IECH   26002
INSTITUTO DE ESTUDIOS CRITICOS EN HUMANIDADES
Unidad Ejecutora - UE
artículos
Título:
Barthes en Sarlo
Autor/es:
JUDITH PODLUBNE
Revista:
Cuadernos de Literatura
Editorial:
Pontificia Universidad Javeriana
Referencias:
Lugar: Bogotá; Año: 2021
Resumen:
En el año 2013 se publicó Plan de operaciones, una compilación de textos de Beatriz Sarlo, a cargo de Leila Guerriero, que incluyó, con el título "Roland Barthes: una biografía imposible", la extensa introducción de 1981 a El mundo de Roland Barthes, la antología editada por la autora para la colección La nueva biblioteca del Centro Editor de América Latina, que dirigía junto a Carlos Altamirano desde 1979. La decisión de reeditar este ensayo es índice del carácter inaugural que Sarlo le atribuye en su vínculo con el crítico. Para argumentar esta hipótesis general, el artículo sitúa y analiza cómo se suscita y desenvuelve ese vínculo, desde mediados de los años sesenta hasta comienzo de los ochenta, en que se convierte en autora del primer estudio de conjunto en nuestro país sobre la trayectoria y la obra de Barthes. La hipótesis complejiza el consenso establecido en torno a la idea, enunciada por José Luis de Diego, de que, a comienzos de los años ochenta, los miembros de Punto de vista impulsan un "recambio" de referentes teóricos que, con el ingreso de Raymond Williams, Richard Hoggart y Pierre Bourdieu, da salida a Barthes y a Jean Paul Sartre. El articulo se organiza en tres secciones que examinan los diferentes momentos y contextos en que Sarlo desarrolla la relación con Barthes.El primera sección, "La gran cuestión", caracteriza e interpreta la actividad editorial y ensayística relacionada con Barthes que Sarlo desempeña, entre 1967 y 1977, en el Centro Editor de América Latina y en la revista Los libros. Se ocupa, por un lado, de circunscribir y analizar las diferentes imágenes del crítico que Sarlo compone en los fascículos e introducciones de las antologías que prepara para el CEAL, en el mismo momento en que el que los libros de Barthes empiezan a ser leídos y traducidos en el país. Por otro lado, examina los usos que Sarlo hace de las nociones barthesianas en sus colaboraciones de Los libros y muestra cómo esos usos contribuyen a definir una perspectiva de lectura tensa, filosa, metodológicamente calibrada e ideológicamente instruida, que perfilará durante años. "Una batalla lenguaraz", la sección siguiente, desarrolla la hipótesis que sostiene que la llamada "operación Williams", que Sarlo y Altamirano iniciaron en el número 6 de Punto de vista, en julio de 1979, resulta no sólo, o no tanto, una reacción contra los ejercicios deterministas del análisis estructural, según los autores propusieron entonces y ratificaron en adelante (al igual que lectores posteriores), sino una respuesta situada frente al avance que la variante barthesiana de la semiología estaba teniendo en Argentina. Incluso, en las páginas de Punto de vista. Varias de las notas que Nicolás Rosa publica remiten al proyecto barthesiano de una semiología negativa, con el que Sarlo nunca termina de identificarse. El parágrafo muestra que el Barthes textualista se abre un camino lateral en la crítica literaria y cultural argentina, desde las páginas de Punto de vista, en paralelo a que la operación Williams se afirma como una exitosa tentativa de resistencia. Avanza además sobre las diferencias que Sarlo y Altamirano manifiestan en relación a Barthes.La última sección, "Un género barthesiano", se centra en la caracterización de Barthes que Sarlo compone en la antología de 1981, a partir de las convergencias y diferencias con la que Susan Sontag presenta en "Recordar a Roland Barthes", el texto de despedida originalmente publicado en The New York Rewiew of Book (mayo de 1980) y recogido en el número 9 de Punto de vista (julio-noviembre de 1980). Como el Barthes de Sontag, el de Sarlo resuelta entonces un ensayista que experimenta con lo que tiene a mano, sobre los asuntos que le despiertan curiosidad. La figura del ensayista desplaza las del "estructuralista complejo y contradictorio", que había introducido en El análisis estructural de 1977, y la del "formalista más abstracto que Saussure", impugnado en la entrevista a Williams en 1979. Esta sección describe y contrasta, además, los acentos diferenciados con que Sontag y Sarlo describen la experimentación barthesiana en clave vanguardista. Para ambas, Barthes es "un crítico de la vanguardia", pero sobre todo un "vanguardista como crítico". En los términos de Sontag, un "juguetón e irresponsable, formalista, que hacía literatura con el acto de hablar sobre ella". En los de Sarlo, un transgresor, un polemista, alguien para quien subvertir el orden simbólico implica siempre una tarea política. Una y otra caracterización remiten a la distinción entre escritores y escribientes, postulada por Barthes, y advierten sobre la faceta del crítico que cada autora privilegia en textos posteriores.