IDIHCS   22126
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES EN HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES
Unidad Ejecutora - UE
libros
Título:
Regreso a la experiencia. Lecturas de Peirce, James, Dewey y Lewis.
Autor/es:
DI GREGORI MARÍA CRISTINA, LÓPEZ FEDERICO
Editorial:
Biblos
Referencias:
Lugar: CABA; Año: 2014 p. 176
ISSN:
978-987-691-253-2
Resumen:
La concepción de la experiencia constituye un pilar fundamental en el que se apoya gran parte del programa de investigación para la filosofía que propusieron los pragmatistas clásicos, Charles S. Peirce, William James, John Dewey y Clarence I. Lewis. Los trabajos que reunimos en este libro se proponen un nuevo acercamiento a las ideas de estos autores tomando como punto de partida la mencionada concepción, abordando algunas de las numerosas perspectivas y consecuencias que genera y aun analizamos. En este sentido, sigue el camino abierto por una publicación anterior (Di Gregori, Hebrard 2009) en la que pretendíamos rediscutir y reutilizar algunas de las ideas de los pragmatistas, ideas que, en nuestra opinión, contienen la riqueza y fecundidad de los verdaderos clásicos. El regreso a la experiencia que proponemos ahora parece enfrentar, sin embargo, una serie de dificultades. En efecto, en las últimas décadas del siglo XX cualquier filosofía que apelara a la experiencia era mirada con sospecha. Como señala Martin Jay ?la poco lamentada `muerte de la experiencia? pasó a ser, en algunos sectores, un saber casi convencional? (2009, p. 17). Así, por ejemplo, la apelación a la experiencia ha sido interpretada como una inclinación filosófica ya superada por la adopción por parte de la filosofía del siglo XX del giro lingüístico. Rorty ha llegado a sostener, incluso, que el aporte del giro lingüístico fue, precisamente, ?haber contribuido a sustituir la referencia a la experiencia como medio de representación, por el lenguaje como tal medio? (1998, p. 164). Si la adopción del giro lingüístico supone asumir que la filosofía es básicamente análisis del significado y que los problemas filosóficos se resuelven reformando o comprendiendo mejor el lenguaje que usamos (Rorty, 1998, p. 50), parece quedar vedada la posibilidad de analizar filosóficamente la experiencia, siempre que tal experiencia no pueda ser reducida, al menos a los fines del análisis filosófico, a lenguaje y solo lenguaje. En este contexto, el regreso a la experiencia parece quedar identificado con la apelación a algo similar a lo que John Locke entendía como ideas, y en última instancia a algo privado y subjetivo sobre lo cual la filosofía no tiene nada que decir. De modo similar, este regreso a la experiencia parece resultar condenado también desde posiciones que, haciéndose eco de la hermenéutica, resaltan la centralidad e irrebasabilidad del lenguaje. Tales posiciones sostienen que todo conocimiento, toda acción e incluso toda percepción están siempre ya mediadas por el lenguaje y por tanto por la cultura. Así, la apelación a la experiencia parecería constituir una búsqueda, condenada al fracaso, de un fundamento inmediato e incuestionable, de una verdad ubicada más allá del lenguaje y la cultura y por lo tanto de la historia. Además, esta búsqueda ha sido asociada muchas veces a una filosofía empirista que entiende a la experiencia básicamente como algo que ocurre en las mentes de los seres humanos y cuya función principal, si no única, es hacer patente las cosas. De este modo, la experiencia es entendida como un conjunto más o menos ordenado de impresiones, datos, y observaciones que forman la base empírica de la ciencia, y pretender reconstruir sobre ella la filosofía constituiría una verdadera forma de cientificismo que identifica el trato humano con el mundo con la experiencia cognitiva asumiendo que sólo la experiencia científica nos permite algún grado de acceso al mundo. En consecuencia, la apelación a la experiencia parece constituir, o bien una regresión a una filosofía que todavía no ha reconocido el rol fundamental del lenguaje y con ello de las redes conceptuales y la cultura, o bien una recaída en alguna forma cientificista de empirismo, o bien, ambas cosas.Los trabajos que integran el volumen exploran las posibilidades de una concepción de la experiencia en debate.
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