INVESTIGADORES
CATANZARO Gisela Mara
capítulos de libros
Título:
Nuevas derechas y temporalidad. Sobre los tiempos de la crítica y los potenciales políticos de la utopía
Autor/es:
CATANZARO, GISELA
Libro:
2001: El futuro detrás: deseos, fracasos, derivas, saqueos
Editorial:
Tren en movimiento
Referencias:
Lugar: Temperley, Provincia de Buenos Aires; Año: 2024; p. 132 - 150
Resumen:
En el marco de una interrogación sobre las "nuevas derechas" el capítulo indaga en los vínculos entre política, crítica y temporalidad. En primer lugar se analizan críticamente ciertos presupuestos operantes en el diagnóstico que concibe a los fenómenos autoritarios del presente como absolutamente “nuevos” y luego se propone una caracterización de la actual experiencia socialmente dominante del tiempo como diversa respecto del progresismo hegemónico sobre el fondo del cual fueron formuladas las críticas de las teleologías y utopismos modernos -por ejemplo, en la filosofía de Walter Benjamin-. A nuestro entender, dicha transformación obliga a retematizar las tareas de la crítica y de una política emancipatoria de cara a la mutación operada en las condiciones de experimentabilidad del presente. Según la hipótesis de lectura que presentamos para la discusión, vivimos en un mundo donde domina menos la línea del tiempo orientada a un futuro que se imagina como asegurado, que una implosión de toda linealidad cuyos efectos son, de un lado, la fetichización de lo dado aquí y ahora, y, de otro lado, el permanente estado de zozobra donde es la excepción (y no la norma) la que constituye la constante. En esta coyuntura, marcada entre otras cosas por la crisis del neoliberalismo multicultural, resultaría en este sentido menos preocupante para una política emancipatoria la tendencia a multiplicar figuraciones de las “metas” a alcanzar -contra las que se alzaron y siguen alzándose muchas filosofías del acontecimiento-, que la anulación de toda trascendencia (incluso la trascendencia domesticada del progreso, o la trascendencia aún más domesticada de la “reconciliación multiculturalista neoliberal”), así como la afirmación de las ideologías del riesgo como única condición vital posible. Paralelamente, sostenemos que pensar/actuar un acontecimiento político resulta, en este escenario, un verdadero desafío teórico y político, que no quedaría satisfecho con la simple reposición de la crítica de la modernidad elaborada durante el siglo XX. Si en la Historia teleológica, progresista y utópica donde todo cambio tiende a ser deglutido en términos de continuidad, el acontecimiento pudo ser figurado como un “agujero en la trama”, la pregunta a responder hoy sería más bien cómo imaginarlo cuando son las mismas representaciones dominantes del tiempo las que afirman que no hay ningún suelo firme bajo nuestros pies y que no vamos a ninguna parte. En otros términos, el problema que deberíamos formularnos, según nuestra conjetura, es en qué podría consistir una sublevación emancipatoria dado un capitalismo “tendencialmente” distópico, donde prima un presente vaciado de horizontes y de procesos acumulados, pero donde simultáneamente este “aquí y ahora” absolutizado no resulta experimentable en términos de una condición estable -en que nada nuevo sucede pero donde nos sentimos resguardados-, sino como una circunstancia hiper-exigente para los individuos en la cual cunde una incertidumbre generalizada, que a su vez funge como caldo de cultivo ideal para todo tipo de teorías conspirativas. Intentando “poner orden” en el “caos” estas últimas decodifican la desdicha padecida por los individuos como parte de “un plan” elaborado por un Mal absoluto y absolutamente omnipotente.