INVESTIGADORES
LUXARDO Natalia
capítulos de libros
Título:
El cáncer como/a través de narrativa(s)
Autor/es:
LUXARDO, N.
Libro:
Cáncer y Sociedad. Múltiples miradas, enfoques, recortes
Editorial:
Biblos
Referencias:
Año: 2015; p. 204 - 270
Resumen:
Nos interesa detenernos en los contextos socio-económicos, sanitarios, políticos, culturales y religiosos de las personas con cáncer en los que se configura la experiencia de enfermedad, atención, cuidado y eventualmente muerte, ya que en aquí se construyen marcos interpretativos para explicar la enfermedad y otorgar sentidos mientras se elaboran estrategias que permitan acceder a respuestas materiales -tales como la construcción de redes de soporte informal- y simbólicas -como encontrar el por qué de la enfermedad. Sabemos que el peso asignado a estas distintas dimensiones del fenómeno que fuimos mencionando no es fácil de distinguir, porque no han sido estudiadas de manera ecuánime. Distintos autores muestran que aspectos como el desarrollo local y comunitario, los sistemas de creencias, lo que sucede con poblaciones  que tienen ya una alta carga de estigmatización en la sociedad en cuestión -que a menudo enfrentan una combinación de exclusiones y discriminaciones- entre otros, no han sido suficientemente incluidos y se requieren, por lo tanto, abordajes específicos que permitan visibilizarlos y evitar pinceladas ?a brocha gorda?.  Esta complejidad implica reconocer cuestiones como la continua renegociación de las intervenciones sanitarias, la permeabilidad de estas prácticas sociales a coyunturas y contingencias específicas, el dinamismo y el cambio de acuerdo a las generaciones, entre otros factores. Heurtin-Roberts (2008) que estudia particularmente este tema con relación al cáncer y las políticas basadas en la ?competencia cultural? discrimina tres errores comunes en las intervenciones con énfasis en la cultura: la creencia de que se puede conocer por completo otra cultura, inclusive la propia; no considerar la variación intracultural y no contemplar el dinamismo inherente a la misma. Dice que tales errores conducen a una sobre-dependencia del conocimiento cultural que termina brindando estereotipos que son más peligrosos que no saber sobre el otro porque ?uno no necesita preguntar ni escuchar respuestas si ya ´conoce´ todo acerca del Otro? (Heurtin-Roberts, 2008: 203).  Así llegamos a la hipótesis ?en el sentido laxo del término- que orienta a estos capítulos y que tomamos de los desarrollos de McMullin y Weiner (2008): las dimensiones materiales y simbólicas del cáncer pueden recortarse como un dispositivo más que permite dar cuenta de procesos sociales mayores en los que las estructuras de desigualdad y las relaciones de poder de las múltiples biomedicinas globales y locales se conjugan para definir ?siempre con determinado grado de indeterminación- algunas de las características del proceso que atraviesan las personas cuando se enfrentan a esta enfermedad en sus contextos concretos de vida y que incluyen: cómo reaccionan ante el cáncer, la manera en que se apropian diferencialmente de los diagnósticos, negocian los tratamientos y realizan todo tipo de arreglos entre sus redes locales. Estos procesos ocurren mientras interactúan en un sistema sanitario que tiene determinadas características estructurales pero con variaciones locales, de acuerdo a regiones, subsectores, tipo de establecimiento. Argumentamos con Delvecchio Good (2010) que las definiciones de la biomedicina sobre el cáncer no pueden ignorarse, porque las personas buscan allí ?aunque no únicamente - respuestas consideradas ?verdaderas? o ?científicas? de su enfermedad: etiologías, medios de prevención, de diagnóstico, de alivio y cuidado. Son estas respuestas, que serán ignoradas o apropiadas y re-elaboradas desde los propios marcos significativos, las que nos interesan esta vez. De este modo, acordamos con McMullin y Weiner (2008) que para pensar el cáncer como una manifestación de la diversidad histórica, política y las formas culturales que desarrollan las personas para explicar y actuar la enfermedad se requiere de una toma de posición que permita delinear estrategias analíticas para dar cuenta de estas premisas en los contextos cotidianos de los actores, algo que haremos en el siguiente punto.