INVESTIGADORES
TASSONE Alejandro Alberto
congresos y reuniones científicas
Título:
El Oroclino patagónico. Nuevos datos paleomagnéticos
Autor/es:
RAPALINI, A.; PERONI J. I.; LUPPO, T.; TASSONE A.; LIPPAI, H. F.; VILAS, J.F.
Lugar:
San Juan
Reunión:
Taller; XV Reunión de Tectónica. IV Taller de campo de Tectónica; 2012
Institución organizadora:
Universidad de San Juan
Resumen:
El marcado cambio de dirección de los Andes Australes en el extremo sur de Patagonia, donde la Cordillera Fueguina muestra un rumbo aproximado E-W, es conocido como “Oroclino Patagónico” (Dalziel y Elliot, 1973). El origen de esta curvatura orogénica de primer orden sigue siendo controvertida; en particular, si la misma es un rasgo original o secundario. El paleomagnetismo ha demostrado ser una herramienta independiente particularmente útil para determinar si la curvatura de un orógeno es primaria o no. Lamentablemente los datos paleomagnéticos a lo largo del Oroclino Patagónico son muy escasos y de confiabilidad cuestionable (véase Rapalini, 2007) para obtener una respuesta concluyente a este interrogante.  Se presentan nuevos datos paleomagnéticos en unidades magmáticas del Jurásico tardío y Cretácico de la Cordillera Fueguina, en territorio argentino y chileno, que permiten aumentar significativamente la base de datos de la región y examinar el origen de este rasgo estructural. Cinco sitios en metabasaltos y metagabros intercalados en la F. Lemaire mostraron direcciones paleomagnéticas postectónicas que indican importantes rotaciones antihorarias (25°-50°) en al menos cuatro de ellos. Resultados de una dacita y tres plutones (Jeujepén, Krank y Santa Rosa) muestran también rotaciones anithorarias entre 28° y 35°. Una pequeña área de éste último intrusivo, afectada por fallamiento de rumbo sinestral a escala local, presenta sin embargo una anomalía de declinación mucho mayor asociada a una rotación tectónica local. Cuando se analizan los nuevos resultados paleomagnéticos en conjunto con la información previa puede observarse que la Cordillera Fueguina presenta un cuadro de rotación post-cretácica tardía casi homogéneo. Estos datos sugieren que desde el Cretácico tardío (ca. 72 Ma) se habría producido una rotación antihoraria regional de unos 30° probablemente asociada a una curvatura secundaria parcial del Oroclino Patagónico. Ocasionales valores mucho mayores de anomalía en declinación magnética estarían asociados a rotaciones locales debidas a la importante tectónica de rumbo que afecta la región. De acuerdo a datos paleomagnéticos recientes en la Faja Plegada y Corrida Externa de la Cordillera Fueguina (Maffione et al., 2010) que no registran anomalías en declinación, la curvatura secundaria del Oroclino Patagónico debiera haber ocurrido antes de los 50 Ma o no haber afectado a esta región del orógeno.