IICSAL   26686
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES SOCIALES DE AMERICA LATINA
Unidad Ejecutora - UE
congresos y reuniones científicas
Título:
“¿Qué hacer con las Fuerzas Armadas? Las elites políticas frente al poder militar durante los años ochenta en la Argentina
Autor/es:
PAULA CANELO
Lugar:
Buenos Aires
Reunión:
Jornada; XXI Jornadas del Departamento de Historia de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT), ?Transición y Democracia: generaciones en diálogo?.; 2023
Institución organizadora:
Universidad Torcuato Di Tella
Resumen:
Es posible afirmar que, mirada desde nuestros días, la resolución de la “cuestión militar” en la Argentina es considerada como uno de los principales legados del gobierno de Carlos Menem (1989-1999). En efecto, en el sentido común y en gran parte de la literatura académica, la extinción definitiva de la amenaza militar se habría producido con la decisión de dicho presidente de, por un lado, reprimir contundentemente la última rebelión carapintada y, por el otro, sancionar el Indulto, el principal objetivo perseguido por el conjunto militar por lo menos desde mediados de la última dictadura. El año 1990 aparece, así, como un quiebre rotundo en los vínculos entre poder político y poder militar en la Argentina, quiebre que habilitó, casi como una condición sine qua non, la posterior supremacía del poder civil por sobre el histórico poder militar argentino. Esta concepción generalizada que le reconoce al menemismo la patria potestad sobre la renovada estabilidad democrática, mediante el exorcismo de la amenaza carapintada y el Indulto, se vuelve a confirmar cuando además se le atribuye, casi sin matices, la realización de las reformas organizativas y presupuestarias necesarias para reducir todavía más el poder burocrático militar. Así, las reformas encaradas por el gobierno de Menem a partir de su asunción en 1989, que en términos generales concibieron a las instituciones castrenses como una parte más de un aparato estatal que debía ser achicado en el marco de las reformas neoliberales de entonces, no hicieron más que reforzar la noción compartida de que, en suma, en torno a la “cuestión militar”, fue Menem quien “lo hizo”. Sin embargo, el quiebre de 1990, hoy atribuido en general al pragmatismo y decisionismo menemista, fue posible por una sucesión de conflictivos procesos históricos que comenzaron a desarrollarse por lo menos desde el fracaso de la apuesta politicista del general Viola en 1981 y la posterior derrota militar en la guerra Malvinas; y que se profundizaron durante nuestros (eternos) años ochenta, durante la presidencia de Raúl Alfonsín.Esta ponencia revisa los conflictivos años ochenta sin recurrir a las periodizaciones clásicas, proponiendo un continuo histórico que inicia en 1981, durante la última dictadura, y que concluye con el mencionado quiebre de 1990. No se detendrá en la descripción de los principales hechos históricos que muy bien han explicado el ocaso del poder militar argentino (el terror de Estado, el fracaso político y económico de la dictadura, su derrota militar contra Gran Bretaña, la judicialización en torno a la violación de los derechos humanos, los levantamientos carapintadas, etc.). Su objetivo, desde una mirada enfocada en las alianzas, intercambios y confrontaciones entre las elites políticas y militares del período transicional, es mostrar de qué forma estos vínculos: 1. definieron cuál era la “cuestión militar” a resolver y cuál era el camino viable para resolverla (lo que llamaremos “la opción por el control” por sobre “la opción de la conducción”); 2. revelaron la debilidad, en el seno de la dirigencia política, de propuestas políticas que orientaran el diseño de una política de defensa democrática y de un nuevo rol militar, vacío que fue llenado por una férrea asociación entre resolución de la “cuestión militar” y resolución (justicia o indulto) de los crímenes dictatoriales; y 3. determinaron en gran parte, de acuerdo con lo anterior, la patria potestad del menemismo por sobre la resolución (¿final?) del problema militar argentino.