INVESTIGADORES
VISACOVSKY Sergio
artículos
Título:
Reseña: Ablard, Jonathan. Madness in Buenos Aires: Patients, Psychiatrists and the Argentine State, 1880-1983 (Calgary: University of Calgary Press, 2008), 319 páginas.
Autor/es:
VISACOVSKY, SERGIO EDUARDO
Revista:
Revista Estudios
Editorial:
Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba
Referencias:
Lugar: Córdoba; Año: 2012 p. 253 - 255
ISSN:
1852-1568
Resumen:
Mientras la conocida importancia del psicoanálisis en la Argentina acaparó la atención de varios especialistas desde comienzos de la década de 1990, son muchos menos los trabajos dedicados a las instituciones y saberes psiquiátricos. Jonathan Ablard desafía esta interpretación, planteando que las lecturas de los saberes e instituciones psiquiátricos como formas que contribuyeron con las funciones de vigilancia de la población en la Argentina deben ser seriamente reconsideradas, en virtud de la debilidad intrínseca del estado argentino para proveer servicios sociales y controlar a la población. A lo largo de siete capítulos, Ablard sostiene que, como en Europa Occidental y los Estados Unidos, en la Argentina de fines del siglo XIX y principios del XX la psiquiatría concibió sus tareas de control de la desviación social y, particularmente, la fundación de instituciones hospitalarias como una parte central del proyecto moderno de construcción de la nación. Ahora bien, las evidencias muestran que los hospitales, desde el comienzo, fueron insuficientes para albergar a la creciente población de pacientes; que los problemas de hacinamiento y condiciones de vida de los pacientes, así como la escasez de personal idóneo y recursos, se mantuvieron constantes a lo largo de todo el siglo XX. Paradójicamente, las tasas de confinamiento fueron sensiblemente menores a las registradas para períodos similares en Europa y los Estados Unidos. Si pretendiésemos defender la tesis del estado como máquina todopoderosa de control social, deberíamos admitir que, como prueba Ablard, no siempre ejercía con eficacia su poder. Por ende, si bien es cierto que las políticas promulgadas por el estado pretendieron incidir en la formación y control de las conductas de la población, lo que efectivamente existió fue una sucesión de situaciones caóticas en la administración y mantenimiento del sistema hospitalario, cuyas consecuencias respecto a las condiciones de los internados se emparentaban decididamente con el descuido y el abandono.