INVESTIGADORES
HEREDIA Mariana Laura
capítulos de libros
Título:
"El Proceso como bisagra. Emergencia y consolidación del liberalismo tecnocrático en la Argentina"
Autor/es:
HEREDIA MARIANA
Libro:
Empresarios, tecnócratas y militares. La trama corporativa de la última dictadura militar
Editorial:
Siglo XXI
Referencias:
Lugar: Buenos Aires; Año: 2004; p. 313 - 382
Resumen:
Las reformas llevadas a cabo por el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983) sentaron tanto las bases de una orientación cuanto la influencia de un grupo social, llamadas ambas a consolidarse más tarde bajo la legitimidad democrática. Ahora bien, aunque la interpretación histórica predominante reconoce en la última dictadura un punto de inflexión, sus preocupaciones se han centrado más en las transformaciones socioeconómicas que en los cambios ocurridos en los actores sociales y políticos que declinaron o emergieron de esa coyuntura densa. En este sentido, es notable que los grupos que llevaron a cabo las reformas económicas durante el Proceso hayan merecido tan poca atención. En efecto, en la medida en que eran tributarios de una literatura colocada en las antípodas de la filosofía económica del Proceso, los análisis sobre el gabinete de Martínez de Hoz tendieron a enfatizar su cohesión interna, su capacidad política y la coherencia de sus medidas en pos de la “transformación estructural” del país. Los primeros análisis se refieren así, sin especificaciones, a cierta “filosofía liberal” o a determinada “ortodoxia económica” poniendo más atención en las líneas directrices de las reformas y en sus resultados de largo plazo que en la “historia íntima” del gabinete económico y en el modo en que sus decisiones se fueron encadenando en respuesta a desafíos específicos. Sobre la base de entrevistas y material de archivo, nos interesa aquí abrir un interrogante sobre esta unidad presupuesta considerando al gabinete económico de Martínez de Hoz como un espacio de convivencia entre dos tipos de liberales: los tradicionales, representantes exclusivos hasta entonces de la filosofía del libre mercado, y los tecnocráticos que, luego de hacer su primera experiencia durante el gobierno de la dictadura, se consolidaron como los portavoces más dinámicos y eficientes del discurso antiestatista con la llegada de la democracia.