IDIHCS   22126
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES EN HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES
Unidad Ejecutora - UE
libros
Título:
Marx manuscrito
Autor/es:
CRESPI, MAXIMILIANO; LAGARRIGUE, MAXIMILIANO; TAUREL XIFRA, JOSÉ
Editorial:
17grises
Referencias:
Año: 2012 p. 250
ISSN:
978-987-1724-14-7
Resumen:
La historia del joven Marx es la historia de una incomodidad. ¿Cuál? La de un joven filósofo deseoso de ver la realización del Estado Universal en un país que se resiste a eliminar la vida feudal y el Estado cristiano. Esta incomodidad con el momento histórico suscitó en Marx, como en ningún otro joven hegeliano, la necesidad de combatir el manto de oscuridad extendido por Guillermo IV en Alemania, coartando las libertades de su pueblo e impidiéndole avanzar en la cabalgata del espíritu. La que empezó como una crítica filosófica librada sólo a través de la pluma pronto se convertiría en una lucha enconada que trascendería el ámbito académico para situarse en los periódicos y de allí salir a las calles. Así lo atestiguan los pasos de Marx por el círculo de los jóvenes hegelianos y su etapa de periodista en órganos como la Gaceta Renana, donde tomó contacto con las cuestiones materiales y empezó a cuestionarse acerca del papel de la crítica filosófica. Surge así una segunda gran incomodidad: la de hallarse a disgusto con el arma escogida para el combate y ensayar incesantemente tácticas teóricas inspiradas en una estrategia conceptual inadecuada: la filosofía idealista burguesa. Por suerte para la historia de las ideas, el contacto con el movimiento obrero francés y el socialismo utópico, aunados a una realidad de patente injusticia en la Alemania pre-revolucionaria inocularon en Marx la duda acerca de la utilidad del pensamiento idealista para diagnosticar la situación nacional, y más aún, para ofrecer una terapéutica. El equilibrio inestable entre teoría y praxis atraviesa el conjunto de obras del joven Marx, habitados permanentemente por nudos, contradicciones y paradojas. Los efectos de la inadecuación se observan en escritos con inquietudes filosóficas que, aún sin la intención de su autor, arrojan consecuencias políticas. Se trata de textos de carácter abierto e inacabado, susceptibles de replanteamiento y revisión, obras en movimiento que dan cuenta de un pensamiento en vilo negado a cerrarse sobre sí mismo y cuyo valor radica justamente en ser testimonios de un recorrido, estaciones de un camino con un destino desconocido incluso para el propio Marx. Aquí, la historia de una incomodidad deviene la historia de una aventura, la misma que emprenden los autores del presente volumen recogiendo los pasos de Marx para dar respuesta a sus propias inquietudes. Marx manuscrito busca echar mano de las herramientas elaboradas por el filósofo alemán en su etapa de mayor exploración para orientar las intuiciones de un grupo de jóvenes también incómodos con su momento histórico. Los manuscritos, aquellos textos hechos a pulso nunca terminados ni definitivos son el escenario para ensayar las ideas una y otra vez, para escribir y reescribir aquello que sin embargo es el germen de una preocupación siempre fundamental. La pregunta de Marx por el origen y los mecanismos de la alienación conservan toda su actualidad en un mundo que, como la Alemania de Guillermo IV, insiste en alimentar los monstruos que la fagocitarán. Convergen en el presente volumen temáticas en apariencia disímiles que testimonian el largo alcance del utillaje marxiano para analizar las más diversas cuestiones. El espectro de problemáti-cas aquí presentado se inspira en las obras de juventud de Marx y espera ser un disparador para la lectura de las fuentes marxianas. Gina Paola Rodríguez y Maximiliano Lagarrigue inauguran el volumen con un estudio preliminar que busca orientar al lector neófito en el texto y contexto del joven Marx, ofreciendo un recorrido por los avatares históricos, filosóficos y políticos que llevaron al filósofo alemán a la formulación de su teoría más acabada. Según los autores, al finalizar su obra de juventud, Marx ya habrá desarrollado dos modelos de análisis que nutrirán su trabajo maduro: el modelo de la alienación y el modelo de la praxis. El pasaje de uno a otro, no fue el producto contingente de una reflexión aislada, sino la consecuencia del vínculo de Marx con su entorno inmediato y con la realidad europea. De esta manera, su obra no sólo revela las tradiciones filosóficas y políticas de su época sino que se construye a partir de prácticas