INVESTIGADORES
LUXARDO Natalia
capítulos de libros
Título:
Narrativas Clínicas
Autor/es:
LUXARDO, NATALIA; BENGOCHEA, LAURA
Libro:
Cáncer y Sociedad. Múltiples miradas, enfoques, recortes
Editorial:
Biblos
Referencias:
Año: 2015; p. 289 - 341
Resumen:
En este capítulo, articulado lógicamente a los dos previos, incorpora además de las perspectivas de pacientes y familiares a la mirada de la biomedicina, entendida ésta como un conjunto de discursos que en ocasiones son contradictorios entre sí, cambiantes y en permanente dinámica. Más que buscar una interpretación compacta y cerrada de "la visión biomédica" o el punto de vista de los efectores -entendiendo por tales al personal sanitario en general (administrativo, profesional y de logística) en funciones y, en menor medida, a tomadores de decisión en el área- buscaremos identificar y reconstruir algunas de las múltiples visiones y versiones que existen en oncología, dentro de ese amplio paradigma conocido como biomedicina. Fueron Fisher (1998) y Marcus (1998) quienes denominaron como "múltiples regímenes de verdad" a esta diversidad de puntos de vista en pugna por ser reconocidos como los legítimos y quienes enfatizan la imposibilidad de hablar de perspectivas locales aisladas del sistema global, ya que están en continuo intercambio a partir de los organismos y agencias internacionales de salud. DelVecchio Good (2010: 272) dice que este tipo de perspectivas retoman tendencias de estas últimas décadas en estudios de la antropología sobre la biomedicina y la biotecnología que resaltan "las relaciones dinámicas, las tensiones, los intercambios entre los mundos locales en dónde la medicina es enseñada, practicada, organizada y consumida y los mundos globales en los que los conocimientos, las tecnologías, los mercados y los estándares clínicos son producidos" (traducción propia). Esta autora demuestra que en el campo de la oncología coexisten una pluralidad de biomedicinas, culturales y sociales culturalmente situadas más que un solo cuerpo unificado de conocimiento y prácticas que son transnacionales de carácter y que son los que fijan los estándares globales y tecnologías, tal como se advierte en los lineamientos de la comunidad internacional del cáncer marcados en la Introducción. Tales nociones de la oncología transnacional que hacen visibles determinados estándares esperables atraviesan los significados sociales y arreglos en la provisión de atención en contextos locales concretos, siendo redefinidos, readaptados y/o reproducidos pero nunca desconocidos. En las últimas décadas se afianzó la idea de que el cáncer necesita de un enfoque interdisciplinario y de una visión estratégica global, que incluya la prevención primaria, la detección temprana, el tratamiento y los cuidados paliativos, enfoque que es mundialmente conocido como "control de cáncer" y que los gobiernos adoptan y adaptan de distintas maneras. Pero no sólo la biomedicina es la que resignifica y reproduce, sino que enmarcada en esta dinámica del intercambio de lo globalizado y lo localmente apropiado también ocurren re-elaboraciones y nuevas significaciones por parte de pacientes y familiares que negocian en sus interacciones diarias con el personal sanitario aspectos relativos al proceso de atención. Fueron Fisher (1998) y Marcus (1998) quienes denominaron como "múltiples regímenes de verdad" a esta diversidad de puntos de vista en pugna por ser reconocidos como los legítimos y quienes enfatizan la imposibilidad de hablar de perspectivas locales aisladas del sistema global, ya que están en continuo intercambio a partir de los organismos y agencias internacionales de salud. DelVecchio Good (2010: 272) dice que este tipo de perspectivas retoman tendencias de estas últimas décadas en estudios de la antropología sobre la biomedicina y la biotecnología que resaltan "las relaciones dinámicas, las tensiones, los intercambios entre los mundos locales en dónde la medicina es enseñada, practicada, organizada y consumida y los mundos globales en los que los conocimientos, las tecnologías, los mercados y los estándares clínicos son producidos" (traducción propia). Esta autora demuestra que en el campo de la oncología coexisten una pluralidad de biomedicinas, culturales y sociales culturalmente situadas más que un solo cuerpo unificado de conocimiento y prácticas que son transnacionales de carácter y que son los que fijan los estándares globales y tecnologías, tal como se advierte en los lineamientos de la comunidad internacional del cáncer marcados en la Introducción. Tales nociones de la oncología transnacional que hacen visibles determinados estándares esperables atraviesan los significados sociales y arreglos en la provisión de atención en contextos locales concretos, siendo redefinidos, readaptados y/o reproducidos pero nunca desconocidos. En las últimas décadas se afianzó la idea de que el cáncer necesita de un enfoque interdisciplinario y de una visión estratégica global, que incluya la prevención primaria, la detección temprana, el tratamiento y los cuidados