INVESTIGADORES
DOLINKO Silvia Esther
congresos y reuniones científicas
Título:
Rastros y desperdicios de la sociedad de consumo
Autor/es:
DOLINKO, SILVIA
Lugar:
México DF
Reunión:
Congreso; XXX Coloquio Internacional de Historia del Arte; 2006
Institución organizadora:
Instituto de Investigaciones Estéticas- UNAM
Resumen:
La tradición del grabado enfatizó el virtuosismo y la ?delicadeza? en la realización como rasgo de valoración, a la vez que sus materiales y técnicas fueron circunscriptos históricamente a un repertorio definido y acotado. Este historial de convenciones y parámetros de realización se vio cuestionado y revertido desde mediados del siglo XX. El desarrollo de otro tipo de obra gráfica opuesta a esta línea convencional implicó la posibilidad de la ?desprolijidad?, la violenta subversión de la iconografía tradicional y los materiales heterodoxos como nuevas vías para la disciplina. Esta línea halla dos ejemplos paradigmáticos en la obra gráfica de Jean Dubuffet y Robert Rauschenberg. La pionera obra gráfica de Dubuffet ?menos abordada pero, sostengo, tan significativa como su corpus pictórico- se centró en imágenes y materiales desgastados y burdos opuestos al imaginario de las convenciones humanistas de ese poisson fossile en que, según el artista, se había convertido el arte de su tiempo. Maderas de cajón, cajas de cigarrillos, fondos de cajas de camembert y papel barato conformaron la artillería, por ejemplo, de su serie de Ler dla canpane de 1948. Su figuración anticonvencional fue correspondida con el uso heterodoxo de la técnica, tratando la superficie con brutalidad y buscando el impacto de y sobre el material: "une inscription à la craie délavée par la pluie, une couleur rencontrée dans la rue et des traces, des traces, des traînées, des hasards, comme nos logis d'hommes et nos villes en sont remplis", sostenía en ?Notes pour les fins-letrés?. Por otra parte, la experimentación de Rauschenberg con ?sucias? impresiones de neumáticos, su utilización de piedras litográficas rotas accidentalmente y su iconografía sobre la sociedad de consumo de masas son bien conocidas. Si Dubuffet y Rauschenberg constituyen los pilares de la ruptura del canon gráfico europeo y norteamericano, algunos artistas latinoamericanos también produjeron corpus de obras que otorgaron una dimensión original al boom de la gráfica de los años sesenta. En este sentido, entiendo que la paradigmática obra de Antonio Berni dialoga con la obra contemporánea de Rauschenberg. Berni comienza a incorporar en 1962 materiales de desecho a sus xilografías de gran tamaño de la serie de Juanito Laguna con las que ese año obtiene el Gran Premio al Grabado en la XXXI Bienal de Venecia. Berni introduce en esta serie gráfica ?la realidad? a través del reciclaje de materiales de desecho. Se trataba de remarcar el sentido del objeto descartado por la sociedad de consumo, resignificado a través de la imagen del niño de la ?villa miseria? o barrio carenciado. En este sentido, Berni destacaba sobre este conjunto las ?equivalencias estéticas entre el tema y su realización; la identificación ajustada entre el mundo de la miseria que representaba el personaje, y los míseros materiales de desperdicio extraídos de ese mundo?. De este modo, chatarras y recortes de maderas baratas eran incluidos en el taco xilográfico, instalando el viejo recurso vanguardista del collage dentro del grabado, un territorio en el que implicaba una nota novedosa.Algunos años después, Liliana Porter ?formada en Argentina y México y radicada desde 1964 en Nueva York- retomó la temática de los desechos como base de la obra gráfica, abrevando en su caso en las fuentes del conceptualismo. Sus fotograbados de Arruga de 1968 o sus instalaciones con papeles arrugados presentados en Caracas y Santiago de Chile al año siguiente implicaron una reflexión autorreferencial a través de la imagen de la destrucción de un soporte básico para el propio médium como es el papel: una superficie lisa que va pasando por distintas torsiones, arrugamientos, deformaciones hasta que deviene en un bollo descartado. A través de la imagen del papel ?base material del disegno canónico, elemento connotado dentro de la tradición de la cultura letrada y del arte ?universal?, pero a la vez un soporte barato, de uso frecuente y masivo- la artista planteaba un juego de mutaciones que aludía a la materialidad de la imagen gráfica y a su circulación en el marco de la sociedad de consumo. En definitiva, las obras de estos artistas desmontaron y redefinieron los límites de este beau-métier, incluyendo materiales extra-matriz, reciclando objetos descartados en primera instancia y apuntando a una deconstrucción conceptual del sentido canónico de la disciplina. Plantearon una alternativa experimental que se enfrentó crítica pero a la vez dialógicamente con respecto a las modalidades convencionales de realización. A través de estos casos, esta ponencia indagará acerca de un grabado tradicional desecho a partir de la incorporación crítica de elementos o sentidos extraños a su propio historial.