INVESTIGADORES
ORTIZ Maria Gabriela
congresos y reuniones científicas
Título:
¡ESTAMOS EN EL HORNO! PRIMERA APROXIMACIÓN AL ESTUDIO DE ESTRUCTURAS DE COMBUSTIÓN SUBTERRÁNEAS EN LA REGIÓN PEDEMONTANA DE JUJUY (2000 AP) A PARTIR DEL ESTUDIO DE MICRORRESTOS VEGETALES
Autor/es:
ALAVAR, ALVARO; GABRIELA ORTIZ
Lugar:
Corrientes
Reunión:
Congreso; XXI Congreso Nacional de Arqueologia Argentina; 2023
Institución organizadora:
Universidad Nacional del Nordeste
Resumen:
En la década de los años 70´ se describe por primera vez una estructura de combustión de forma ovoide en la barranca del arroyo El Quemado, en el valle de San Francisco (Jujuy), la que fuera interpretada como un horno. Desde entonces, nuevos hallazgos se fueron sucediendo en otros sitios arqueológicos de la región e incluso en el valle de Siancas (Salta). Morfológicamente presentan forma acampanada, son semi-subterráneos y tienen dimensiones que oscilan entre los40 a 60 cm de diámetro y 60 a 70 cm de altura, con aberturas no mayores a los 35 cm. Las paredes suelen ser relativamente compactas como resultado de la exposición al calor, lo que provocó su rubificación. En algunos casos se constató la presencia de una chimenea externa. Elinterior se presenta colmatado de cenizas y en algunos casos se han recuperados pequeños carbones. En uno de ellos, excavado en el sitio Pozo de la Chola, se encontraron cantos rodadosy fragmentos de cerámica a la manera de un piso preparado por encima de la capa de sedimentocarbonatoso, y un canto rodado clausurando por dentro la boca de la chimenea. A pesar de contar con un corpus de antecedentes incluso para otras regiones del NOA, la funcionalidad de esta particular clase de estructura de combustión es aún desconocida. El objetivo de este trabajo es contribuir al conocimiento sobre el funcionamiento y posible usode aquellos hornos excavados en sitios del valle de San Francisco, sobre la base del análisis de micro vestigios vegetales, ponderando su importancia como estructuras con una alta inversión de trabajo. Las muestras de residuos de combustión proceden de seis hornos con cronologías de principios del primer milenio (Pozo de la Chola, Moralito y Arroyo Colorado). Los residuos cenicientos fueron procesados a través del método de extracción múltiple de microfósiles, con el fin de recuperar la mayor cantidad de evidencia por muestra, que incluye, silicofitolitos, granos de almidones, microcarbones, fibras, y oxalato de calcio, entre otros. La fortaleza de este métodoreside en la recuperación de un conjunto diverso de microrrestos, lo que robustece las debilidades de un análisis por separado de cada proxy. Para estimar la edad de 3 de las estructuras, se utilizaron dos métodos de datación por luminiscencia (OSL) y (TL). Además, fueron estimadas las temperaturas de cocción alcanzadas.Como hipótesis creemos que fueron utilizados para tareas de procesamiento de alimentos vegetales que requieren tratamiento previo, como, por ejemplo, raíces tuberosas, tubérculos y bulbos que suelen ser tóxicos sin el manejo correcto. Otro uso pudo estar ligado con el tratamiento mediante ahumado de frutos de leguminosas, para su consumo diferido, tal como fue reportado en la cercana región del chaco boliviano a fines del siglo XIX.

