretó el proyecto en el marco de la Exposición Continental realizada en Buenos Aires y finalmente la organización del Museo Histórico Nacional bajo la dirección de Adolfo P. Carranza entre 1889 y 1893, momento en el que surge la Junta de Historia y Numismática. Consideramos que el interés de un sector de la elite por coleccionar para luego exponer, adquirió sentido definido al construirse y consolidarse un proceso cultural y político paralelo de mitificación de determinadas figuras o hechos del presente o del pasado. Pero en la medida en que parte de los promotores del Estado moderno empezaron a creer en la necesidad de asumir el papel de curadores de las “colecciones nacionales”, los coleccionistas particulares comenzaron a moverse en relación a una ley que ampliaba o restringía el campo de lo coleccionable en lo privado: el individuo fue perdiendo el derecho de propiedad de los objetos que pasaron a ser considerados “herencia nacional”. Surgía así el problema de la relación entre el coleccionista, lo coleccionado y el Estado. De ahí que los aspectos analizados intentarán echar luz sobre los complejos, ambiguos y conflictivos intereses creados entre determinados sectores de la elite de historiadores en vías de profesionalización, los coleccionistas particulares, las redes comerciales de compra, venta e intercambio de objetos y las instituciones y reparticiones estatales en proceso de diversificación. En este sentido, adquieren relevancia tanto las prácticas asociadas a la organización de exposiciones temporarias de objetos de carácter histórico patrocinadas por el Estado Nacional como así también las diversas y variadas iniciativas que, partiendo desde el ámbito privado, fueron delineando un marco de acción que involucró no solo a historiadores y coleccionistas y que culminó, paradójicamente, con la organización de un museo histórico que no tenía como objetivo central la clasificación y exposición de los objetos sino su acumulación