IICSAL   26686
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES SOCIALES DE AMERICA LATINA
Unidad Ejecutora - UE
capítulos de libros
Título:
Tiempo, afectos y formación: la potencia del instante
Autor/es:
CARLOS SKLIAR
Libro:
Emociones, sensibilidad y escuela
Editorial:
Homo Sapiens
Referencias:
Año: 2022; p. 11 - 30
Resumen:
Introducción: la temporalidad de los afectos Cuando en el campo de la formación pedagógica se menciona el aprender a vivir o la pretensión de enseñar a vivir (o inclusive la vaga noción de educar como travesía), es al menos sorprendente que la respuesta inmediata que concierne a las emociones sea exclusivamente la de la felicidad, como si se tratara de un bien supremo indiscutible o como si fuese el único destino posible para la intimidad y las relaciones en el mundo. ¿A qué se debe esta insistencia en la felicidad como imperativo absoluto y la destitución de otras afecciones tan vitales como la tristeza, la nostalgia, la melancolía, el desasosiego, la rabia, la incertidumbre, el malestar, la impotencia, la soledad, el límite? No cabe duda de que esta cuestión es o podría ser de carácter formativo, es decir, concierne a la travesía que va de las singularidades a la comunidad y de la comunidad a las singularidades y expresa modos de vinculación y de conocimiento. La pura potencia de la felicidad a toda costa es una emoción banal, superflua, incluso indiferente al mundo, autorreferencial, casi inhumana. ¿Qué filosofía, qué arte, incluso qué educación puede sostenerse en esta extraña noción de felicidad a cada momento y siempre, de felicidad pese a todas las circunstancias de la vida? Hay instantes de felicidad, por supuesto, como también los hay de intranquilidad, de pereza, de soledad, de dolor, de padecimiento, de aburrimiento, de tocar los límites más ásperos y ruinosos de la vida personal y del mundo colectivo. De todo esto se trata la afección y la afectividad: de dudar de la condición del ser feliz atendiendo la multiplicidad y gravedad de los afectos. De esto se trata también la formación, de darle centralidad a las emociones para la concreción de otra convivencia y otra comunidad.