INVESTIGADORES
DE LA BARRERA Pablo Martin
congresos y reuniones científicas
Título:
El docente tutor de ingeniería como coordinador de talleres lúdicos
Autor/es:
AMIEVA, R.; ALCOBA, M.; CRUZ, I.; CURTI, M.; DE LA BARRERA, P.; FERRARI, M.; VACA, M.; WILLNECKER, A.
Lugar:
Mendoza – Argentina
Reunión:
Jornada; Jornadas Iberoamericanas de Tutoría y Orientación en Educación Superior; 2009
Resumen:
Hay una dinámica institucional que hace que estudiantes y docentes nos lamentemos por las mismas situaciones; una de ellas, la falta de tiempo. En nuestro caso, los encuentros regulares de formación —mantenidos por el apremio de los tiempos para el desarrollo de la experiencia referida y por la época del año, antes del comienzo de clases— se han visto luego afectados por las actividades cotidianas de la docencia. Nos queda pendiente, entonces, retomar la formación en los aspectos relativos a la coordinación de grupos, al uso de dinámicas lúdicas, a explorar las maneras de incorporar estos conocimientos a la enseñanza de las materias en las cuales nos desempeñamos como docentes. La enseñanza universitaria se ha complejizado de una manera que nos impele a cambiar ampliando, cada vez más, los límites de nuestra formación. Si acaso alguna vez pensamos que para enseñar bastaba con saber la asignatura, ahora nos damos cuenta que nos implica enfrentarnos con situaciones que no son puntuales ni esporádicas sino características bastante arraigadas de los alumnos que ingresan a la universidad: falta de claridad y convicción respecto de la elección de la carrera, hábitos poco apropiados para el estudio sistemático, escaso dominio de estrategias pertinentes para el estudio de materias científicas y tecnológicas, entre otras. Los programas de orientación y tutoría en Ingeniería intentan afrontar esta situación pero consideramos que sus alcances serán limitados y de escaso impacto si tales funciones son asumidas sólo por un grupo específico. Se trata —como sugieren M. Hernández de la Torre y Domínguez López (1998)— de instaurar la tutoría como proceso continuo y no como mera actividad o instrucción puntual. Por ello, la necesidad de contar con una formación más formal y sistemática sobre estos aspectos, es imperiosa no sólo para quienes en este momento nos desempeñamos como tutores sino para todos los ingenieros docentes.