INVESTIGADORES
CONTRERAS Gustavo Nicolas
capítulos de libros
Título:
¿Apéndice estatal? La CGT durante el primer gobierno peronista: funcionamiento institucional y proyecciones políticas
Autor/es:
CONTRERAS, GUSTAVO NICOLAS
Libro:
Asociaciones y política en la Argentina del siglo veinte. Entre prácticas y expectativas
Editorial:
Prohistoria
Referencias:
Lugar: Buenos Aires; Año: 2015; p. 109 - 128
Resumen:
En el capítulo siguiente expondremos un primer avance de un proyecto de investigación que pretende indagar las prácticas gremiales y las proyecciones políticas de la Confederación General del Trabajo (CGT) durante el primer gobierno peronista (1946-1955). En gran medida, el texto expresa el planteo de un problema de investigación que pretende ser abordado a partir del reconocimiento de ciertos elementos que provocaron nuestro interés para la consideración del tema señalado.En su origen, el proyecto surgió del interés por conocer la dinámica social y política de la Argentina durante los años del primer peronismo así como la historia del movimiento obrero del país en aquel período. Tan significativa fue la relación entablada entre los trabajadores, el sindicalismo, el peronismo y la política que, de distintas maneras, quedarían vinculados por varias décadas. La persistencia de esta ligazón así como su importancia histórica y presente nos estimulan a examinar sus particularidades. Uno de los espacios privilegiados en los que se construyó este ?vínculo perdurable? ha sido la CGT, sin embargo, hasta la fecha no contamos con estudios académicos que se hayan detenido especialmente en el análisis de sus prácticas, su dinámica institucional, sus proyecciones políticas y sus relaciones con el gobierno encabezado por Juan D. Perón desde una mirada atenta a la complejidad de la cuestión. La mayor parte de los textos académicos que han abordado el tema ?movimiento obrero y primer peronismo? hicieron referencia a la CGT, aunque ninguno la ha tomado como objeto central de su averiguación. Pueden encontrarse muchas alusiones a su actuación en los años ´30 y en los orígenes del peronismo, pero bastante menos es lo que conocemos sobre su desarrollo durante la década de gobierno justicialista (1946-1955). En esta vacancia historiográfica es posible que influya un consenso extendido que entiende que luego de la disolución del Partido Laborista (PL), en 1946, y la renuncia de Luis Gay a la secretaria general de la CGT, a principios de 1947, ésta pasó a ser un apéndice del ejecutivo nacional, un aparato regido por los designios de Juan Perón y Eva Duarte, un representante del estado frente al movimiento obrero más que un representante de los trabajadores frente al estado. Así, la CGT fue visualizada como portadora de una importante estructura para movilizar el apoyo obrero a favor de Perón y al mismo tiempo como una entidad carente tanto de iniciativa propia como de vida asociativa. Lo cierto es que su función fue reducida a instrumento del régimen, emergiendo para su comprensión los conceptos de verticalismo, burocratización, heteronomía y obsecuencia. Sin dudas hay elementos históricos que pueden ser percibidos en esta clave, pero también es altamente probable que la CGT haya tenido una actuación más compleja que la sintetizada hasta el momento, como pudimos comprobar en algunos resultados de mi investigación doctoral, de los que se desprenden varios de los planteos presentes en este capítulo. Al igual que sucedió con el Partido Peronista (PP) y con las segundas líneas del liderazgo político y estatal, inicialmente su estudio se pensó innecesario, superfluo, y por ende la mayoría de los análisis se centraron en las declaraciones y decisiones de Juan D. Perón, suponiendo que su voluntad recorría linealmente una senda institucional descendente nunca influida ni contrariada por los distintos grupos que nutrían las filas peronistas. En la última década, esta imagen comenzó a ser revisada. Las perspectivas de la nueva historia política han permitido recuperar las acciones de distintos grupos dentro del peronismo, sus prácticas políticas e institucionales, rescatando por ejemplo, la actividad y la dinámica del PP, al cual la historia política tradicional creyó ?una cáscara vacía?. En el mismo sentido pueden proyectarse los resultados de un estudio sobre la CGT. Se pretende, entonces, reconsiderar la historia del sindicalismo peronista, revisando las interpretaciones que lo caracterizaron como una mera ?maquinaria administrativa? al servicio del líder. Sostendremos que, pese a un innegable proceso de ?burocratización? y ?verticalismo?, el movimiento obrero y la CGT de todos modos se mantuvieron como actores ?activos? que manifestaron de distintas formas y sobre diversos escenarios sus posiciones propias y una dinámica asociativa singular, como se pudo apreciar en los resultados de mi investigación doctoral, ya referida. Lo cierto es que sabemos poco sobre la CGT. Todavía no conocemos lo suficiente sobre su funcionamiento institucional, sus elencos dirigentes y los puestos que ocupaban en el PP, la legislatura y el Estado, las disputas internas que la atravesaban, las proyecciones de diversos gremios a su interior, su distribución territorial en todo el país, sus congresos y asambleas, sus acuerdos y disensos con el gobierno, su rol en las luchas sindicales, sus posicionamientos políticos; entre otros temas. Se podría afirmar que las carencias cognitivas que tenemos sobre la CGT son directamente proporcionales a la importancia que portaba en la época.El abordaje de la temática seleccionada se inscribe en un marco historiográfico propicio que incentiva su desarrollo y nos permite proyectar con optimismo una contribución al conocimiento sobre la cuestión. La ampliación temática y analítica de la que gozan los estudios sobre el primer peronismo nos habilita a pensar la participación de los trabajadores en aquel período con revitalizados enfoques y sobre nuevos ejes. En este marco, sostendremos que la CGT merece un lugar de importancia en una reconsideración de la historia del peronismo y de los trabajadores, perspectiva que nos brindará la posibilidad de conocer con mejores elementos la dinámica de la época en cuestión, y nos estimulará, al mismo tiempo, a avanzar hacia una comprensión más acabada de su lugar en la sociedad argentina, en la política nacional y sobre su rol, organización e influencia en el primer gobierno peronista.En este capítulo, avanzaremos sucintamente perfilando dos facetas que, a nuestro entender, merecen una reconsideración: las proyecciones institucionales propias de la CGT y su vinculación con la actividad política. Aunque esto no sea más que la demarcación de un objeto de estudio a abordar en próximas pesquisas, el planteo y la clarificación de un problema de investigación sobre el tema se muestran como pasos importantes e imprescindibles en el camino señalado en esta introducción.