y acontecimientos económicos, políticos e ideológicos. Santiago Roggerone analiza el vínculo subyacente entre las figuras descollantes de la sociología clásica y los Manuscritos económico –filosóficos de 1844. En su trabajo pone a prueba el axioma “Marx representa el inconsciente político de la teoría sociológica”. Según Roggerone, el concepto de alienación desplegado en los Manuscritos hizo las veces de una causa ausente en las reflexiones con las que, al albor de la álgida discusión mantenida con el marxismo oficial, Simmel, Weber, Durkheim y Parsons trazaron los contornos teóricos, disciplinarios e institucionales de la sociología. Mediante este planteo el autor aspira a defender la actualidad que Marx y el marxismo poseen en tanto matriz crítico.hermenéutica del mundo en el que nos toca vivir. Agustín Lucas Prestifilippo estudia las fases del procedimiento que define la antropología del joven Marx. El autor parte del cuestionamiento de Marx al concepto moderno de autonomía moral por vías de un regreso hacia fuerzas pre –subjetivas, que le permite reconstruir una idea de libertad “estética” en la cual el individuo ya no se sujeta a la constricción de la universalidad de la ley sino que reconoce en sí una pasividad previa, opaca desde la perspectiva racional. Simultáneamente, ilustra cómo Marx sostiene que, a los fines de que aquella idea de libertad no sea falseada, es necesario preservar las pretensiones normativas contenidas en la idea filosófico-moral de igualdad. Esto último es constatado en los análisis marxianos acerca de la dependencia constitutiva del individuo con respecto al trabajo de sus semejantes y al lenguaje. Prestifilippo sostiene que la antropología de Marx inscribe en un mismo espacio de enunciación ambas determinaciones antagónicas, produciendo una oscilación sin fin. Bajo el título, La dialéctica del cuerpo, José Taurel Xifra traslada los conceptos de “Salario”, “Renta de la tierra” y “Beneficio del capital” que articulan el Primer Manuscrito de 1844 al análisis de tres formas de alienación que experimenta el cuerpo. “Salario” (o trabajo) remite a la anatomía individual, “Renta de la tierra” se corresponde con “el cuerpo inorgánico” del hombre: la naturaleza, y “Beneficio del capital” indica el nivel de la riqueza, tanto dineraria como aquella derivada del desarrollo de las capacidades sociales. La grilla conceptual empleada inicialmente para los Manuscritos es extendida por el autor al análisis de El capital, para ilustrar un rasgo inherente al modo de producción capitalista: la depreciación de lo cualitativo-sensible en pos de la supremacía cuantitativa de los cuerpos. Maximiliano Lagarrigue estudia la relación entre propiedad privada y religión en Marx. Partiendo de la dimensión subjetiva de la propiedad privada, el autor analiza el carácter de creencia de este principio en relación con la crítica jovenhegeliana de Bauer y Stirner y con el discurso de la economía –política in-glesa. Lagarrigue muestra cómo para Marx la idea de propiedad privada, tanto en Bauer y Stirner como en los fundadores de la economía política, funciona asociada a presupuestos religiosos. Como cristalizaciones de esta asociación se analizan las dife-rentes analogías a través de las cuales Marx relaciona la verdad positiva de la propiedad privada con el mundo fantástico de la religión dando cuenta del valor material e ideal que guarda la propiedad en el régimen capitalista. Para Lagarrigue, ni la crítica jovenhegeliana ni la economía política logran eximirse de las formas ideológicas de la religión. En este sentido, el carácter religioso que subyace al concepto de propiedad privada explicaría la efectividad operativa de la alienación capitalista. En “La crítica de la alienación ante el ocaso de la metafísica”, Alexis Gros se propone demostrar que si bien Marx se con-cibe a sí mismo como un pensador materialista, ateo y científico, su teoría social alberga presupuestos metafísicos. Para el autor esto se hace visible en su crítica a la sociedad capitalista, la denominada crítica de la alienación (Entfremdung), que mide el estado de cosas social a la luz de un patrón ético-normativo racional con pretensiones de validez objetiva, uni-versal y necesaria: la esencia del Hombre. Desde una perspectiva informada por el nihilismo nietzscheano y posnietzscheano, Gros cuestiona la posibilidad de fundamentar racionalmente un standard normativo, problematizando así el estatus de una crítica social fuerte como la marxiana.
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