IHUCSO LITORAL   26025
INSTITUTO DE HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES DEL LITORAL
Unidad Ejecutora - UE
congresos y reuniones científicas
Título:
¿POR QUÉ LA TIERRA NO SE MUEVE? DEMOSTRACIÓN Y ANÁLISIS EN ARISTOTÉLES, DE CAELO II 14
Autor/es:
FABIAN MIE
Lugar:
RIO DE JANEIRO
Reunión:
Congreso; V CONGRESO DE LA ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE FILOSOFIA ANTIGUA; 2017
Institución organizadora:
UNIVERSIDAD FEDERAL DE RIO DE JANEIRO
Resumen:
El método científico y la envergadura demostrativa de De Caelo han sido objeto de discrepancia, en especial a partir de la atención que se prestó al método y la teoría científica de Aristóteles desde los años ?60 del S. XX. Por ser la astronomía una disciplina en la cual los hechos primeramente relevantes son fenómenos observacionales, algunos autores tomaron el método de De Caelo como un estandarte del llamado ?método empírico?. G. E. L. Owen tendió a ver en este y otros tratados similares la presencia dominante de una noción de phainómena apariencias observacionales que él contrapuso a otra noción de phainómena, la cual se hallaría presente en los tratados de ética, donde la clase de hechos relevantes sería de índole no empírica u observacional. Owen identificó esos ?fenómenos? éticos como éndoxa, opiniones acreditadas y máximamente compartidas . Sin embargo, en su estudio sobre el método de De Caelo, Paul Moraux sostuvo que el registro de observaciones en este tratado ocupa un lugar bastante menor de lo que regularmente se cree. Moraux añadió que a menudo Aristóteles deduce hechos a partir de teorías meramente supuestas, razonando de manera apriorística. La imagen general que ofrece Moraux sobre la metodología de De Caelo se completa con el señalamiento de la existencia de conclusiones demostrativamente no rigurosas, en detrimento de la necesidad que requiere la demostración, según los parámetros contenidos en la definición de ciencia en Segundos Analíticos I 2 (71b12, b15-16) . El juicio negativo de Moraux tanto sobre el carácter y la envergadura demostrativa como también sobre el carácter empírico de De Caelo fue compartido y refinado recientemente por Robert Bolton . En efecto, para Bolton uno de los problemas principales que plantea el método de este tratado reside en interpretar por qué Aristóteles acepta en muchos pasajes argumentos que, en general, él rechaza sobre la base de sus propias prescripciones metodológicas formuladas en otros tratados . El diagnóstico de Bolton es que en De Caelo existen ?dos estándares? de prueba, una empírica y otra dialéctica. La prueba dialéctica se registraría en ciertos usos terminológicos que aparecen en el tratado (predominantemente en eúlogos y otros a él asociados), y ella constituiría, además, una manera alternativa de validar una teoría. Más específicamente, según Bolton, Aristóteles recurriría al método dialéctico de validación de teorías cuando las observaciones son insuficientes para aplicar el método empírico. Lo más peculiar de esta doble vara de medida, en la opinión de Bolton, reside en que ambos métodos correrían paralelos uno a otro, y no se integrarían en uno complejo.Éste es el trasfondo de opiniones sobre el cual querríamos plantear una reexaminación de la metodología científica de De Caelo apoyándonos en la prueba de la inmovilidad de la tierra, y complementariamente en otras dos similares (sobre el estado de reposo y la ubicación de la tierra en el centro del universo), que Aristóteles desarrolla en De Caelo II 14. A nuestro juicio, los diagnósticos que acabamos de mencionar contienen varios aspectos controvertibles, que desfiguran la genuina práctica científica de Aristóteles en De Caelo (particularmente en los libros I y II, sobre los cuales nos concentraremos ). Nos proponemos defender una imagen diferente de la manera en que se articulan la ciencia y la dialéctica en De Caelo II, y sostener, a la vez, que, por un lado, la base observacional de las pruebas aristotélicas es más amplia de lo que suele aceptarse, y además, por otro, que este libro tiene una marcada impronta etiológica, es decir, es un tratado que apunta fundamentalmente a construir explicaciones causales de los fenómenos relevantes. La utilización acotada de la dialéctica que hace Aristóteles allí no permite confirmar que la coherencia y la argumentación apriorística constituyan un estándar de aceptación de teorías independiente. Por el contrario, como trataremos de mostrar en el caso de algunas pruebas y capítulos (particularmente en el caso de la relación entre Cael. II 13 y 14), Aristóteles hace un uso acotado de algunas herramientas dialécticas, sin que la dialéctica configure un método autónomo (basado en la coherencia con las opiniones plausibles) de validación de teorías. Se trata, más bien, de una integración de la dialéctica en pruebas de más largo alcance (que frecuentemente requieren complementos de otras demostraciones y teorías de trasfondo) con un carácter demostrativo que adoptan las prescripciones generales de la epistéme o conocimiento demostrativo establecidas en los Analíticos. Lejos de confirmar la existencia de ?dos estándares? de prueba en De Caelo, le atribuiremos a este tratado más bien, una metodología científica compleja de carácter fenomenológico-etiológico, que básicamente consiste en (ii) establecer suficientemente los hechos, y (ii) formular teorías que permitan tanto (a) explicar causalmente esos hechos como también (b) resolver las dificultades en vista de las cuales, según Aristóteles, una teoría debe validarse.
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