paliativos, enfoque que es mundialmente conocido como "control de cáncer" y que los gobiernos adoptan y adaptan de distintas maneras. Pero no sólo la biomedicina es la que resignifica y reproduce, sino que enmarcada en esta dinámica del intercambio de lo globalizado y lo localmente apropiado también ocurren re-elaboraciones y nuevas significaciones por parte de pacientes y familiares que negocian en sus interacciones diarias con el personal sanitario aspectos relativos al proceso de atención. Fueron Fisher (1998) y Marcus (1998) quienes denominaron como "múltiples regímenes de verdad" a esta diversidad de puntos de vista en pugna por ser reconocidos como los legítimos y quienes enfatizan la imposibilidad de hablar de perspectivas locales aisladas del sistema global, ya que están en continuo intercambio a partir de los organismos y agencias internacionales de salud. DelVecchio Good (2010: 272) dice que este tipo de perspectivas retoman tendencias de estas últimas décadas en estudios de la antropología sobre la biomedicina y la biotecnología que resaltan "las relaciones dinámicas, las tensiones, los intercambios entre los mundos locales en dónde la medicina es enseñada, practicada, organizada y consumida y los mundos globales en los que los conocimientos, las tecnologías, los mercados y los estándares clínicos son producidos" (traducción propia). Esta autora demuestra que en el campo de la oncología coexisten una pluralidad de biomedicinas, culturales y sociales culturalmente situadas más que un solo cuerpo unificado de conocimiento y prácticas que son transnacionales de carácter y que son los que fijan los estándares globales y tecnologías, tal como se advierte en los lineamientos de la comunidad internacional del cáncer marcados en la Introducción. Tales nociones de la oncología transnacional que hacen visibles determinados estándares esperables atraviesan los significados sociales y arreglos en la provisión de atención en contextos locales concretos, siendo redefinidos, readaptados y/o reproducidos pero nunca desconocidos. En las últimas décadas se afianzó la idea de que el cáncer necesita de un enfoque interdisciplinario y de una visión estratégica global, que incluya la prevención primaria, la detección temprana, el tratamiento y los cuidados paliativos, enfoque que es mundialmente conocido como "control de cáncer" y que los gobiernos adoptan y adaptan de distintas maneras. Pero no sólo la biomedicina es la que resignifica y reproduce, sino que enmarcada en esta dinámica del intercambio de lo globalizado y lo localmente apropiado también ocurren re-elaboraciones y nuevas significaciones por parte de pacientes y familiares que negocian en sus interacciones diarias con el personal sanitario aspectos relativos al proceso de atención. Fueron Fisher (1998) y Marcus (1998) quienes denominaron como "múltiples regímenes de verdad" a esta diversidad de puntos de vista en pugna por ser reconocidos como los legítimos y quienes enfatizan la imposibilidad de hablar de perspectivas locales aisladas del sistema global, ya que están en continuo intercambio a partir de los organismos y agencias internacionales de salud. DelVecchio Good (2010: 272) dice que este tipo de perspectivas retoman tendencias de estas últimas décadas en estudios de la antropología sobre la biomedicina y la biotecnología que resaltan "las relaciones dinámicas, las tensiones, los intercambios entre los mundos locales en dónde la medicina es enseñada, practicada, organizada y consumida y los mundos globales en los que los conocimientos, las tecnologías, los mercados y los estándares clínicos son producidos" (traducción propia). Esta autora demuestra que en el campo de la oncología coexisten una pluralidad de biomedicinas, culturales y sociales culturalmente situadas más que un solo cuerpo unificado de conocimiento y prácticas que son transnacionales de carácter y que son los que fijan los estándares globales y tecnologías, tal como se advierte en los lineamientos de la comunidad internacional del cáncer marcados en la Introducción. Tales nociones de la oncología transnacional que hacen visibles determinados estándares esperables atraviesan los significados sociales y arreglos en la provisión de atención en contextos locales concretos, siendo redefinidos, readaptados y/o reproducidos pero nunca desconocidos. En las últimas décadas se afianzó la idea de que el cáncer necesita de un enfoque interdisciplinario y de una visión estratégica global, que incluya la prevención primaria, la detección temprana, el tratamiento y los cuidados paliativos, enfoque que es mundialmente conocido como "control de cáncer" y que los gobiernos adoptan y adaptan de distintas maneras. Pero no sólo la biomedicina es la que resignifica y reproduce, sino que enmarcada en esta dinámica del intercambio de lo globalizado y lo localmente apropiado también ocurren re-elaboraciones y nuevas significaciones por parte de pacientes y familiares que negocian en sus interacciones diarias con el personal sanitario aspectos relativos al proceso de atención.