INVESTIGADORES
RAMACCIOTTI Karina
congresos y reuniones científicas
Título:
El entramado burocrático de la Secretaría de Salud Pública de la Argentina: logros y conflictos (1946-1949)
Autor/es:
KARINA INÉS RAMACCIOTTI
Lugar:
Buenos Aires
Reunión:
Congreso; VI Congreso de Historia de las Ciencias y la Tecnología; 2004
Institución organizadora:
Sociedad Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnología
Resumen:
Las políticas sanitarias implementadas por Ramón Carrillo a partir del mes de junio de 1946 tuvieron como eje diferenciar ciertas características físicas y culturales de la “raza argentina”. Esta preocupación retomaba antiguas discusiones en torno a la necesidad de aumentar la población pero enmarcada en ciertos parámetros de normalidad científica De este modo, la repartición sanitaria tendría una responsabilidad clave en tanto y en cuanto su capacidad de “encontrar los factores capaces de dirigir la formación de una nueva personalidad” y así revertir “el suicidio argentino”. De tal forma una constante en toda la obra de Carrillo fue el reclamo por la creación de instituciones estatales que tendrían dos funciones. La primera “directa”; la acción “positiva” que organizaba los elementos humanos y materiales para la asistencia de los enfermos y la preservación de la salud de los sanos. El segundo llamado “acción sanitaria indirecta” o “policía sanitaria” apuntaba a mantener el “orden público” por medio del resguardo de “la seguridad y la moralidad”. En consonancia con estas líneas directrices nos abocaremos al estudio de la Dirección de Cultura Sanitaria, el Instituto de Propaganda y el Departamento de Eugenesia. Estros organismos podrían enmarcarse dentro de lo se denominaba "acción positiva". Estas instituciones apuntaban a diseñar “científicamente” y difundir consejos “racionales” capaces de “mejorar la calidad social, física y mental de las generaciones por venir”. Al aparecer un desdibujamiento entre la línea de lo público y lo privado nos preguntamos hasta que punto esta intervención sanitaria no podría interpretarse también como una “acción negativa” en la medida que se esperaba una acción particular de modificación de las pautas de comportamiento “irracionales”, incluso las más íntimas como las que se relacionan con el cuidado y el uso del cuerpo, para lo cual la SSP aparece como la única que puede señalar cómo realizarla pero también dónde y (por omisión) quiénes lo hacen mal.