CONTRATADOS
FINQUELIEVICH Susana
artículos
Título:
Planificación y gestión territorial en América Latina: actores, tendencias y perspectivas
Autor/es:
SUSANA FINQUELIEVICH; FERNANDO BRUNSTEIN
Revista:
Estudios Territoriales
Editorial:
Fundacion Estudios Territoriales y Municipales
Referencias:
Lugar: Madrid; Año: 1994 p. 26 - 26
ISSN:
0213-084x
Resumen:
Han pasado casi cinco décadas desde que se introdujeron en América Latina políticas de industrialización deliberadas, con objetivos explícitos. Pero mientras que durante este periodo en los países industrializados la ciencia, la tecnología y la información se han convertido en la clave del crecimiento económico y del bienestar de la población, se realizaron muy pocos intentos en America Latina para utilizar estos disparadores del desarrollo con fines sociales. En este escenario, es significativo interesarse por las nuevas tecnologías y el futuro de las ciudades latinoamericanas. Se estima que hacia el año 2025, el nivel general de urbanización de la región habrá superado el 85%, y que 30% de la población habitará en ciudades de más de 4 millones de habitantes. Al mismo tiempo, la incorporación de la población activa al mercado de trabajo será de 3,4%, siete veces más que la de los países industrializados. Estas estadísticas no son ni positivas ni negativas en sí mismas. Lo que las hace preocupantes es que en este contexto urbano se desarrolla un continuo proceso de crisis: aumento de número de población bajo el nivel de pobreza, incremento del desempleo, polarización social, fragmentación urbana, aumento de la violencia y la inseguridad, desequilibrios entre grupos sociales, ciudades y regiones. La rápida difusión de la tecnología de comunicación plantea desafíos sin precedentes para los países latinoamericanos on respecto a su rol en la era de la información: la "ventana al mundo" representada por Internet se abre a un panorama de riesgos y oportunidades. Internet ha sido bien recibida tanto por los gobiernos latinoamericanos como por organizaciones intermedias, las universidades y los usuarios individuales, como fuente de información e interacción. La velocidad de la expansión de la World Wide Web en estos países indica que no se quedan atrás en la adopción de innovaciones tecnológicas. La Internet Society ha informado que América Latina y el Caribe son la región de crecimiento más rápido de usuarios de Internet: en el último tercio de 1994 se incrementó en 36% Cada país presenta ejemplos de riesgo y oportunidad. Por ejemplo, la sólida infraestructura tecnológica de Brasil, sus desarrollos de tecnopolos, fueron forzados por una política proteccionista que promovió la industria informática local. En el caso de Perú, la meta propuesta es la de proveer acceso online a barrios urbanos y áreas rurales, donde todavía no existe acceso a tecnologías menos complejas, incluyendo la telefonía. Chile ofrece costos más bajos para el acceso a Internet, y las empresas telefónicas locales construyen una estructura de fibras ópticas que provee telemedicina para la red nacional de hospitales. Ahora bien, ¿Qué ocurre con los estratos sociales de menores ingresos, con los menos educados, con las poblaciones marginales, con las poblaciones de las regiones más desfavorecidas? Los discursos internacionales no dejan de advertir sobre la diferencia creciente entre los ricos y pobres en información. A nivel de los barrios pobres, la comunicación se da cara a cara, telefónicamente (cuando hay cabinas públicas), carteles rústicos, a través de radios FM, o a veces de estaciones locales de TV. Paradójicamente, una parte de la población desfavorecida de Lima y sus alrededores tiene acceso a Internet a través de terminales públicas.  Una población marginal en Córdoba, Argentina, se conecta a Internet a través de la iniciativa del párroco local. Es poco probable que esta paradoja cambie en el corto plazo. Sin embargo, las organizaciones comunitarias están conectándose a Internet, BBSs, Freenets, para acceder a informaciones y otras organizaciones que puedan ayudar a los habitantes a elevar su calidad de vida y generar ingresos, aunque hay factores inhibidores, como las barreras culturales y el uso intensivo del inglés. Lo que se puede percibir en este período, aún relativamente incipiente, de difusión de las telecomunicaciones, es lo siguiente: ·        Las ciudades son los centros de innovación cultural, de localización de investigación científica y tecnológica, así como nodos significativos de poder político, conjunción que resulta decisiva en la era de la información. ·        La apertura a la sociedad de la información surge de los diferentes actores sociales URBANOS: gobiernos locales, ONGs, empresas, redes ciudadanas, etc. ·        La información y la comunicación están comenzando a ser consideradas como necesidades básicas de los ciudadanos, al mismo título que el agua corriente o la electricidad.